El más grande científico de habla hispana del siglo XX

El próximo 17 de Marzo se cumple un año más de la partida del más grande científico de habla hispana del siglo XX.

Mi idea es que no olvidemos su obra, nuestra juventud siga su ejemplo y el estado contribuya e incentive la investigación científica.

Humberto Fernández Morán

Después que lean esta biografía entenderán porque insisto, hasta el cansancio, que la política partidista debe sacar sus garras de la investigacion cientifica máxime en estos dias que se está planteando una reforma a la ley del IVIC.

Nuestros jóvenes y muchos otros no tan jóvenes ignoran que un venezolano recibió el Premio John Scott, otorgado también a Marie Curie por el descubrimiento de la radiactividad, a Thomas Edison por la bombilla y a Alexander Fleming por la Penicilina.

Estuvo a la misma estatura de los grandes científicos del siglo XX al extremo que fue candidato por la NASA a ser nominado al premio Nobel de Medicina, lo cual no aceptó porque tenía que renunciar a su nacionalidad venezolana.

A la edad de 15 años un amigo de su papá, que tenía una fábrica, no podía arreglar una maquinaria porque el plano estaba en alemán, este maracucho pidió que le dieran una oportunidad y al siguiente día la maquinaria estaba funcionando.

Nace en Maracaibo en el hospital de especialidades pediátricas, el 18 de febrero de 1924. Sus padres fueron Luis Fernández-Morán y Elena Villalobos. Humberto cursa sus estudios primarios en Maracaibo pero solo en parte, dado que en 1936 con apenas 12 años, tiene que partir al exilio con sus padres y sus hermanos, (Tito, Ofelia y Alfonso) a Nueva York debido a las diferencias políticas que tenía su padre con el entonces presidente del Zulia; Vincencio Pérez Soto. Posteriormente poco después de la muerte de Juan Vicente Gómez. Fernández-Morán vuelve a Venezuela y continúa sus estudios de bachillerato en el colegio alemán de Maracaibo. En 1937 cuando no había concluido la secundaria es enviado a Alemania por su padre y por recomendación del director del colegio por sus altas aptitudes.

Recibió un B.A. (título de grado) en el instituto Schulgemeinde del distrito de Schwandorf de Baviera y luego fue enviado a la edad de 16 años a estudiar Medicina en la Universidad de Múnich de la Alemania hitleriana, Comienza sus estudios poco después de que se inicia la segunda guerra mundial, su padre trata de convencerlo de que se devolviera a Venezuela, pero se rehúsa a hacerlo. Se gradúa de médico cirujano y doctor en ciencias médicas en 1944. A los 8 meses de haberse graduado regresa a Venezuela pero no logra ejercer su profesión por ser menor de edad, una vez que alcanza la mayoría de edad revalida su titulo en la UCV y ejerce por un corto periodo de tiempo en el hospital psiquiátrico de Maracaibo y dando clases de biofísica en la UCV por 3 meses.

Haciendo un postgrado en Neuropatología en Washington se traslada a la Universidad de Princeton y conoce a Albert Einstein, quien le recomienda que se dedique a la investigación. Siguiendo su consejo viaja a Estocolmo e inicia sus trabajos en el Instituto Nobel de Física, bajo la tutoría del Premio Nobel Dr. Manne Siegbahn. Allí inventa el Bisturí de Diamante (sacado de nuestra Guayana), que puede cortar un cabello humano en 40.000 partes y contribuye con el desarrollo de la Microbiología Electrónica orientada al estudio de las funciones neurocerebrales, lo que le valió que el Rey Adolfo de Suecia lo hiciese Caballero de la Corona, único latinoamericano con esa distinción. En 1951 recibió una Maestría en Biología Celular y el año siguiente su Doctorado (Ph.D) en Biofísica de la Universidad de Estocolmo.

En 1954, a instancias del gobierno, regresa para crear el Instituto Venezolano de Investigaciones Neurológicas y Cerebrales (IVNIC) el actual IVIC. Su prestigio en el mundo científico atrae a varios Premios Nobel y logra que se instale un Reactor Nuclear, haciendo de Venezuela el primer país latinoamericano en investigación científica.

Marcos Pérez Jiménez y Humberto Fernández Morán

En Enero de 1958 acepta, a regañadientes, el Ministerio de Educación el cual dirigió por sólo 12 días hasta la caida de la dictadura de Pérez Jiménez.

