Coctel de camarones

Cuidado con el lobo. Un documento calificado como “Top Secret” con fecha 23 de febrero del 2018 titulado Plan to overthrow the Venezuelan Dictatorship – “Masterstroke”, Plan para derrocar la dictadura venezolana, con la firma del almirante Kurt Tidd, jefe del Comando Sur de los EEUU, se filtró días antes de las elecciones presidenciales que se realizaron en Venezuela el 20 de mayo pasado. En 11 páginas se revelan los alcances de la operación Golpe Maestro, que todavía está en curso y que desde hace por lo menos dos años ha impulsado el gobierno de USA y en cuya primera fase se contempla, como se ha demostrado en los hechos, medidas de asedio económico, mediático, diplomático y psicológico de las que ha sido víctima nuestro país. La segunda parte define el paso a las acciones militares, en una operación planificada en dos etapas: la primera, alentando a sectores de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana «para llevar a cabo un golpe de Estado, antes de que concluya el 2018» y si esto no resulta, se recurriría a una operación militar multilateral para la que será necesario obtener la “cooperación” de los gobiernos de Brasil, Colombia, Guyana y Panamá, entre otros. Para los estrategas del Comando Sur este es el momento para que los Estados Unidos prueben con acciones concretas que está comprometido a fondo en el proceso para derrocar a la “dictadura venezolana”, y para que el presidente Donald Trump impulse su «visión sobre democracia y seguridad» continental. El documento precisa detalles de la sofisticada trama de guerra psicológica que explica el sentido del plan de descalificación moral que se utiliza para desprestigiar a los dirigentes del proceso bolivariano. La arremetida mediática de esta semana contra el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello y las recientes “sanciones” en contra su esposa Marleny Contreras y su hermano José David, ratifican el cumplimiento de este propósito. En el documento también sugieren: “exacerbar la división entre los miembros del grupo de gobierno, revelando las diferencias de sus condiciones de vida y las de sus seguidores y al mismo tiempo incitándolos a mantener en aumento esas divergencias”, papel que parece le asignaron a algunos ex altos funcionarios, como la ex ministra que apareció “caceroleando” pidiendo agua para el edificio donde vive y se desempeñó como titular del despacho del ambiente. El alto mando del Comando Sur también propone: “Alentar la insatisfacción popular incrementando la escasez y el alza en el precio de los alimentos, medicinas y otros bienes, con la intención de provocar la deserción de los ciudadanos por todas las fronteras, poniendo en riesgo así la seguridad nacional de los países fronterizos. Causando víctimas y haciendo responsable al gobierno de ellas. Exagerando ante el mundo la crisis humanitaria a la cual ha sido sometido el país”. Este mismo personaje, el almirante Kurt Tidd, Jefe del Comando Sur de los EEUU, es el mismo que declaró luego de que su país no lograra el objetivo de expulsar a nuestro país de la Organización de Estados Americanos (OEA) en el marco de la 48 Asamblea General del organismo hemisférico, que el proceso de paz que se adelanta en Colombia está en peligro porque: «Muchos recursos previstos para la reintegración de los ex miembros de la guerrilla FARC a la sociedad (…) han tenido que redirigirse a asistir a los venezolanos que han huido de la devastación económica de Venezuela». Van por el Plan “B”.

Plan B. El documento del Comando Sur fue ampliamente comentado por la periodista argentina Stella Calloni unos diez días antes de las elecciones del 20 de mayo en Venezuela oportunidad en la que señaló que: “Estados Unidos y sus socios preparan en silencio un brutal «Plan para acabar con la dictadura de Venezuela»: el «Golpe Maestro» «Masterstroke», que ya está en marcha y cuya primera parte comenzaría antes de las próximas elecciones venezolanas y, si no tienen éxito en derrocar al presidente Nicolás Maduro con la nueva ofensiva, que utilizará todo el aparato propagandístico y mediático más acciones violentas en «defensa de la democracia», accionarán el Plan B, que incluirá a varios países imponiendo una «fuerza multilateral» para intervenir militarmente. Panamá, Colombia, Brasil, Guyana son puntos claves de la operación militar, con el apoyo de Argentina y de «otros amigos», bajo control del Pentágono. Ya tienen preparadas desde las bases que ocuparán, los países de apoyo directo (fronterizos) hasta hospitales y centros de acopio de víveres para sus soldados”. Más claro no canta un gallo.

El papel de Colombia. Las declaraciones del almirante Kurt Tidd señalando a la migración venezolana como responsable de un posible fracaso del proceso de paz en Colombia, se constituyen en un aldabonazo a las seguras pretensiones norteamericanas de utilizar territorio colombiano para cualquier “aventura humanitaria” que intenten contra nuestro país. Al examinar el resto de las declaraciones del alto oficial militar norteamericano refiriéndose al tema de los fondos destinados para la reinserción a la sociedad colombiana de los ex combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pareciera estar abonando el camino para tal propósito cuando dice que, la «enorme salida» de venezolanos desesperados sin comida, medicinas o medios para mantenerse, y el impacto en los países vecinos es una gran preocupación para Estados Unidos: «Hemos visto decenas de miles en Perú. Hemos visto decenas de miles en Brasil», y remató diciendo que «probablemente» al menos un millón de venezolanos se fueron a Colombia. Colombia, la víctima; Colombia la afectada, el pueblo venezolano huyendo hacia Colombia, al país en donde los EEUU mantienen siete bases militares.

Elecciones colombianas. El resultado de las elecciones presidenciales colombianas de este domingo 17 de junio no sólo puede afectar el proceso de paz interno de ese país. Si gana el candidato del “Uribismo”, Iván Duque, como lo indican los estudios de opinión, quien logró además el respaldo del “establecimiento” colombiano, Partido Conservador, Partido Liberal, de todos los ex presidentes colombianos, del actual presidente Juan Manuel Santos, de los militares, los medios de comunicación y el empresariado, la beligerancia y el protagonismo colombiano en contra del proceso bolivariano y del presidente Nicolás Maduro, se multiplicarán exponencialmente poniendo en peligro la paz de la región. El pueblo colombiano tiene la última palabra.

Nicolás Maduro

Palabras de Maduro. En esta coyuntura adquieren especial importancia las palabras del presidente Nicolás Maduro, pronunciadas el pasado 24 de mayo a los integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana: “Saben ustedes que en las últimas semanas hemos venido desmembrando una conspiración financiada y dirigida desde Colombia y alentada y promovida desde el gobierno de los EEUU para dividir nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana (…) Gracias a la conciencia, a los anticuerpos morales fue detectada a tiempo (…) Alerta, alerta, que nadie baje la guardia, no es tiempo de bajar la guardia, es tiempo de combate”.

José Gregorio Rodríguez

Jotaerre577@gmail.com

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: