Aspectos resaltantes de elecciones presidenciales y la abstención electoral desde 1958 hasta 2006




1958. Rómulo Betancourt

Derrocado Pérez Jiménez, el 23 de enero, las últimas elecciones planificadas y organizadas por la dictadura, perpetrado el fraude contra Jóvito Villalba, (30/11/1952), se produce el regreso de los partidos políticos a la vida democrática. Rómulo Betancourt, fundador de Acción Democrática, Rafael Caldera, padre de Copei, se lanza por tercera vez a la Presidencia (14/12/1948; 30/11/1952, las dos primeras) y Wolfgang Larrazábal se disputan la silla de Miraflores y el domingo 7 de diciembre la población madruga a votar eligiendo a Betancourt Presidente, Larrazábal y Caldera quedando en 2do y tercer lugar respectivamente. Los comicios se caracterizan por un entusiasmo de la gente a sufragar y lo refleja el 6,58% de abstención.

1963. Raúl Leoni

AD sufre dos divisiones: el grupo ARS y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Los creadores de este último partido político junto a los militantes del Partido Comunista se van con armas a las montañas con el fin de derrocar el gobierno. En las ciudades principales tienen apoyo en las organizaciones urbanas que actuaban en la clandestinidad.

Raúl Leoni (AD), Caldera, Copei y Jóvito Villalba de URD recorren Venezuela en plena campaña por la Presidencia. El Consejo Supremo Electoral lanzó el slogan: Votos Sí, balas No, ante amenazas de las guerrillas llamando a que la población no votara y amenazas de sabotaje el día de las elecciones. Arturo Uslar Pietri, llamado “El hombre T.V.” Se postula como candidato presidencial con la consigna “Arturo es el Hombre”. Es muy respetado en los diversos sectores del país por el programa educativo Valores Humanos transmitido media hora en la radio y televisión, los últimos ocho años consecutivos. Le recordamos con su voz ronca saludando a los televidentes antes de empezar el programa: “Amigos invisibles…”. El nativo de El Manteco, Guayana, Leoni, gana la Presidencia, Caldera de segundo, Jóvito en tercero, Uslar Pietri de último, pero 2% por debajo de Villalba y fue una sorpresa al ganar en Caracas.

La población se volcó en masa a votar rechazando el llamado de las guerrillas, al marcar un 93,19% de asistencia, dejando una abstención del 7,79%. Una derrota política para los insurgentes. El PCV, dos años después (1965), en un Congreso Nacional de Delegados, decidió dejar la lucha armada, siendo coherente con un lineamiento de la Unión Soviética de aplicar con Estados Unidos “la coexistencia pacífica”. Esto produjo una división muy fuerte en los partidarios de la toma del poder mediante las armas. Pero esa es otra historia.

1968. Rafael Caldera

AD, con diez años en el gobierno, el desgaste natural del ejercicio del poder, las guerrillas activas en frentes distribuidos por regiones importantes del país, agrega un desgarre importante en su estructura interna: sufre una tercera división. Luis Beltrán Prieto Figueroa, candidato  (sep. 1967) en las primarias del partido blanco, le ganó a Gonzalo Barrios; después que a Prieto le desconocieron la victoria, funda el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) y participa como candidato a la presidencia, utilizando como símbolo de su campaña La oreja, en representación de sus dos grandes “antenas” que tenía encima de ambos hombros. Caldera, en su 5ta aspiración a ocupar el Palacio de misia Jacinta usa el lema: El cambio Va. Tiene como oferta: Construir en su gobierno cien mil casas por año. Miguel Ángel Burelli Rivas representa a URD, también aspira y los adecos oficializan la candidatura de Barrios. Ellos recorren el territorio nacional y observamos una campaña apasionada, intensa, emotiva, mediante caravanas, mítines y publicidad en los medios de comunicación. El domingo 1ero de diciembre la escena estaba servida para elegir al jefe de Estado.