Esto lo condenó al escarnio público y fue expulsado del país cuando los estadounidenses reclutaban a Warner Von Braun -el creador del programa de cohetería alemán y científico mimado de Hitler- para que desarrollara uno de sus grandes proyectos científicos: La NASA.

Después de su exilio de Venezuela, fue contratado por el Hospital General de Massachusetts como asistente de biofísica del servicio de neurología hasta el año 1962. Durante esos 4 años en el Hospital estadounidense dio charlas y discursos en el departamento de Biología del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Fue igualmente investigador asociado de la Universidad de Harvard. Los grandes centros científicos se lo disputaron y termina en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) para contribuir al desarrollo de la Microscopía Electrónica que permitió, junto a su Bisturí de Diamante, analizar las muestras lunares. En 1962, fue contratado como profesor del Departamento de Biofísica de la Universidad de Chicago donde concibió y desarrolló el ultramicroscopio electrónico de alta resolución, en esa universidad recibe la distinción de profesor vitalicio.

En 1960 propuso por vez primera observar directamente muestras hidratadas congeladas (frozen-hydrated), construyendo el primer crio-microscopio electrónico y el primer crio-portamuestra, con lo que introduce el concepto de crio-microscopía electrónica siendo considerado por la Universidad de Harvard en la lista de los 100 estudiosos que más aportaron al desarrollo científico del siglo pasado. En 1970 es contratado por la NASA para trabajar en el proyecto Apolo en el campo del análisis físico-químico de las rocas lunares. En 1979, en su ciudad natal, Maracaibo, expone en el I Congreso Venezolano y Latinoamericano de Neurociencias los avances sobre las investigaciones sobre la organización molecular de membranas celulares analizadas con la técnica propuesta.

En 1998 el IVIC crea el Centro de Biología Estructural Humberto Fernández-Morán con el objetivo de interpretar los fenómenos biológicos a un nivel molecular mediante un amplio rango de estudios de la estructura de proteínas, ácidos nucleicos, membranas, organelos y virus utilizando técnicas como la crio-microscopia electrónica, el procesamiento digital de imágenes, la resonancia magnética nuclear, la difracción de rayos-X de pequeño.

Su negativa a renunciar a la nacionalidad venezolana y adoptar la estadounidense lo descarta de ser propuesto al premio Nobel de Medicina.

Hablaba perfectamente siete idiomas incluyendo el Mandarín. Durante muchas décadas los adelantos en la medicina cerebral han estado basados en sus descubrimientos y aportaciones científicas.

Fue honrado con:

-Título de caballero de la Orden de la Estrella Polar, conferida por el rey de Suecia.

-Medalla Claude Bernard, entregada por la Universidad de Montreal.

-Premio medico del año, otorgado por la Universidad de Cambridge.

-Premio John Scott

-Reconocimiento especial entregado por la NASA con motivo del X aniversario del programa lunar.

Paradójicamente, un hombre que alcanzó exitosamente todo lo que se propuso no pudo hacer realidad el más sencillo de sus sueños, regresar a su suelo natal y aportar todo sus conocimientos al medio científico del país que lo vio nacer, un 18 de Febrero de 1924 en la población de La Cañada.

Tuve el honor de compartir su amistad y muchas de sus historias y anecdotas en donde el tiempo se nos hacía corto.

En una oportunidad me preguntó en donde estaba trabajando y le dije que era el Jefe Académico del IUPFAN, el cual por cierto, ayudó a crear y al que le donó unas muestras lunares.

Me pidió que informara a las autoridades que él podría conseguir que uno de los computadores de la NASA que iban a ser reemplazados le fuera donado.

Efectivamente se lo informé a mis superiores y la respuesta fue negativa, por cuanto el gobierno de entonces no quería saber nada de él, por el solo hecho de haber sido Ministro de Educación de Pérez Jiménez por 12 días.

Ese egoísmo por parte del sector político contribuyó a que su regreso a su país de origen fuese una quimera.

Murió en Estocolmo el 17 de Marzo 1999. Le sugiero al gobierno nacional que le dé el nombre “Humberto Fernández-Moran Villalobos” a su obra más preciada: el IVIC.

Leancy Clemente

leancyclemente@gmail.com/@leancyclemente

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