¿De quién dependes?

A lo largo de la vida he escuchado palabras como éstas: Mis hijos dependen de mí, mi esposa depende de mí porque no trabaja, mi esposo depende de mí porque en tal sentido yo gano más dinero que él, mis alumnos dependen totalmente de mi conocimiento para desarrollarse, mi empleado depende de mí ya que como jefe soy el único que lo aguanta; así infinidad de mensajes que van creciendo y haciendo mella en nuestra vida, quizás al punto que en ocasiones podemos tener este tipo de conductas llevando a cabo una dependencia total a algo o alguien.

A medida que vamos creciendo, así mismo madurando de algún modo adquirimos herramientas que nos pueden ayudar a discernir en la toma de decisiones ante las mal llamadas dependencias.

La dependencia incluso puede llegar a deprimirnos o a detenernos en los momentos o situaciones más importantes de nuestra vida, nos paralizan ya sean por miedo, conformismo, falta de compromiso, enfriamiento, falta de motivación, porque sin duda cuando dependemos de otro surgen todos estos escenarios antes expuestos que son piedra de tropiezo en nuestro avance.

Si bien es cierto que debemos aprender a confiar en los demás es distinto a cuando decides colocar la dependencia en alguien, esa persona al igual que tú, es un ser de emociones que también falla, pero cuando nuestra dependencia es absoluta en nuestro creador, donde depositamos una confianza plena, solo allí tenemos la garantía de salir victoriosos, inclusive cuando estemos en un tablado de guerra, podemos tener la confianza absoluta de saber que hemos segmentado nuestra confianza en la única energía que no falla.

Hoy te invito a descansar en esa fuerza superior a ti, a depositar tu confianza absoluta en aquel que no vez y tendrás como resultado la mejor inversión de tu tiempo.

Nada ni nadie es para siempre, los hijos crecen y se van, la pareja fallece o abandona la familia, el maestro cambia, por ende viene otro, los jefes pasan, todo en la vida es efímero, no hay nada seguro, la única seguridad que tienes es vivir cada día mostrando la mejor versión de ti mismo, dando a otros el regalo de tu existencia, colocando tu fe en lo invisible, en aquello que no ves pero que con seguridad llegará.

¡Te amo porque quiero amarte, porque te he elegido y me gusta estar a tu lado; no porque seas indispensable para mi felicidad! W.Riso

Nayancy Castillo

vickivale@hotmail.com

Instagram @nayancicastillo

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