El Arte de la Inteligencia de Allen W. Dulles

Allen Welsh Dulles nace el 7 de abril de 1893 en Watertown Arizona, fue el primer director civil de la CIA.

Dulles fue una de las personas más influyentes y poderosas dentro del Gobierno de los Estados Unidos, pasó de ser un hombre con contactos y conexiones políticas, además miembro de alto rango dentro de las entidades y los proyectos iniciales de crear un sistema de inteligencia, a ser un poderoso líder dentro de estas organizaciones, acabando finalmente dirigiendo la CIA, siendo el primer civil en la historia en ejercer dicho cargo y permaneciendo en él por más de ocho años.

John Fitzgerald Kennedy y Allen Welsh Dulles

En total, Allen W. Dulles, trabajó y lideró operaciones dentro de la OCI, la OSS y la CIA, durante más de 21 años, participando en todos los casos como parte de las diferentes directivas y desarrollando, estructurando y planificando decenas de operaciones, acciones y proyectos de espionaje, investigación e inteligencia en general, llegando al tope de su carrera con sus operaciones al frente de la CIA, que incluyeron golpes de Estado en Guatemala e Irán y la muy renombrada Operación Paperclip.

Su aplastante carrera al frente de la Inteligencia estadounidense se vio empañada por el fracaso del plan desarrollado por Dwight Eisenhower para invadir Cuba, la Operación Bahía de Cochinos, la cual debió ser llevada a cabo durante el período de Kennedy, quien obstruyó y debilitó la operación, conduciendo a su fracaso, teniendo como resultado la renuncia bajo presión de sus responsabilidades al frente de la CIA.

Dulles se retiró a su acomodada residencia en Maryland. No obstante, posteriormente su nombre salió a colación, después de que se produjese la Crisis de los Misiles Nucleares en Cuba, que sirvió para que la opinión pública justificara las acciones de Estados Unidos, al intentar invadir la isla de Cuba.

De acuerdo con las investigaciones realizadas por el periodista David Talbot, Allen Dulles sería el autor intelectual del asesinato del presidente Kennedy el 22 de noviembre de 1963.

Es el autor del libro The Craft of Intelligence (El arte de la Inteligencia). Donde expresa la estrategia que se aplicaría contra la URSS

A continuación reproducimos extractos de este libro.

La CIA: teoría y práctica del caos

“Los Estados Unidos poseen el 50% de la riqueza del mundo, pero sólo el 6% de su población… En tales condiciones, es imposible evitar que la gente nos envidie. Nuestra auténtica tarea consiste en mantener esta posición de disparidad sin detrimento de nuestra seguridad nacional. Para lograrlo tendremos que desprendernos de sentimentalismos y tonterías. Hemos de dejarnos de objetivos vagos y poco realistas como los derechos humanos, la mejora de los niveles de vida y la democratización”.

 “Pronto llegará el día en que tendremos que funcionar con conceptos directos de poder. Cuantas menos bobadas idealistas dificulten nuestra tarea, mejor nos irá…”.

 “Sembrando el caos en la Unión Soviética, sin que sea percibido, sustituiremos sus valores por otros falsos y les obligaremos a creer en ellos. Encontraremos a nuestros aliados y correligionarios en la propia Rusia. Episodio tras episodio se va a representar por sus proporciones una grandiosa tragedia, la de la muerte del más irreductible pueblo en la tierra, la tragedia de la definitiva e irreversible extinción de su autoconciencia.

 “De la literatura y el arte, por ejemplo, haremos desaparecer su carga social. Deshabituaremos a los artistas, les quitaremos las ganas de dedicarse al arte, a la investigación de los procesos que se desarrollan en el interior de la sociedad. La literatura, el cine, y el teatro, deberán reflejar y enaltecer los más bajos sentimientos humanos”.

 “Apoyaremos y encumbraremos por todos los medios a los denominados artistas, que comenzarán a sembrar e inculcar en la conciencia humana el culto del sexo, de la violencia, el sadismo, la traición. En una palabra: cualquier tipo de inmoralidad”.

 “En la dirección del Estado, crearemos el caos y la confusión. De una manera imperceptible, pero activa y constante, propiciaremos el despotismo de los funcionarios, el soborno, la corrupción, la falta de principios. La honradez y la honestidad serán ridiculizadas como innecesarias y convertidas en un vestigio del pasado. El descaro, la insolencia, el engaño, la mentira, el alcoholismo, la drogadicción y el miedo irracional entre semejantes”.

 …”Gracias a su diversificado sistema propagandístico, Estados Unidos debe imponerle su visión, estilo de vida e intereses particulares al resto del mundo, en un contexto internacional donde nuestras grandes corporaciones transnacionales contarán siempre con el despliegue inmediato de las fuerzas armadas, en cualquier zona, sin que le asista a ninguno de los países agredidos el derecho natural a defenderse. La traición, el nacionalismo, la enemistad entre los pueblos, y ante todo el odio al pueblo ruso, todo esto es lo que vamos a cultivar hábilmente hasta que reviente como el capullo de una flor”.

 “Sólo unos pocos acertarán a sospechar e incluso a comprender lo que realmente sucede. Pero a esa gente la situaremos en una posición de indefensión, ridiculizándolos, encontrando la manera de calumniarles, desacreditarles y señalarles como desechos de la sociedad. Haremos parecer chabacanos los fundamentos de la moralidad, destruyéndolos”.

 “Nuestra principal apuesta será la juventud. La corromperemos, desmoralizaremos  y    pervertiremos”.

 …”Debemos lograr que los agredidos nos reciban con los brazos abiertos, pero estamos hablando de ciencia, de una ciencia para ganar en un nuevo escenario, la mente de los hombres. Antes que los portaaviones y los misiles llegan los símbolos, los que venderemos como  universales, glamurosos, modernos, heraldos de la eterna juventud y la felicidad ilimitada”.

 “El objetivo final de la estrategia a escala planetaria, es derrotar en el terreno de la ideas las alternativas a nuestro dominio, mediante el deslumbramiento y la persuasión, la manipulación del inconsciente, la usurpación del imaginario colectivo y la recolonización de las utopías redentoras y libertarias, para lograr un producto paradójico e inquietante: que las víctimas lleguen a comprender y compartir la lógica de sus verdugos”.

A la luz de la historia reciente lo invitamos a usted amigo lector a que saque sus propias conclusiones.

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