Agua Bendita para protegernos de Brexit

Un sacerdote irlandés le ofreció a Leo Varadkar, primer ministro irlandés, un frasco de agua bendita para su próxima reunión con Boris Johnson, primer ministro británico, con quien se iba a encontrar durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York. El cura dijo con picardía que el agua bendita le dará un poco de protección adicional. El primer ministro contestó “¿qué debo hacer… echársela encima de Johnson?

Brexit se acerca y amenaza. Todos vamos a necesitar un poco de agua bendita como van las cosas y los sustos causados por la anarquía y la incompetencia burócrata. La mujer de un amigo recibió una carta del hospital, declarando que su estatus en el país es de “visitante de ultramar” (overseas visitor) y por lo tanto, debe pagar $263 antes de la próxima cita con un especialista. El amigo llamó inmediatamente, aclarando que primero su mujer tiene pasaporte irlandés, segundo ha estado 17 años en el país y finalmente, y lo peor, que trabaja en el mismo hospital desde 2003. La mujer tuvo que ir a la oficina donde cobran a los pacientes que no tienen derecho a residencia confirmando su identidad y trabajo en el hospital. No es el único caso y el pretexto que le dieron por el error fue que “envían la carta a todos los que tienen cita médica”.

Otra consecuencia de Brexit que enfrentan los “extranjeros” es la decisión del gobierno de introducir una nueva categoría legal que se llama “settled status” para gente que han estado más de cinco años en el país. Es una especie de residencia. Pero resulta que la burocracia no puede porque hay algunos solicitantes que han estado en el país por 40 años, casados con ingleses que solo recibieron “pre-settled status” (pre-residencia) o algo similar a transeúnte. ¡La obsesión de los ingleses de inventar nuevas frases para salir del empacho! Por eso los europeos insisten en incluir en las negociaciones garantías para sus ciudadanos.

Como siempre, los británicos se recurren a la política de cambiar palabras o frases para crear espejismos. Ahora parece que en sus recientes ofertas a los europeos para asegurar un Brexit favorable, o sea una salida con acuerdo insisten en eliminar la palabra: salvaguarda, es decir, la garantía que pide el gobierno de la República de Irlanda y la Unión Europea (UE) para mantener una frontera abierta hasta encontrar una solución de chequeo aduanero favorable a ambas partes. El gobierno británico no ha revelado aun la nueva palabra o frase que despide a la palabra ofensiva “salvaguarda”.

La otra táctica de “humo y espejos” es el uso de lo que llaman “documentos oficiosos” o non-papers en conversaciones con los europeos: propuestas que pretenden ignorar y eliminar la salvaguarda. En conversaciones entre estados los non-papers son una “serie informal de propuestas que los estados miembros plantean para consideración sin ningún compromiso de cumplir o aceptar las propuestas contenidas”. Un analista de la revista, The New Statesman, trata de explicar el último “non-paper sobre una economía compartida”. Sostiene que lo bueno de un documento oficioso es que los británicos pueden proponer una aduana compartida en una zona regulatoria en la isla de Irlanda y después negarla en caso de una filtración a los medios declarando que solo se trata de un documento oficioso. Pero por el momento el gobierno británico se está dando cuenta de las implicaciones de una salida sin acuerdo y busca la única ruta posible para salir de UE al 31 de octubre y que sea aceptable al parlamento.

Lloyd George

Conclusión: el analista dice que el gobierno debería reconocer que el único lugar donde poner aduanas es en los puertos y que al fin y al cabo la frontera regulatoria debe estar en el Mar Irlandés o sea aduanas y chequeos en los puertos de salida (UK) en los puertos de entrada (Irlanda). Por supuesto, los irlandeses de la Republica no aceptarían un acuerdo ambiguo: la memoria es aún vigente del trato indigno del gobierno de Lloyd George en 1921 cuando los británicos partieron la isla de Irlanda en dos prometiendo una comisión de fronteras que nunca vio la luz del dia.

El día del Chacal

Proof reader: el autor británico Frederick Forsyth que escribió El Dia del Chacal anunció en una entrevista que no le gusta perder tiempo editando borradores de sus novelas. Su práctica es de enviar el manuscrito al editor para corregir los errores de ortografía etc. Prefiere dejar la revisión redaccional y corrección a los editores. En mi caso trato de corregir el texto antes de enviarlo pero afortunadamente el equipo editorial de LVM monitorea errores y hacen las necesarias correcciones como los profesionales que son.

Ultima hora: La Corte Suprema dictó que la prorrogación de parlamento era ilegal y por lo tanto el parlamento no se convoque sino RESUME mañana. El Sr. Johnson en apuros.

Patrick O´donoghue

Patrick.vheadine@gmail.com

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: