El “Blockchain” o el secreto de la confianza en criptomonedas

Cuando se hace una transferencia bancaria a otra persona se sigue un protocolo que está definido por el programa o software que utiliza el banco en donde se tiene la cuenta.

Por ejemplo:

Juan le va a transferir a Pedro Bs 1.000.

Cuando esa transferencia queda completada la misma tiene el registro de los datos de cada uno de ellos tales como su nombre, cedula de identidad, número de cuenta y correo electrónico además del monto de la transacción.

Vamos a asumir que esa transacción se hizo dentro del mismo banco.

El programa del banco se encarga de verificar:

-Que Juan tiene una cuenta

-Que Juan tiene suficiente dinero o saldo para realizar la transferencia.

-Que María tiene una cuenta y puede recibir ese dinero.

Una vez que el banco aprueba la transacción la misma queda registrada en el computador de la institución financiera.

Por lo que se requiere que exista un tercero (el banco) para poder ejecutar el pago.

Si un Hacker quiere alterar esa transacción solo tiene que ingresar o “Hackear” el computador del banco y hacer lo que le venga en gana.

Además, podría tener los datos personales de Juan y María incluyendo sus fotos y direcciones de habitación y/o trabajo, teléfonos, saldos de sus cuentas, etc.

Esta vulnerabilidad la crea el hecho que se requiere de un tercero (banco) para que Juan le pague a María.

Lo que es más, si el banco de María es diferente al de Juan entran en juego el programa de computación del otro banco más un sistema de control o compensación establecido por el Banco Central.

 ¡Mientras más actores más vulnerables son los sistemas!

¿Qué pasaría si Juan le puede pagar a María sin tener que pasar por un tercero o terceros y sin que sus datos personales no se requieran o queden expuestos para realizar la transacción?

El “Blockchain” o cadena de bloques se ha creado para garantizar que las transacciones hechas en Criptomonedas sean seguras o “No Hackaebles” si me permiten el término.

Como funciona:

Juan y María han creado una cuenta o monedero “Wallet” en el sistema de Criptomonedas afiliándose a algunas de ellas (Bitcoin, Ripple, Ethereum, Litecoin, IOTA, OmiseGO, Zcash, Petro, etc.).

Sus datos personales no son conocidos porque de ahora en adelante ellos van a usar un seudónimo el cual va a ser público.

Juan busca en el sistema la cuenta de María y le genera una compra en esa denominación en particular.

Esa transacción crea un código aleatorio complejo compuesto por letras y números denominado “Hash” que se puede comparar como un número de cuenta que chequea que tiene un saldo suficiente para ejecutarla.

Cada vez que Juan efectúe una transacción ese número aleatorio será diferente de manera que su número de cuenta, en el caso de actual, no puede ser rastreado.

Esa solicitud tiene como único dato ese número aleatorio y el seudónimo de Juan y María.

María recibe la solicitud de compra y solicita la verificación de la identidad de Juan lo cual se transmite a la red de millones de “Mineros” que la van a verificar mediante la resolución de un complejo algoritmo matemático parecido a un rompecabezas.

Los Mineros son computadores equipados con un programa diseñado especialmente para este proceso que está funcionando 24 horas X 7 días pescando estas transacciones.

Una vez que la misma está enganchada se le ubica en un bloque temporalmente.

Cuando la misma es verificada como cierta porque Juan tiene el saldo para comprar a María la misma es autorizada y se le ubica en el bloque en forma definitiva.

Al contrario de las transacciones bancarias que tienen todos nuestros datos personales en este bloque solo hay dos datos que la identifican, el numero aleatorio o ·Hash· de la última transacción que se efectuó y el nuevo generado por la actual.

De manera que si alguien quiere meterse en una transacción tiene que saber los números relacionados en cada transacción anterior de millones de ellas.

Esto es como una trampa.

Cada transacción está relacionada con la anterior y así infinitamente.

Es por eso que el Blockchain se considera el sistema más seguro que se haya inventado.

Más adelante vamos a desarrollar como este concepto va a ser aplicado al área de la salud, financiera, energía, comercio y tantas otras.

 

Dr. David Arana Castro

La ciencia y la tecnología de luto

El 2017 se me llevó a dos grandes amigos, ellos contribuyeron a esta página con sus grandes aportes por su pasión y entrega al avance de la ciencia y la tecnología que suponían un mejor país como lo era su objetivo último.

Sus amigos lo conocían como “El Tigre de Guasipati” pero en el ambiente medico científico latinoamericano era reconocido como una autoridad en materia de trasplantes alcanzando una cifra superior a las ochocientas intervenciones.

El Dr. David Arana Castro fue fundador de la Unidad de Trasplantes Renales del Hospital Militar de Caracas.

Recuerdo la pasión con la que hablaba de sus planes futuros; incluir los trasplantes de hígado e intestinos como también simultáneos de riñón y páncreas.

Lic. Jesús Coronado

Le daba prioridad al trasplante en los infantes y a la formación de generaciones de relevo.

Estoy seguro que su hijo, David Jr., continuará con esa sublime labor.

Jesús Coronado Medina, licenciado en Física de la UCV le dedicó su vida al desarrollo de la tecnología de la informática, fue mi maestro en lo que se refiere a las nuevas aplicaciones en el mundo de la computación, pero también a la visión de un mundo honesto, culto, complejo, orientado al amor por la familia y la solidaridad por el prójimo.

Para mí, ellos no han muerto, han vivido.

Leancy Clemente

leancyclemente@gmail.com/@leancyclemente

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