Cómo identificar el trastorno antisocial de la personalidad

El trastorno antisocial de la personalidad, también conocido como psicopatía o sociopatía, se caracteriza por la manipulación, explotación y violación de los derechos de los demás. Este trastorno comienza durante la infancia o al comienzo de la adolescencia y continúa durante la edad adulta.

El trastorno antisocial de la personalidad suele ser más frecuente en hombres que en mujeres, tiene un curso crónico, aunque puede remitirse con los años, a medida que la persona va acercándose a los 40 años.

Cómo identificarlo:

1. Trastorno disocial. Las personas que padecen del trastorno antisocial de la personalidad tienen antecedentes de haber tenido trastorno disocial durante la infancia o la adolescencia. Se caracteriza por conductas que atentan contra las normas y reglas sociales y violan los derechos básicos de las demás personas. Suelen agredir a personas y/o animales y destruir propiedad ajena, realizar hurtos o delitos.

2. Actos delictivos. Suelen tener comportamientos que atentan contra la integridad de las personas, es por ello, que es frecuente que tengan problemas con la ley. Es común que roben, destruyan propiedades privadas, entre otros. Quienes padecen este tipo de trastorno son mayores de 18 años.

3. Características personales. Manipulan para lograr sus objetivos y tienden a despreciar los sentimientos y derechos de las demás personas. Son mentirosos e impulsivos. No suelen pensar en las consecuencias de sus actos. Son personas agresivas, suelen incitar peleas físicas en forma reiterada y cometer actos de agresión a personas que forman parte de su entorno, como por ejemplo, malos tratos a sus hijos y pareja.

4. Excesos. La imprudencia es lo que los caracteriza, suelen poner en peligro su seguridad y la de los demás, como por ejemplo, conducir en estado de embriaguez, descuidar o abandonar el cuidado de un niño a su cargo, etc. Suelen utilizar la ira y el enfado como forma de lograr el respeto de las demás personas.

5. Inestabilidad. Suelen tener problemas laborales, sociales y familiares. Suelen abandonar frecuentemente sus trabajos, ser despedidos y derrochar el dinero. Tienen escasas habilidades interpersonales cuando no se trata de manipular a los demás. Son desconfiados y piensan que los demás son una amenaza para ellos.

6. Personalidad. Son egoístas, tercos y arrogantes. Para alcanzar su objetivo suelen mostrarse joviales, encantadores. Son poco flexibles, discuten por cualquier cosa y tienden a ser fácilmente irritables. Se ven a sí mismos como personas inteligentes y audaces. No presentan ningún tipo de sentimiento de culpa por los comportamientos que han tenido.

7. Sin límites. Se aburren rápidamente de la rutina, dejando a un lado todas las responsabilidades, para vivir, según ellos, de forma autónoma y libre. Son movidos por las gratificaciones inmediatas, los proyectos a largo plazo para ellos no existen. Es por ello, que este tipo de conductas que los caracterizan, generan en ellos un placer inmediato.

8. Trastornos asociados. Este trastorno puede aparecer acompañado de otros, como por ejemplo trastornos depresivos, trastornos de ansiedad, trastornos relacionados con sustancias, trastornos de control de impulsos, etc.

En síntesis

* Su pauta de conducta es gravemente irresponsable.

* Sus pensamientos están dirigidos por la forma en la que pueden conseguir sus objetivos inmediatos.

* El principal objetivo de su vida es evitar ser controlado por los demás, se resisten a cooperar. Y esperan de los demás una inmediata sumisión. Necesitan verse a sí mismos como fuertes e independientes en un mundo hostil (“si no soy el agresor, puedo ser la víctima”).

* Se caracterizan por tener pocas habilidades interpersonales y escasas habilidades sociales ya que actúan de forma inapropiada pudiendo hacerlo de otra forma. Sin embargo otros tienen unas excepcionales habilidades sociales que usan para manipular y engañar a los demás.

* No se pueden poner en la piel del otro, no contemplan una visión del mundo que no sea la suya propia. La creencia subyacente de que siempre tiene la razón hace improbable que se cuestionen sus acciones.

* Son personas que discuten con facilidad, se resisten a cooperar y provocan peleas.

* La persona antisocial se ve a sí misma como inteligente, persistente pero obligado por las circunstancias.

* Ve las dificultades que tienen con los demás como independientes de su conducta, por eso se creen víctimas de sistemas hostiles, injustos y prejuiciosos.

* Incluso las tareas de la vida diaria pueden suponer graves problemas a estas personas, por ejemplo ir a trabajar supone enfrentarse a muchas frustraciones que la persona antisocial no está dispuesta a tolerar. Perciben muchas situaciones como humillantes.

* Les cuesta perseguir un objetivo que no le ofrezca gratificaciones inmediatas. No planean su vida en función de objetivos a largo plazo que sean capaces de dirigir su momento actual, por el contrario en función de lo que puede ofrecerles satisfacción de una forma inmediata sin pensar en las consecuencias. Así no puede evaluar los daños que ocasionan en los demás con sus conductas o en ellos mismos.

* Es por ello por lo que no toleran el aburrimiento, si no hay futuro es difícil tolerar una situación presente, vacía de estimulación. Es fácil entender en este contexto el uso de las drogas como dispensadoras de momentos presentes de placer.

Utilizan la ira para controlar a los demás. Les gusta ofrecer una imagen peligrosa y agresiva para que los respeten.

* Poseen una alta necesidad de activación que le lleva a muchas conductas impulsivas que pueden poner en riesgo su salud (por ejemplo las drogas), y la de los demás.

* Se sienten libres de hacer lo que quieren cuando ellos lo deseen con la única limitación de las normas policiales o del miedo a la venganza y castigo que puede venir de sus adversarios. A veces estos controles tampoco son suficientes. Esto no quiere decir que todos los antisociales sean delincuentes, aunque la probabilidad de delinquir sea mayor en este tipo de personalidades que en otras.

* Su deseo es liberarse de todas las limitaciones incluyendo las relaciones personales, las responsabilidades y las rutinas. Lo que otros pueden denominar falta de responsabilidad para la persona antisocial es signo de libertad y autonomía.

* Su ausencia de remordimiento la justifican con su pasado, donde nadie tuvo consideración de ellos y por tanto ahora ellos no tienen porqué tenerla con los demás. Si sintiesen culpa esto les haría ser débiles y fácilmente controlados por los demás.

• Considera que los demás están ahí para dañarlo y explotarlo, así que no puede confiar en nadie. La confianza es signo de ingenuidad.

Borja López

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