Dada la tecnología de la época en las vías y sistemas de comunicación (en muchos pueblos y sectores rurales por lo maltrecho de la vialidad se trasladaba el material electoral en mulas y burros) y lo apretado del conteo entre Caldera y Barrios, al pasar tres días de haberse efectuado las votaciones y la espera impacientaba a los venezolanos, ante el acoso de los periodistas, el presidente, Raúl Leoni, declaró a la prensa: “si por un voto el Dr. Rafael Caldera gana las elecciones, le entrego la Presidencia”. Así disipó las dudas en muchos sectores, partidos políticos de oposición y demás organizaciones que en plena campaña electoral y en esos días de tensa calma, manifestaban la conseja popular: “gobierno no pierde elecciones”. De igual manera, existían fuertes rumores de que el alto mando militar, amigos y dirigentes nacionales de AD le decían al primer mandatario nacional que no entregara.

Al candidato de AD y su gente no les convencían los ajustados resultados. A los cinco días pasadas las elecciones, el viernes 6, a las 10:00 am, Gonzalo Barrios, en una reunión solicitada de emergencia, por el amigo de la familia y presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Dr. Manuel Rafael Rivero, lo visita en su oficina y conversan en privado. Cotejadas las evidencias y dándose por satisfecho, a las 12 y media del mediodía, se despide, le estrecha la mano y le dice a Rivero: “está bien, Manolo, gracias por todo”. Al salir, le esperaban los periodistas de radio y televisión, con un rostro agotado -seguramente por muchas horas sin dormir en esos días de angustia– y de manera enfática dijo: “Acción Democrática pasa de este momento a la oposición. Prefiero una derrota dudosa a una victoria sospechosa”. De inmediato, todos los medios de comunicación difundieron las declaraciones de Barrios y los copeyanos salen a las calles, celebrando la victoria del presidente electo Caldera, en caravanas y profusión de fuegos artificiales. Burelli Rivas quedó de tercero, dejando al maestro Prieto de último, apenas con el 2,88% detrás, sacando un 19,34% de la votación, suficiente para que sus ex compañeros adecos perdieran por, ¡32.906 sufragios! ¡Un 0,89% de diferencia porcentual!

Un éxito en cuanto a convocatoria se refiere estos comicios que estarán por siempre a la posteridad en el primer lugar. ¡Un 96,73% de votantes. ¡El minúsculo 3,27% de abstención es un récord histórico, indicativo de lo fuerte que se desarrolló aquella campaña electoral y la alta motivación de la gente a sufragar!

1973. Carlos Andrés Pérez

La renuncia del fundador Rómulo Betancourt a la candidatura presidencial y de Gonzalo Barrios abre el camino para que el secretario general de dicho partido, Carlos Andrés Pérez, sea electo en junio de 1972, candidato presidencial.

Copei, por su parte, elige en un Congreso Nacional de Delegados a Lorenzo Fernández, de 71 años (aparentaba tener más) contra Luis Herrera Campins.

Los partidos políticos se organizan muy temprano desde enero y la campaña formalmente empieza desde abril.

Los blancos utilizan una canción por su candidato: ¡Ese Hooombre si camina, va de freeente y da la cara, Caaaaarrrrrrlos Aaaandréeeeees…! Otro slogan: ¡Democracia con energía; ¡de parte de los copeyanos ¡Lorenzo, lo bueno del Presente! utilizaban el símbolo de la rueda.

AD y Carlos Andrés elaboran una campaña agresiva, mediática, con extensas caminatas en las ciudades principales del país, de 10 kilómetros por lo mínimo, tienen un candidato, relativamente joven (51), carismático, y atlético, contra un pasivo Lorenzo Fernández (sus detractores le apodaban “Bovenzo”) que caminaba dos cuadras y lo tenían que introducir en una casa para darle aire y auxiliarlo. Resolvieron la competencia en las urnas electorales el domingo 2 de diciembre. Un fenómeno electoral resultó El Caminante, le marca una diferencia de 525.115votos (una inmensa ventaja dada la cantidad de votantes para la época), un 12% contra el candidato de los verdes. Una parte mayoritaria de los dirigentes políticos de izquierda que bajaron de las montañas, indultados por Caldera, deciden participar en la contienda electoral con “El Indio” Paz Galarraga por el MEP, PCV tercer lugar y José Vicente Rangel, independiente del MAS, detrás, apenas a 0,88% de diferencia.

El entusiasmo de la gente por votar quedó para la historia con el segundo lugar en abstención, 3,48%.

1978. Luis Herrera Campins

Por los blancos, en septiembre 77, Luis Piñerúa Ordaz es seleccionado como abanderado a la presidencia. En octubre de dicho año, en una Convención interna Copei elige a Luis Herrera Campins candidato presidencial para competir el año siguiente. “Luis Herrera, arregla esto”. Una canción que empezaba así: “El país tiene la riqueza, Luis Herrera tiene la voluntad…”, vs Luis Piñerúa Ordaz de A.D. “Piiñeeeeruuuúa: Coooorrrrreeeeecto”. “¿Con quién estás tu compañero? Con Luis Piñerúa Vale”. Las consignas que escuchamos y vimos por los medios de comunicación. En plena campaña, una persona supuestamente con trastornos mentales en una caminata de Herrera Campins se acerca y le asesta un cabillazo en la frente que lo manda a casa de reposo por cuatro días. El Gobierno Nacional emite un remitido público repudiando el hecho e informa la detención del agresor internándolo en un Centro Psiquiátrico. No hubo más novedades. Luis Herrera retó a Piñerúa a un debate por los medios de comunicación. El nativo de Güiria se negó. De inmediato, José Vicente Rangel en una carta pública en la prensa, recoge el reto de Luis Herrera a efectuar el debate. No hubo respuesta del candidato de Copei, URD y de Opina.

José Vicente Rangel insiste por el MAS y otras organizaciones de izquierda. Dicen: ¡José Vicente, a paso de Vencedores! ¡Si Podemos ser Gobierno! Diego Arria funda la organización política: Causa Común, aspira también con el lema: ¡Dale tu mano a Diego! Américo Martin, del MIR riposta por su lado: ¡Manos limpias al Poder! Héctor Mujica, también aspira (P.C.V) y el lema: “Ni son Correctos, ni Arreglan Esto”.

El domingo 3 de diciembre se convoca a los venezolanos para elegir a su Presidente, cuyos resultados esperamos hasta las 11 y media pm cuando el Dr. Carlos Delgado Chapellín, presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), anuncia el primer boletín, dando una pequeña ventaja al “bigotudo”. En la televisión se proyectaron los resultados e informaron como inmodificable la tendencia muy pequeña y dan como presidente electo al llanero, nativo de Acarigua. El lunes 4, día siguiente, Carmelo Lauría, ministro de la Secretaria de la Presidencia, a las doce del mediodía, para evitar dudas, a nombre del Gobierno Nacional, reconoce y felicita la victoria de Herrera Campins. Muy corta la ventaja sobre Piñerúa de 177.741 votos (diferencia porcentual de 3.33%). José Vicente de tercero y Diego Arria, Américo Martín y Héctor Mujica en ese orden completaron la carrera. Todas las encuestas de prestigio y trayectoria como Gallup y Datos se equivocaron al mencionar como ganador a Piñerúa. Al ex presidente Rómulo Betancourt le consultan los periodistas sobre los resultados y responde con una sola palabra: “Volveremos”.

Un 12,45% de abstención nos dice del interés de los votantes en esas elecciones, ocupando un 6to lugar.

1983. Jaime Lusinchi

La caída de los precios del petróleo en el último trimestre del 82 con la drástica baja de las reservas de dólares en el Banco Central por la fuga de divisas (se fugaron 8,8 millardos entre septiembre/82 y la víspera de la fecha), la enorme deuda interna y externa por el desmesurado aumento del gasto público origina el llamado “viernes negro” el 18 de febrero, devaluación en 40%, produce el cierre, quiebra de empresas, ocasionando un alto índice de desempleo e inflación. La crisis económica es dura. Copei elige a Caldera como su candidato, utilizan el lema: “Un Candidato Nacional”. Ofrece crear Un millón de empleos como bandera de su campaña. Jaime Lusinchi por AD, en la oposición compite con el slogan, en una canción: “pueeeeblooo, pongamos el país en marcha…”. El lema: “Esto no lo aguanta nadie. Un millón de desempleados”. Se hicieron esfuerzos por presentar una candidatura única de izquierda, es necesario destacar la mediación entre los factores en pugna de Miguel Otero Silva, cuyas gestiones resultaron infructuosas. Teodoro Petkoff, representa al MAS, (“El nuevo Rostro” “Con las Ideas bien Puestas“), José Vicente Rangel insiste y le acompaña el dicho: “Socialismo a la venezolana” con el PCV, Liga Socialista y otros partidos. En el mes de junio, Caldera y Lusinchi realizan un debate transmitido por radio y tv.

El 4 de diciembre de ese año, al salir el sol, las inmensas colas de personas en los Centros Electorales de Votaciones eran para coger palco.

Una vez emitido el primer boletín y los medios de comunicación proyectaban las cifras. A las 7 y media pm, Lusinchi era anunciado como presidente electo, Caldera hace acto de presencia en una concentración de sus seguidores frente a la Casa de Copei-Caracas, es abrazado por muchos de ellos llorando y en la tarima ante su gente entre lo resaltante dice: “El pueblo nunca se equivoca”.

Una semana antes de las votaciones hablé con un viejo amigo, uno de los fundadores del Colegio de Periodistas de Lara, Rafael Palacios López, barquisimetano, con una larga vida (85), cuatro años mayor que este viejo y entre lo básico me dijo: “La gente cuando gobierna AD, caliente paga la rabia por sus errores en el gobierno votando y castigándolos a favor de Copei y cuando son éstos, hace lo contrario. El asunto es que madrugan en cambote y se cobran temprano las afrentas”. En esta oportunidad no fue la excepción: una asistencia abrumadora del 87,75% dejando una baja abstención del 12,25%, colocándose en el 5to lugar. Los dos partidos mayoritarios repiten la polarizaron de eventos electorales anteriores, obteniendo el 91,20% de la votación.

Lusinchi le infringe una derrota aplastante a Caldera, una paliza, lo aventaja por ¡1.475.555 votos! (22,18% de diferencia). Petkoff de tercero, José Vicente y Andrés Velásquez le siguieron. Las encuestadoras de trayectoria y renombre le concedían la victoria a Los adecos; Caldera se negó a reconocer dichas mediciones y decía que él ganaría la verdadera encuesta el día de las elecciones… El ex presidente Betancourt murió dos años antes de estas elecciones y no logró ver lo que dijo al perder su partido la contienda anterior.

1988. Carlos Andrés Pérez

Caldera compite con Eduardo Fernández por la candidatura de Copei. En una Convención Interna, el fundador de los verdes advirtió que en caso de no resultar elegido “pasaría a la reserva”. Realizadas las elecciones de Delegados verdes, gana Fernández, cumpliendo su palabra el fundador de quedarse en su casa. Fernández adopta un apodo: “El tigre”. Los estrategas confían en su edad (48) como una ventaja, el slogan: “Un Presidente nuevo”, se lanza a la contienda contra Carlos Andrés (quien le gana fácil en elecciones internas a Octavio Lepage), cuyas consignas son : “El gocho pal 88”, “Esas manos que ves, son de Carlos Andrés”. El ex presidente no tiene la fuerza en su físico para efectuar las largas caminatas de su primera campaña del 73, ya con 66 años en su cuerpo hace las concentraciones en sitios fijos con sus gestos característicos de levantar ambos brazos y manos entrecruzadas. La campaña monopoliza la atención por los medios de comunicación entre los dos candidatos y el llamado del CSE es para el domingo 4 de diciembre, cuando al poco tiempo de conocer el primer boletín a las 7 y 45 pm Carlos Andrés le propina al “Tigre” una amplia derrota, 913.782 votos de ventaja (12.49%). Teodoro Petkoff queda en un lejano tercer lugar y Godofredo Marín bien lejos.

