Coctel de camarones

Vox populi, vox Dei. La voz del pueblo es la voz de Dios (“Vox populi, vox Dei”), reza el aforismo latino que algunos atribuyen a Hesíodo, el gran poeta griego del siglo VIII antes de nuestra época, considerado por muchos el primer filósofo griego. Lo cierto del asunto es que en los Estados Unidos Mexicanos el pasado domingo 1º de julio habló el pueblo, se pronunció de manera clara y contundente. Ángel Manuel López Obrador, AMLO, alcanzó la presidencia de ese país con mayor respaldo del que indicaban las encuestas. El resultado fue espectacular, 53% del electorado eligió a AMLO con más de 33 millones de votos, cifra récord para un candidato presidencial en el único país latinoamericano de Norteamérica. Para intentar explicar en tan breve espacio las razones de la victoria de AMLO, quiero compartir con ustedes el análisis realizado por el periodista inglés, Andy Robinson:

Primero: Un discurso épico, que promete realizar una gran transformación social en un país hastiado tras dos décadas de estancamiento salarial, violencia atroz y corrupción endémica. AMLO anunció una revolución pacífica que sería tan trascendental como la Independencia (1821), la Guerra de la Reforma (1858-61) y la Revolución (1910). Los políticos del consenso ortodoxo le acusan de populismo y mesianismo. Pero el discurso tecnócrata sin narrativa histórica ya está anticuado y anacrónico.

López Abrador

Dos: Obrador es un personaje que no cumple con los requisitos del marketing corporativo y siempre ha hablado sin pelos en la lengua. Tiene credibilidad por su edad, 63 años, y su persistencia (es la tercera vez que se presenta a las elecciones presidenciales). Ironizaba de que se había tenido que contener para evitar enfrentamientos en una campaña que él calificó con ironía como de “paz y amor”. Pero después de 40 años en el escenario político, todos saben que AMLO no es un conformista. Esta imagen de un hombre enfrentado al sistema que se vea forzado a contenerse sintoniza perfectamente con la sensación del ciudadano de a pie. Tiene sentido de humor y su comentario, aparentemente espontáneo, en un debate de televisión, sobre “Ricky Riquín, el canallín” en referencia al candidato Ricardo Anaya resultó devastador. En los debates se negó a moverse por el escenario al estilo de un ted talk de un consejero delegado de una empresa de tecnología. Su incomodidad en el formato televisivo le acercó más al electorado popular.

Tres: La campaña utilizaba elementos modernos de marketing a la vez que rechazaba la terminología y la simbología de la vieja izquierda. Los acrónimos AMLO y Morena –éste especialmente apropiado cuando se tiene en cuenta el color de la piel de la mayoría de los mexicanos– transmiten una identidad moderna y segura de sí misma. El mismo AMLO no es un miembro de la élite blanca de ciudad de México o Monterrey. Procede de Tabasco, donde se formó culturalmente trabajando junto con Carlos Pellicer, el poeta jesuita, con los indígenas chontales. El trabajo de comunicación en redes sociales se compaginó con una campaña al viejo estilo en el que López Obrador celebraba mitin tras mitin en los pueblos más remotos.

Cuatro: la lucha contra la inseguridad y la violencia que cobró 250.000 vidas en el 2017. Frente a rivales que propusieron más mano dura contra el crimen con más medidas policiales y militares, López Obrador respondió con argumentos socioeconómicos. “Sin crecimiento no hay empleo, sin empleo hay pobreza, y la pobreza crea la violencia”, dijo en un debate televisado. Además, propuso una amnistía para los campesinos pobres y jóvenes desempleados que se han incorporado al narcotráfico. Fue una propuesta muy arriesgada. Pero le ayudó el fracaso de la militarización contra la delincuencia organizada en la administración de Felipe Calderón (2006-2012) que provocó miles de muertes y la fragmentación de la delincuencia. En México la mayoría sabe que mano dura sin políticas para combatir la pobreza y la desigualdad no funciona.

Cinco: ha convertido la austeridad en una virtud de la izquierda al proponer fuertes recortes a los altos funcionarios. Hizo fuertes críticas al despilfarro del Gobierno en faraónicos proyectos de infraestructura que han beneficiado a constructoras multinacionales. Así mismo atacó la hipocresía de la clase política que recorta el gasto social y mantiene sus propios salarios. “Vamos a recortar los salarios y las pensiones de los altos funcionarios”, dijo en el mismo debate, recordando que los expresidentes mexicanos cobran las pensiones más generosas del mundo (unos 9.000 euros al mes). Es una medida de austeridad simbólica que no tendrá un impacto fiscal significativo. Pero los símbolos son importantes en la política, y

Seis: hizo suya la cuestión de la corrupción, materia de debate que suele dar ventaja a los conservadores en la política latinoamericana. AMLO planteó que las medidas de privatización en infraestructura y energía, lejos de resolver el problema de sobornos y desvíos millonarios de dinero público los han agravado, generando despilfarro y corrupción”.

Juan Manuel Santos e Iván Duque

El Duque de Santafé. Muchos se preguntaban: ¿qué podía hacer Duque que ya no hubiera hecho el gobierno de Juan Manuel Santos? en relación con Venezuela. El presidente saliente acompañó las sanciones económicas y el cerco financiero contra nuestro país, incorporó a Colombia al Grupo de Lima y ha votado repetidamente en la Organización de Estados Americanos (OEA) contra la república bolivariana. Pues bien, el presidente electo de Colombia, Iván Duque, realizó su primera gira internacional a Washington y mostró sus cartas. Profundizará la agresiva política de su país contra Venezuela. Mejorará sus relaciones con Luis Almagro, buscará consenso en la OEA contra el presidente Nicolás Maduro para denunciarlo ante la Corte Penal Internacional e invitará a los demás países a abandonar la Unasur. En este viaje a los EEUU, el presidente electo colombiano también se reunió con la directora de la CIA, Gina Haspel, con el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, con John Bolton, asesor de seguridad nacional de Donald Trump, con James Carroll, subdirector de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas, con el senador republicano Marco Rubio y con la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. El tema, que no faltó en ninguno de esos encuentros, fue: Venezuela.

Palabra cierta. Oportuno recordar las palabras del presidente Nicolás Maduro del pasado 24 de junio, en ocasión de la conmemoración de la batalla de Carabobo y del Día del Ejército: “Que nadie se deje engañar por los cantos de traición que suenan desde Bogotá. Cuadro cerrado, unión cívico-militar, es mucha la historia que defendemos”. Cuando el río suena…

José Gregorio Rodríguez

Jotaerre577@gmail.com

 

Un comentario sobre “Coctel de camarones

  • el julio 5, 2018 a las 10:17 pm
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    Mis felicitaciones por tan buenos comentarios que a mis 70 años todavia me estan intruyendo muchas gracias . pero quiero agregar una consulta por mi experiencia en el transporte Urbano tengo una propuesta para la solucion del problema del transporte y quisiera la oportunidad de darla a conocer porque la mayoria de los medios no quieren soluciones buscan el enfrentamiento entre los Venezolanos y yo pase de transportista a Usuario Mayor o de la tercera edad si se puede sere su eterno agradecido Atte. Reinaldo Ponce –

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