Después de Duque qué y quién

El domingo, al ejercer su voto en las elecciones de concejales, el presidente Nicolás Maduro afirmaba ante la prensa que la administración de Trump prepara el zarpazo definitivo: «Hoy está en marcha, y lo coordinan directamente desde la Casa Blanca, un intento por perturbar la vida democrática de Venezuela y por intentar un golpe de Estado contra el régimen constitucional, democrático (y) libre que hay en nuestro país«. En varias ediciones en esta página hemos denunciado dichos planes orientados a concretar una intervención militar (entre ellos el “Proyecto Esperanza, https://lasverdadesdemiguel.tv/exclusiva-proyecto-esperanza-la-intervencion-colombiana/) de una fuerza extranjera con la participación de países de la región bajo el amparo de la OEA y con Colombia como principal protagonista de la tarea dada desde el norte. Pero un conjunto de elementos desfavorables al inquilino de la Casa de Nariño giran la mirada de Washington hacia otro operador en la región que complete el plan para deponer a Maduro y abra la puerta para la aniquilación del Chavismo. ¿Qué juega contra el peón colombiano de Washington que lo hace perder el favoritismo de Trump? Cinco claves permiten responder a la interrogante; La primera: en 100 días de gobierno de Duque, según CNN, el pupilo de Uribe posee 22% de popularidad, de acuerdo al estudio que la encuestadora “Pulso País de Datexco”, añade CNN que Duque, “…es el más impopular en los últimos 20 años”. Esto ha roto el consenso en torno al liderazgo del primer mandatario colombiano;

1Ivan Duque y Donald Trump

la segunda: clave, La corrupción de los sectores vinculados al uribismo representa actualmente una seria amenaza al gobierno de Duque. Un ejemplo es la bomba que estalló sobre el caso de Odebrecht, el cual involucra desde el presidente saliente Santos, a los expresidentes César Gaviria y Álvaro Uribe, al jefe de uno de los grupos económicos más influyentes del país, el señor Luis Carlos Sarmiento Angulo, hasta al fiscal colombiano Néstor Martínez (abogado de Sarmiento). Debemos recordar que Iván Duque acompañó a Óscar Iván Zuluaga a Brasil (excandidato presidencial del uribismo en el 2014) quien le habría solicitado a la empresa brasileña la bicoca de un poco más de 4 millones de dólares. En aquella oportunidad, Odebrecht colaboró en la campaña de Zuluaga con más de un millón y medio de dólares. Duque además ha dado la espalda a la consulta popular anticorrupción donde casi 12 millones de colombianos dieron su respaldo a lo opción del Sí; tercera clave: el descontento social se ha generalizado en amplios sectores de la sociedad, estudiantes, gremios docentes, campesinos y trabajadores convierten las calles de Colombia a diario en espacios para la resistencia a las políticas del gobierno de Duque, a lo que este último responde con más represión. Sus promesas de campaña se diluyeron en tiempo récord ante la maraña de intereses de los sectores que lo acompañan en el Poder. Ni mencionar la lista creciente de líderes sociales asesinados sin que el Estado colombiano se inmute ante el hecho, las últimas cifras de la ONU colocan en casi 350, el número de asesinatos de líderes sociales, solo en el transcurso del pasado fin de semana y esta semana que corre, cuatro líderes han sido asesinados; cuarta clave: el aumento de las actividades vinculadas al narcotráfico, en especial producción y tierra cultivada. Recientemente en el acto de nombramiento de la nueva cúpula militar y policial, Duque presentaba “el plan Bicentenario y el plan estratégico integral Colombia Bicentenario”, que definiría la nueva estrategia de seguridad para combatir las diversas formas “criminales”. Este elemento incomoda a lo interno del despacho oval de la Casa Blanca. Trump recientemente señaló: “…se han quedado cortos en la lucha para erradicar los cultivos ilícitos y reducir la producción y el tráfico de drogas»; Y una quinta y última clave: el torpedazo dado por Iván Duque a los acuerdos del proceso de paz con la FARC y la patada que le ha propinado a la mesa de negociación con el ELN. El ejemplo más reciente de desplante frente a quienes insisten desde sectores políticos colombianos, se manifiesta en la Comisión de Paz del Congreso de Colombia quien se ha ofrecido para interceder en las negociaciones con el ELN. La política de Duque sobre la paz en Colombia amenaza seriamente al vecino país con un nuevo escalamiento del conflicto armado agravando de esta manera su crisis política interna. Ante este contexto, los EEUU estarían estableciendo nuevos actores que ejecuten la hoja de ruta contra Venezuela. ¿Qué nueva posición jugará Duque en el Plan contra Venezuela? ¿Quién asumiría el testigo dejado por Duque? ¿Qué nuevo papel estaría desempeñando Colombia en el Plan de la Casa Blanca? ¿Tendrá Bolsonaro el consenso necesario en la región y al interno de Brasil para dirigir el Plan contra Venezuela? ¿Quién será el reemplazo de Luis Almagro? Un escritor estadounidense, Robert Greene, escribió en el 2007: “Las 33 estrategias de la guerra”, en referencia a la exprimera ministra Margaret Thatcher, para explicar su éxito contra integrantes de su partido que la adversaban, señala: “¿Quiere ganar la batalla? No busque comodidad en el centro. Vaya a los extremos donde tendrá la oportunidad de pelear”. ¿Será la obra de Greene el libro de cabecera de Donald Trump? 