Caldera, de inmediato, emite fuertes acusaciones contra la campaña efectuada por “El tigre”. Al día siguiente, Fernández le contesta que espera “recobre la lucidez”. La guerra empezaba en los verdes… Entre AD y Copei se distribuyen el 93,2% de la votación. Las encuestas de reconocida trayectoria acertaron en sus mediciones de opinión.

Hubo una amplia concurrencia a votar, lo cual queda reflejado en una abstención del 18,08%.

1993. Rafael Caldera

Se presenta una situación electoral atípica: Carlos Andrés, presidente suspendido de su cargo en mayo de ese año. Octavio Lepage y Ramón J. Velásquez culminan el periodo. Caldera, cuya edad le pesa (78) es expulsado de su partido y forma tienda aparte con la organización Convergencia (El Chiripero) y el apoyo del PCV, MAS, MEP es decir, la izquierda unida. Se postula por 7ma vez a ser inquilino de Miraflores. Utiliza el slogan: “Con Caldera gana Venezuela”. Los copeyanos, sin la presencia del fundador en sus filas, eligen a Oswaldo Álvarez Paz con el lema: “Pa`lante”. Andrés Velásquez, La Causa R, llama a “ganar por avalancha”. Los adecos seleccionan a Claudio Fermín, “Claudio es como tú”. El gobierno en transición no tiene candidato. Álvarez Paz, Velásquez y Fermín acuden a un Foro con destacados panelistas en el Teresa Carreño y exponen sus Planes de gobierno. El domingo 5 de diciembre es el día a decidir por cualquiera de ellos. Caldera le saca a Claudio Fermín una ventaja de 385.435 votos, un 6,86% de diferencia. Álvarez Paz ocupó el tercer lugar por 48.781 sufragios, el 0,87% detrás de Fermín y Andrés Velásquez, queda en el cuarto lugar, apenas a un 0,78% detrás de Álvarez Paz, ¡43.853 votos! En estas elecciones se rompe el dominio que habían mantenido AD y Copei por espacio de 35 años (7 elecciones presidenciales) consecutivas en los comicios electorales desde 1958. Sumadas las votaciones de ambas organizaciones asciende al 46,33% frente al 52,4 del “Chiripero” y Causa R- Velásquez. Una señal de alarma a los dos grandes partidos… Debido al golpe del 4/feb y 27nov/92, Chávez, preso, observa por televisión los resultados y las incidencias del proceso comicial…

La abstención se eleva a 30,46%, aumenta 12% con relación al 88, la más alta desde el 58. Las encuestadoras no aciertan con Caldera.

