¡Adiós, Manuela! Murió la célebre perra de tres patas de ‘Pepe’ Mujica

El expresidente de Uruguay, José Mujica, se hizo famoso por su estilo de vida simple y campechano, visible entre otras cosas en su mascota, Manuela, una perra mestiza de tres patas y 19 años de vida. La simpática integrante de la familia murió en las últimas horas, causando revuelo en las redes sociales y los medios del país.

Manuela se ganó un lugar en el corazón de todos los uruguayos y del mundo, ya que la imagen de la simpática perrita correteando alrededor de José Mujica y su esposa, la exsenadora y actual vicepresidenta Lucía Topolansky, se volvió famosa cuando televisiones de todo el mundo llegaron a la granja de ambos en el Rincón del Cerro, una localidad del Montevideo rural.

Manuela

Naturalmente, Manuela nació con cuatro patas. Pero en un accidente, Mujica -quien se dedicaba a la floricultura a la par de sus tareas políticas- la atropelló con su tractor. En el incidente la mascota del matrimonio perdió una de sus extremidades, pero aún así revoloteaba coja y alegre entre los cientos de visitantes que llegaron a Rincón del Cerro.

Sin quererlo, Manuela se volvió parte de un símbolo: un matrimonio de políticos de alto nivel que se negaron a utilizar lujosos coches oficiales y se siguieron desplazando en su Volkswagen Escarabajo celeste de los años 70; decidieron no vivir en la suntuosa residencia presidencial oficial para permanecer en su modesta casa y, en lugar de optar por perros de raza, siguieron llevando en su falda a la perrita mestiza y magullada.

De hecho, numerosos medios retrataron a Mujica y Topolansky con Manuela en brazos. La muerte de esta última fue divulgada por periódicos locales en la noche del 7 de junio. Enseguida, las redes sociales uruguayas reaccionaron.

La perra se volvió símbolo del mandato de Mujica (2010-2015). Tanto es así que el Premio Nacional de Artes Visuales, el mayor galardón de su tipo en Uruguay, premió a Agustina Fernández Raggio, una creadora que presentó una banda presidencial bordada a medida para la ‘primera mascota’ del país.

El escudo de la cinta fue bordado tal como se realiza la banda original, con un meticuloso trabajo con hilos de oro. En aquel momento, solo una monja sabía realizar con cabalidad la tarea, pero la artista aprendió a hacerlo.

Según dijo Lucía Topolansky al sitio MyPets, Manuela era mañosa para comer. No ingería alimentos si se los dejaban en el piso. Por el contrario, debían dárselos en la boca. Era el mismo expresidente de la República quien le cocinaba.

La actual vicemandataria contó también que su animosidad llevaba a que, en ocasiones, hubiera que encerrarla cuando había reuniones oficiales en la casa de campo de la Presidencia en Anchorena (Colonia). Sin embargo, la animalita -a quien Topolansky definía como “casi humana”- no daba el brazo a torcer y se ponía a lloriquear si esto pasaba.

Diecinueve años.

Tres patas.

Cataratas en los ojos.

Vivió en los brazos de Mujica.

Tres gobiernos del Frente Amplio, uno de los cuales vivió casi en carne propia.

Testigo durante cinco años de las decisiones más importantes del país.

¡Hasta siempre, entrañable compañera Manuela!

Pin y Verde@brunoelcanoso

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