ULTIMA HORA. Al cierre de esta columna, los “Cisnes Blancos” rusos traen consigo cambios en el gabinete ministerial, diciembre será un mes para precisar los detalles del Plan del nuevo periodo de gobierno del Presidente Maduro que enfrente los planes extranjeros de intervención. ¿Un aviador al frente de la Industria Petrolera? ¿Un Comando Marino al frente de la Defensa Nacional? ¿Un general en jefe a cargo de la Seguridad y la Soberanía Alimentaria?

¿TIMONAZO? La reciente editorial de la edición 1910, escrita por su director, Alejandro Santos Rubino, expone la situación de Iván Duque, exhortándolo a girar la nave: «Las últimas semanas no han sido fáciles para el estado de ánimo del país. La expectativa le ha dado paso ahora a la zozobra. La opinión pública es cada día más pesimista y en muchos círculos se preguntan para dónde va el país. El panorama es incierto pero no crítico. En el fondo en el país hay más pesimismo que crisis. El Gobierno está a tiempo de dar un timonazo necesario en su estrategia política y en el tipo de liderazgo del Presidente. Pero requiere realismo y cabeza fría”. Casi en el acto, el famoso caricaturista de El Tiempo, Julio César González, conocido como Matador, responde con una caricatura que expone el naufragio de la nave en referencia al “Timonazo”.

Iván Duque

DIPLOMACIA POST 10-E. Iván Duque anuncio con respecto a la próxima toma de posesión del nuevo periodo presidencial de Nicolás Maduro que romperá relaciones diplomáticas con Venezuela. Ante el anuncio, no hay consenso en el seno de la clase política colombiana ni en sectores económicos colombianos. ¿Habrá sopesado Duque las consecuencias de lo dicho en días pasados? Cese de labores de Embajadas que puede acarrear expulsión de personal diplomático y consular. En territorio de Colombia quedarán acéfalos 10 consulados y en Venezuela, 15 consulados dejaran de atender a los ciudadanos colombianos que viven en territorio venezolano. Uno de los integrantes de la Comisión de Paz del Congreso de Colombia en una visita reciente a Cúcuta, expreso: “Nos parece que es una decisión equivocada y es un hecho que puede agravar la crisis fronteriza y migratoria que vive Cúcuta y el Norte de Santander”. Amanecerá el 11 de enero y las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela estarán en el mismo nivel en la que se encuentran al día de hoy. Le tocará a Duque recoger sus palabras.

Aloha Núñez

PUEBLOS INDÍGENAS, MITO EN CONSTRUCCIÓN. Desde los pueblos indígenas en el Occidente del país hasta los habitantes del Sur, en el Parque Nacional Canaima, el desamparo por parte del Gobierno Bolivariano en manos de Aloha Núñez es total. Próximos a la conmemoración de los 12 años de la creación del Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas, un antropólogo venezolano me recuerda: “Chávez se dio cuenta que los pueblos indígenas representan la base espiritual de la sociedad venezolana. Por ello, en el prólogo de la Constitución, se da un paso gigantesco al reconocer su participación en la formación del nuevo Estado de derecho. Este mensaje de Chávez dio pie a la definitiva creación del Ministerio para los Pueblos Indígenas, se abría una importante ventana para visibilizar los pueblos indígenas y la posterior propuesta de lo comunal como base política del Estado. Hoy la Verdad es que proporcionar, por lo menos, la mayor suma de felicidad no es posible para nuestros pueblos indígenas y la comunalidad no ha sido posible por la burocracia neoliberal y su contraparte Roja Rojita, al seguir elaborando políticas, planes, programas y proyectos desde los postulados de “criollización” de la sociedad venezolana. La gestión comunal indígena, es una quimera por la “acción afirmativa” de las instituciones y organizaciones de la sociedad, pues al final del día “Lo Indígena” es un lastre para la construcción de la sociedad venezolana. El respeto a sus “valores, principios, usos y costumbres ancestrales” nos refiere a la distancia que interponemos entre nuestra sociedad y lo indígena”.

El compa Felipe

redaccionverdades@gmail.com

 

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