Coctel de camarones

Reacomodo internacional. Mientras los líderes de la oposición viajan por el mundo promoviendo más sanciones, pidiendo que se “estreche el cerco” económico y financiero contra la república porque, según su retorcido criterio, se agudizará la crisis hasta provocar un estadillo social que origine un pronunciamiento de la FANB y una eventual intervención militar internacional camuflada en la activación de un canal humanitario, el Gobierno y sus aliados en Venezuela y el mundo también se mueven en un tablero mediáticamente acomodado en su contra. Se podría creer que las cosas a nivel internacional están muy mal para Venezuela y el gobierno del presidente constitucional Nicolás Maduro. Sin embargo, algunas señales indican el debilitamiento de la conjura internacional contra nuestro país. El fracaso de la VIII Cumbre de las Américas en cuyo documento final no apareció mención alguna al “caso” venezolano y la reciente normalización de relaciones con España y luego con Panamá son sólo algunas muestras de que no estamos solos en el mundo y que más allá de lo que quieran hacer ver las agencias noticiosas internacionales, Venezuela cuenta con buenos amigos en los pueblos del mundo y además ha recibido el respaldo decidido de gobiernos de países como la República Popular China y la Federación Rusa, desde donde el director del Departamento para América Latina de la Cancillería de ese país, Alexander Schetinin, calificó de “destructiva e irracional” la política estadounidense contra Venezuela y señaló que los EEUU lo que buscan es crear un caos “supuestamente controlado” para agravar la situación económica en Venezuela y provocar “falta de liquidez, crisis alimentaria y de fármacos que desencadenen una rebelión”. Sin duda alguna se observan señales de un reacomodo internacional en relación con Venezuela y sin duda, justo es reconocerlo, el canciller Jorge Arreaza ha jugado un papel fundamental en esta dirección.

Juan Manuel Santos

El operador Santos. Cada vez que la situación en Venezuela tiende a normalizarse, como sucedió el año pasado cuando, para acabar con la violencia callejera en algunas ciudades de nuestro país, el presidente Nicolás Maduro decidió convocar las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente, poder supra constitucional que le devolvió la paz a la república y convocó las elecciones de gobernadores de estado para el mes de octubre del 2017 y de alcaldes para diciembre de ese mismo año, se activan los más oscuros intereses que desde los EEUU promovieron la declaratoria de Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria” y propician la actuación de sus más incondicionales aliados para aislar a Venezuela. Es el caso del presidente colombiano “saliente” Juan Manuel Santos, quien en días pasados nuevamente arremetió contra nuestro país en esta ocasión desde Nueva York donde declaró que: “Venezuela es un estado fallido, no existe ningún país o economía que haya sobrevivido con esa hiperinflación, Venezuela está al borde de una implosión”. Días antes, el ministro de Hacienda del vecino país, Mauricio Cárdenas, había anunciado también desde USA que Colombia y EEUU crearon un grupo de trabajo para enfrentar la corrupción en Venezuela. Todas estas iniciativas apuntan a la desestabilización del Gobierno venezolano. A quien le “cabe en la cabeza” que EEUU y Colombia se ocupen del tema de la corrupción en Venezuela. ¿Conoce usted casos de corrupción en Colombia y EEUU? Veamos.

Mauricio Cárdenas

Recordar es vivir. Sin duda el “solícito” ministro colombiano olvidó que su jefe, el presidente Juan Manuel Santos, está señalado como uno de los 127 líderes mundiales vinculados a sociedades en paraísos fiscales, en una investigación conocida como los Paradise Papers, realizada por 382 periodistas de casi 100 medios de comunicación del mundo entero que analizaron más de 13,4 millones de documentos que muestran lo ocurrido desde hace 70 años (1950-2016) y que fuera “filtrada” al diario alemán Süddeutsche Zeitung y posteriormente entregada al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. No recuerda el ministro Mauricio Cárdenas que en esa pesquisa, el presidente de la hermana república aparece mencionado como director de dos sociedades offshore establecidas en Barbados y además está registrado con el 95% de las acciones de una aseguradora creada por el ex ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva Luján. La primera empresa es Nova Holding Company, en la cual Santos aparece como director en el 2000, tiempo en el que se desempeñaba como ministro de Hacienda durante el Gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana (1998-2002) y en la segunda empresa, Global Tuition & Education Insurance Corp, una sociedad aseguradora exenta de carga fiscal, Santos aparece como director, un cargo que quedó luego a cargo de la familia del ex presidente César Gaviria Trujillo (1990-1994). Para no ir muy lejos, el personaje de marras se olvidó que el pasado mes de abril la contraloría colombiana encontró un presunto daño patrimonial por la compra, por parte de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), de trenes de aterrizaje que resultaron usados y no aptos para el servicio, que habrían causado un presunto daño patrimonial por $ 1.334 millones. ¿De cuál corrupción estamos hablando ministro Cárdenas?

Dick Simpson.

En USA también. Para los más fanáticos admiradores de los EEUU vaya este dato. De acuerdo con un estudio elaborado por la Universidad de Illinois, en Chicago con 1.642, seguida por Los Ángeles con 1.360 y Manhattan con 1.260, fueron las ciudades entre los años 1.972 y 2.013, con más casos de corrupción registrados. Ese mismo estudio estableció que los estados más corruptos de EEUU son: Nueva York, con 2.657 condenas de corrupción pública desde 1976 a 2013, seguido de California con 2.549 condenas e Illinois con 1.982, en ese mismo lapso de tiempo. Dick Simpson, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Illinois y co-autor del informe, afirmó que los costos monetarios son reales para los contribuyentes y afirmó que: “para acabar con la corrupción (…) Debemos forjar una estrategia global contra la corrupción llevada a cabo durante al menos una década. Tenemos que crear una nueva cultura política en la que la corrupción pública no sea tolerada”. ¿Con que autoridad moral los EEUU y Colombia hablan de corrupción en Venezuela?

Cifras alarmantes. Las autoridades colombianas que cada vez que tienen un problema salen a señalar que el mismo es ocasionado por la situación interna de Venezuela. Son expertos en “correr hacia adelante” para evadir sus responsabilidades. Así ha sido la actuación de su Presidente, sus ministros y sus congresistas en los últimos tiempos. Por ejemplo, en materia de DDHH pretenden dar lecciones a Venezuela ocultando su terrible situación interna. En estos días se conoció que en el primer trimestre de este año fueron asesinados en Colombia 46 defensores de los derechos humanos, superando en más de 100% los 20 homicidios registrados en el mismo período del año 2017, según un informe “privado” elaborado por Somos Defensores, según el cual se mantiene la tendencia identificada desde el año 2015 del “incremento de acciones contra la vida e integridad de los líderes sociales, manifiesta en homicidios y atentados”. El informe detalló además que de los 46 asesinatos, los supuestos responsables de 35 de ellos son desconocidos, cuatro son responsabilidad de la fuerza pública, tres los habrían cometido paramilitares, dos las disidencias de la antigua guerrilla FARC y dos más el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Doce defensores sufrieron atentados, 66 fueron amenazados, a seis les robaron información, uno desapareció. ¿No son estas alarmantes cifras las que deberían preocupar al Gobierno colombiano?

José Antonio Gil Yepes

Ignorancia o mala intención. En un artículo de opinión publicado en el diario El Universal el pasado 26 de abril, José Antonio Gil Yepes, para hablar contra la abstención en las elecciones presidenciales venezolanas del próximo 20 de mayo refiere que: “Es muy riesgosa la ruta de no ir a votar, apostándole a que las sanciones internacionales y el desconocimiento de las elecciones vayan a obligar a un gobierno reelecto a entregar el poder. Son muchos los ejemplos de regímenes que han pasado por tales sanciones y han continuado ejerciendo el poder, y uno de los peores es Cuba. Este caso tiene el agravante de que el régimen castrista se da muchos lujos, sin que pase nada: traspasarle el mando a un tercero sin que haya mediado una elección universal, directa y secreta; revertir sus avances hacia la democracia y el capitalismo; ser parte de la OEA, sin que se le aplique la Carta Democrática; ser reconocido por casi todos los países del mundo; y seguir siendo financiado por Venezuela”.¿No conoce Gil Yepes que Cuba fue expulsada de la OEA el 31 de enero de 1962? ¿Por qué utilizar la mentira como recurso para argumentar en defensa de una posición política? Ignorancia o mala intención.

José Gregorio Rodríguez

Jotaerre577@gmail.com

 

 

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