Dinero inorgánico: ¿El talón de Aquiles?

¿Qué es el dinero inorgánico? Para muchos economistas y analistas, este concepto se usa en el contexto de la economía y las finanzas públicas, como el dinero que emiten las autoridades monetarias de un país sin que exista un respaldo adecuado para el mismo. Los gobiernos acuden a veces a este expediente cuando se presentan déficits fiscales y no tienen posibilidades de recurrir a incrementos en los impuestos.

Como la cantidad de Bienes y servicios existente en el país no varía, y en cambio sí lo hace la masa monetaria, los precios tienden inevitablemente a subir. La emisión de dinero inorgánico es, pues, una causa inmediata de la inflación.

Pero, usted tiene la palabra amigo(a) lector(a)… A continuación un artículo publicado por Pasqualina Curcio, economista y profesora titular de la Universidad Simón Bolívar (USB).

Dinero inorgánico e hiperinflación: una mentira repetida mil veces…

Es un invento de los neoliberales. El dinero inorgánico no existe. Cuentan los monetaristas que es la causa de la inflación, que cuando el Estado imprime dinero no “respaldado en la producción” para cubrir su déficit fiscal incrementan los precios.

La masa monetaria es un indicador que permite medir el porcentaje de dinero que circula en la economía (liquidez monetaria) con respecto a los niveles de producción (producto interno bruto).

Según datos del Banco Mundial, la masa monetaria de EEUU para el 2017 fue 90,28%, la de Rusia 59,39%, la de China 202,60%, Suiza 189,99%, Brasil 99,8%, Japón 242%. En cambio, la de Venezuela, para el mismo año, fue de apenas 20%. Pero además ha disminuido: el 2014 era 66%, el 2015, 50%, el 2016, 42%. Hoy, esa masa monetaria no llega al 6%.

Interesante sería conocer la explicación de los monetaristas ante esta realidad, nos referimos especialmente al hecho de que la masa monetaria de EEUU, China y Rusia es superior a la de Venezuela, pero sus niveles de inflación no superan los dos dígitos. Mientras que en nuestro país, desde el año 2013 hemos registrado una escalada de los precios observándose niveles hiperinflacionarios los últimos meses, acompañada de una caída de la masa monetaria.

¿Será que no es la liquidez monetaria la causa de la hiperinflación en Venezuela tal como afirman los seguidores de la teoría cuantitativa del dinero?

Insistimos en que la causa determinante de la hiperinflación en Venezuela no es el aumento de la cantidad de dinero, es la manipulación política y criminal del tipo de cambio.

En hiperinflación, aquí, en China, Rusia o EEUU, siempre los presupuestos fiscales de gastos serán insuficientes. Cuando éstos se elaboran se estiman los niveles de salario, inversión y gasto suponiendo un nivel de precios para el año siguiente. Si la inflación supera las estimaciones, ese presupuesto que estaba programado para los 12 meses del año no alcanzará ni siquiera los primeros 3.

En este tipo de situaciones, dos opciones están planteadas para los gobiernos:

1) Garantizar el “equilibrio” fiscal y no incurrir en déficit lo que implicará cerrar las escuelas y los hospitales a partir del segundo trimestre del año y seguir pagando, a partir de marzo, los mismos salarios y pensiones de enero, aunque éstos estén pulverizados por la hiperinflación, escenario en el cual no será necesario ampliar la cantidad de dinero logrando un “equilibrio” monetario

2) Establecer como prioridad el buen vivir de la población garantizándole similares niveles de consumo de bienes y servicios, para lo cual es necesario mantener las escuelas y hospitales abiertos durante todo el año y ajustar los salarios y pensiones en función de los aumentos de precios, este escenario implicará un déficit fiscal, que necesariamente, en el marco de una hiperinflación inducida, solo puede cubrirse expandiendo la cantidad de dinero.

Mientras en la primera opción se da prioridad a los “equilibrios” económicos sacrificando los sociales, en la segunda la población está de primera en la lista de prioridades.

En revolución no debe existir dudas de cuál es la prioridad.

Establecer topes a las tablas salariales, achatarlas y en un ejercicio de planificación mantener literalmente anclados los salarios con el objetivo de garantizar el “equilibrio” fiscal para evitar imprimir dinero “inorgánico” constituye un grave peligro para la revolución. No solo no detendrá la hiperinflación, porque ni el aumento de los salarios, ni la emisión de dinero son las causas determinantes de los aumentos de precios, sino que contribuirá al objetivo del enemigo debilitando a los verdaderos soldados de esta guerra económica, la clase obrera revolucionaria.

Pasqualina Curcio


Opinan los lectores…

La teoría cuantitativa del dinero es una tautología (repetición de un mismo pensamiento expresado de distintas maneras). Para la ciencia económica es una repetición teórica, inútil y viciosa, creada por el economista Milton Friedman para criticar las políticas de estabilización como instrumento de control de la economía motivado a los rezagos de reconocimento, de instrumentación y de respuesta.

Es famosa su comparación de los intentos de los gobiernos para estabilizar la economía con “El loco de la ducha”. No hay ajustes puntuales de la economía a través de las expansiones y contracciones monetarias y fiscales. Por consiguiente, afirmar que las expansiones de la oferta monetaria y el déficit fiscal son las causas de la inflación, es falso. Empíricamente está demostrado que no existe relación directa entre la expansión monetaria o el déficit fiscal con el incremento de los precios relativos, es decir no son causas directas.

En muchos casos, al relacionar la oferta monetaria (OM) o el Déficit Fiscal (DF) con el Producto Interno Bruto (PIB), los resultados contradicen las opiniones de los monetaristas.

Veamos la información de la página web Datosmacro.com. (Noviembre 2018)
Países Fecha / Déficit(% PIB) / Deuda (% PIB) / Inflación acumulada
Alemania 2017 / 1.00% / 63.90% / 1.40%
España 2017 / -3.00% / 98.10% / 1.70%
Reino Unido 2017 / -1.80% / 87.40% / 1.60%
Francia 2017 / -2.60% / 98.50% / 1.80%
Italia 2017 / -2.40% / 131.20% / 1.50%
Portugal 2017 / -3.00% / 124.80% / 1.50%
USA 2016 / -4.19% / 107.17% / 2.40%
Japón 2016 / -3.66% / 235.63% / 0.5%
China 2016 / -3.70% / 44.32% / 2.10%
Rusia 2016 / -3.68% / 15.67% / 2.50%

Estos datos demuestran que la existencia de los llamados “dos gemelos” , por lo menos no dan origen a procesos inflacionarios superiores dos dígitos como lo demuestra la inflación acumulada desde enero para estos países.

Tanto la oferta como la demanda monetaria son reales. Si aumentan los precios, aumenta la demanda de dinero. Lo que origina esta relación, no es la tautología de Milton Friedman, es la necesidad de tener más dinero nominal para satisfacer los niveles de consumo de bienes y servicios por efecto del aumento de los precios relativos. Por tanto, la liquidez monetaria (M1+M2) es posterior a la inflación de precios. Si existiera la economía de mercado, la producción tendría que aumentar. En nuestro país reinan los monopolios y los oligopolios, estructuras de mercado que facilitan la especulación de precios y la manipulación del tipo de cambio irreal como soporte para generar la hiperinflación. En revolución, la economía ortodoxa es inaplicable.

Chema Lanz


La mentira: No es quien la crea, sino quienes la crean

En principio me permito nuevamente hacer un merecido reconocimiento a la Dra. Pasqualina por su incansable trabajo técnico y sus significativos aportes para desmontar mitos y mentiras que sirven de argumento a la derecha y a los enemigos de la Patria, a través de los cuales sostienen mecanismos perversos que inducen las distorsiones en la economía como arma política, con lo que tratan de desestabilizar al gobierno a través del empobrecimiento del pueblo, que a su vez se traducen en descontento popular, frustración, deterioro en la calidad de vida, pérdida de la dignificación del trabajo asalariado, fuga de talentos y migraciones selectivas y no selectivas.

A este respecto, considero necesario hacer algunas precisiones sobre los mencionados aportes y la forma como mediáticamente han sido tratados buscando descalificarlos por tirios y troyanos, para pretender seguir sosteniendo sus grandes patrañas y con ello impedir que se lleven a cabo los planes de crecimiento y prosperidad económica, pese a no haber desarrollado ningún análisis científico para demostrar lo contrario. A los tales, desde las filas revolucionarias quienes estamos convencido de cuál es el objetivo a alcanzar, solo nos corresponde responderles de la forma como ellos se lo merecen y que no es otra que con aquella folklórica expresión de Cantinflas que dice: “Yo a Usted, ni lo ignoro.” Y seguir adelante, claro está haciendo valer nuestras verdades ante las instancias correspondientes y con poder de decisión para sean los elementos de convicción presentados los que influyan positivamente en el manejo de la política económica; a ellos específicamente, es a quienes deben ir dirigidas algunas consideraciones sobre las áreas aún vulnerables y que es precisamente desde dónde se nos ataca.

Lo primero que hay que profundizar es en la forma correcta de instrumentalizar el anclaje del Bolívar al Petro, ya que en la práctica es imposible alcanzar dicho propósito en medio de un esquema de libre flotación que no lo es tal, y más de la forma como nos ha sido impuesto desde Cúcuta; pues la referencia cambiaria viene de una plaza que en nada es representativa y con lo cual se sigue sosteniendo el perverso círculo viciosos de la inducción de la devaluación restringiendo la oferta de divisas en dicha plaza, para con ello incidir sobre los esquemas de fijación de precios y en consecuencia pauperizar el salario de los venezolanos; a grandes rasgos esa es la esencia del mecanismo a derrotar.

Sobre el particular, no pienso desgastar estas líneas en un asunto que ha sido más que demostrado por la Dra. Pasqualina respecto a la creación del dinero como consecuencia de la hiperinflación y no como causa; pues para los neoliberales la única formulita válida es la del finado Petkoff con la denominada disciplina fiscal impuesta por el FMI, que al final lo que buscan es someternos a sus designios, impidiendo el manejo soberano de nuestra política monetaria y cambiaria, lo que en la práctica equivale a una dolarización a través de una caja conversión y eso no está planteado, so pena de que la experiencia previa con la llamada Agenda Venezuela demostró que ese esquema no funciona en nuestro país, de lo que cabe acotar que no hay moneda más “inorgánica” que el U.S.dollar. Por cierto, la propuesta de dolarización presentada por el candidato Henri Falcón el pasado 20 de mayo, fue ampliamente rechazada por el pueblo de Venezuela.

Ahora bien, volviendo al tema que nos debe ocupar, es importante tener en cuenta que para alcanzar un verdadero anclaje del Bolívar al Petro, necesariamente el mecanismo debe partir de esquemas de fijación de costos, precios, salarios y tributos expresados en Petro, pero para ser liquidados en Bolívares Soberanos al cambio equivalente, de acuerdo a como fluctúe el Bolívar con respecto al dólar en casas de cambio habilitadas para operar en el país que compitan con las casas de cambio en el mercado paralelo y de las criptodivisas hasta que las desplacen, mediante sistemas de subastas destinadas a la eliminación del diferencial cambiario. De igual forma, bajo ningún concepto se debe permitir la adquisición de Petros en Bolívares a una tasa por debajo de la del mercado paralelo, pues en la práctica estaríamos alentando un nuevo mecanismo de bicicleta cambiaria y ¿qué pasaría? –lo mismo que pasó con los cupos CADIVI, o sea, entrarían en moda los “RaspaPetros” como en otrora lo fueron los “RaspaCupos”.

Por otra parte, pero aunado a lo anterior, es necesario incorporar en la revisión el componente “salarios”; pues para colocar los arbitrajes a favor nuestro a fin de erradicar el contrabando de extracción y a su vez incrementar el consumo para recuperar el PIB, el peso de dicho componente salarial dentro de las estructuras de costos de todos los bienes y servicios que se producen y comercializan en el país debe estar por encima del 12% de las mismas, por tanto urge internacionalizar los salarios para que compitan al menos con los niveles fijados por Colombia; esto de manera tal que al incidir sobre los precios sean inaccesible al mercado colombiano, pero si para el venezolano.

Ahora, mientras acá se mantenga el esquema salarial promedio vigente de menos de 1 dólar diario al tiempo que en Colombia el salario mínimo ya sobrepasa los 8 dólares diarios, la práctica de la derecha será la de que la producción de Venezuela salga de contrabando para Colombia para venderla de acuerdo a lo que el Colombiano según su nivel de salarios pueda pagar por ella, cuyo precio será la referencia para extrapolarlo para el mercado venezolano y de paso al tipo de cambio paralelo, solo para que lo pague quien pueda.

Para cerrar, todo está en la forma como se maneje la política económica y como se quiere abordar la problemática, una modalidad es inundando el mercado de divisas así sea endeudando al país por cien años como lo acaba de hacer Argentina y seguir sosteniendo el parasitario rentismo con petróleo, con oro, con commodities, con producción para exportar sin abastecer primero al pueblo, como si la economía girara en torno a la producción de divisas; la otra modalidad es haciendo valer nuestra soberanía pero al servicio del pueblo, centrada en el trabajo productivo como fuente generadora de riqueza y no del capital; como se las cantó Alí Primera al presidente CAP I a propósito de lo que entonces conocimos como la nacionalización del petróleo:

“Ahora que el petróleo es nuestro,
viva la soberanía,
que tal Sr. Presidente
si se convierte en comía,
no lo digo por manía,
ni porque me da la gana,
sino el pueblo compañero
tiene un hambre soberana”

Hoy día toca hacer valer nuestra soberanía cambiaria y monetaria y que los neoliberales digan lo que digan; tenemos suficiente margen de maniobra para dignificar los salarios, ya que mientras la economía se rige de forma fáctica por una paridad por encima de los 240 Bs/$, los niveles de reserva indican que la paridad implícita está por el orden de los 24 Bs/$; de esta manera si ellos quieren jugar su juego con el dólar paralelo, pues hagámosle el juego y pongámoslo a pagar salarios, servicios, costos y tributos en base al paralelo.

Solo el pueblo salva al pueblo.

Alexander Riera

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: