¡Alerta Irlanda, Alerta Europa! ¡Boris al ataque!

Estamos en guerra. Boris Johnson, el nuevo primer ministro británico que se cree Winston Churchill ha formado un “gabinete de guerra” para vencer a los enemigos internos de Brexit, los europeos y los irlandeses. Para que no quepa la menor duda sobre sus intenciones, confirmó que el 31 de octubre el Reino Unido (UK) sale de la Unión Europea (UE) con o sin acuerdo.

Una de sus primeras medidas como primer ministro fue de botar una cantidad de ministros de la Sra. May para formar un gabinete de puros brexiteros. Estableció un comité que se encargará de planificar la salida de UE sin acuerdo y asignó fondos para eso. Creó otro fondo para iniciar una campaña de avisos informando a los negocios y la población de cómo prepararse para una salida sin acuerdo.

Boris Johnson crea Gabinete de guerra

Johnson resalta la segunda palabra del partido “conservador y unionista y anunció que invertirá dinero para preservar la unión. Además de ser primer ministro se nombró a sí mismo como “ministro de la unión”. Y para ser fiel a su palabra las primeras visitas de Johnson fueron a Escocia, Gales, Irlanda del Norte y los lugares “olvidados” de Inglaterra.

Por su parte, UE proclamó que está haciendo un paquete millonario para Irlanda para contrarrestar el daño económico en el caso de una Brexit sin acuerdo.

Desde el momento que asumió como primer ministro Johnson ha descartado la famosa “salvaguarda” que garantiza mantener abierta la frontera entre las dos Irlandas. Los voceros del gobierno británico, como típicos ingleses, piensan que cambiando el lenguaje a su gusto ganarían puntos con la población. Por eso ahora tildan la salvaguarda como “anti-democrático” sin explicar el por qué e ignorando por completo los acuerdos concertados por la primera ministra saliente, Theresa May. El gobierno irlandés está preocupado por los efectos de la decisión del primer ministro británico de ignorar y eliminar la salvaguarda. Sostiene que la salvaguarda es democrática porque en el referéndum la mayoría de los votantes de Irlanda del Norte quiso quedarse en UE.

Mientras tanto, los brexiteros en el poder y sus aliados del Partido Unionista Democrático (DUP) de Irlanda del Norte acusan al gobierno de Irlanda de “llorón” e intransigente por correr a las faldas de Bruselas. Desatan su furia contra la postura de The Irish Times y su columnista, Fintan O’Toole, llamándoles “anti-ingleses”. El gobierno irlandés insiste que UK debe mantener el acuerdo para evitar una frontera física y que la salvaguarda consiste en que todo UK debería mantener el régimen básico de aduanas alineado con UE, es decir, sin tarifas o impuestos especiales de bienes en tránsito entre los dos mercados, quiere decir que Irlanda del Norte está alineada completamente con UE y sujeta a las mismas regulaciones en cuanto al tránsito de animales y comida sin chequeos. Por lo menos, hasta que encuentren una solución tecnológica o un acuerdo que satisfaga ambas partes.

La piedra en el zapato son los de DUP (con sus diez votos en el parlamento británico que mantiene los conservadores en gobierno) en su afán de no querer ser diferentes de los países de tierra firme. Otro matiz idiomático o “spin” que noté ahora es la insistencia de referirse a las “cuatro naciones”, que antes eran las “tres naciones (Inglaterra, Escocia y Gales) y la provincia de Irlanda del Norte, o sea Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Lo positivo de Johnson es que se ha aclarado las cosas y sabemos dónde estamos. Pero el ataque de Johson no solo cubre a los que quieren quedarse en UE (los llamados remainers) sino al Partido Laborista, ya que se ha apoderado de las promesas electorales de aquel partido como por ejemplo ofreciendo incrementar el número de policías en la calle, construir viviendas populares e implementar importantes proyectos de infraestructura. En su primera sesión parlamentaria de “preguntas al primer ministro” hizo gala a su oratoria arremetiendo contra el líder del partido laborista como un “euroescéptico rencauchado por los que quieren quedarse con UE”.

Y ¿Venezuela? La llegada del agresivo Johnson favorece a la embajadora de Guaidó. Recuerden que fue Johnson quien venció a Ken Livingston en la elección para la alcaldía de Londres. Recuerdo su primera medida de eliminar el acuerdo entre Caracas y Londres de subsidiar pasajes en los buses para la gente pobre. Johnson dio rienda suelta a su dominación del inglés tildando el acuerdo de Chavez como “Crackers!” (Crazy) rimando con “Caracas”. Estoy seguro que la Sra. Neumann confía que sus contactos con Johnson le abra más espacios de apoyo oficial para ocupar uno de los edificios pertenecientes al Estado venezolano en Londres.

La oposición en el parlamento parece estar sorprendida o aturdida por el blitzkrieg de Johnson y hasta ahora no encuentra respuesta que no sea llamar a una elección.

Patrick O´donoghue

Patrick.vheadine@gmail.com

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