1998. Hugo Chávez Frías

Hugo Chávez, indultado por Caldera en marzo/1994, es elegido por el MVR en junio del 97, candidato presidencial. En septiembre de dicho año Irene Sáez es designada aspirante a la primera magistratura nacional por Copei. Caldera en el último año de su periodo, 83 años en su humanidad, un gobierno sin base de pueblo no presentó candidato a la silla de Miraflores. Al empezar el año, Irene Sáez aparecía sobrada, liderando las mediciones de opinión. Chávez no alcanzaba ni el 10% de las preferencias de la gente, pero a partir de febrero inicia una gira por todo el territorio nacional, su relativa juventud (44) y carisma le complementan con el apoyo en las masas que se le adhieren paulatina y sostenidamente. Proyecto Venezuela, lanza en febrero a Henrique Salas Römer (“frijolito” se le dice así por el nombre del caballo que le agradaba montar). Un candidato apagado, seco y frío. Un lema le acompaña: Cambio radical. A partir de junio, el potro de Sabaneta toma la delantera en las encuestas hasta las últimas publicadas en noviembre, mientras que la ex alcaldesa de Chacao “baja como el queso fresco”. Chávez formula su propuesta principal: La Asamblea Constituyente y es partidario de la Tercera Vía. Utiliza la consigna “Con Chávez manda el pueblo”. En julio, los adecos prefieren al llamado “Caudillo” Luis Alfaro Ucero. Quince días antes de las votaciones Copei anuncia el retiro de su apoyo a la ex reina de belleza para trasladarlo a “frijolito “. A los pocos días, AD sigue el ejemplo del partido verde, expulsando y quitándole el respaldo al “caudillo “y endosándoselo a “frijolito”. En estas condiciones, el domingo 6 de diciembre, Chávez gana por una ventaja de 1.060.524 votos. La abstención se ubicó en 36,55%. En esta ocasión, Chávez es presidente electo, a diferencia de lo sucedido 5 años antes, cuando en prisión, observó las incidencias por televisión… AD y Copei juntos muerden el polvo de la derrota: sumados sus votos a los de Proyecto Venezuela alcanzan el 40% de la totalidad de sufragios… Un alerta en la votación se las mostraron los electores hacen cinco años…

2000. Chávez relegitimado

Chávez reafirma su victoria del 98, obtiene una sonora victoria, superando por 22,24% a “Frijolito II” (así bautizó el Presidente a su ex Arias Cárdenas) dejando a Claudio Fermín de último y la abstención se ubica en el 43,69%.

2006. Chávez reelecto

En esta campaña electoral Chávez anunció que sacaría 10 millones de votos.

Al final no obtiene la cantidad indicada, pero 7.309.080 sufragios le bastan para apabullar vs 4.292.466 de Manuel Rosales, oposición unida, y le saca una ventaja de 3.016.614 votos. ¡Paliza y media! ¡Un 25,94% de ventaja! El índice de abstención bajó ligeramente con relación al 98, al ubicarse en 36,20%. El nro. 9 entre los 11 procesos electorales desde el 58.

Resumen:

Elecciones presidenciales más reñidas: En diciembre de 1968 ganadas por Rafael Caldera, a Gonzalo Barrios, ¡32.906 votos! El 0,89% de diferencia porcentual.

La segunda más pareja: El 3 de diciembre de 1978, victoria obtenida por Luis Herrera, una diferencia de 177.741 votos y un 3,33% de diferencia porcentual con relación a Piñerúa Ordaz (A.D).

La tercera más peleada: El 4 de diciembre de 1993, victoria lograda por Caldera, sólo que la abstención subió 12% y se ubicó en 30% la más alta desde el 58 y aún se mantiene por encima del treinta.

Conclusión: Ese significativo sector es variable. Si una porción considerable de ellos votaron en las presidenciales del 93, es probable que otro tanto no lo hicieran en las del 98 y así sucesivamente. La salida más fácil de las organizaciones políticas de oposición es atribuirle la culpa de esa alta abstención a los Ni-Ni o No-No. Supongamos que un 30% de ellos son “apáticos, holgazanes e indiferentes por naturaleza”.

¿Y el otro 70%?

Las causas por la cuales una cantidad inmensa de venezolanos decide no votar deben examinarla muy detenidamente. Debería ser una revisión y análisis a lo interno y posteriormente hacia fuera. La oferta al millón y medio de nuevos votantes, adultos contemporáneos y viejitos no puede ser igual.

¿Cómo atraer a esa masa significativa de electores?

Juan Andrés Sánchez Gallardo

 

 

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