Especial Colombia. Análisis sobre resultados elecciones 17 junio 2018

El presidente electo de Colombia, Iván Duque Márquez, emergió de “la nada” en la política colombiana. Hijo del dirigente del Partido Liberal Colombiano, Iván Duque Escobar, quien se desempeñó como gobernador de Antioquia en el gobierno de Julio César Turbay, ministro de Minas y Energía en el gobierno de Belisario Betancourt y ejerció como Registrador del Estado Civil de Colombia en la presidencia de Andrés Pastrana Arango. Iván Duque conoció a Álvaro Uribe Vélez cuando trabajaba en el Banco Interamericano de Desarrollo en Washington. Fue candidato al Senado en el séptimo renglón de la “lista cerrada” que encabezó Álvaro Uribe en el año 2014, resultó electo y le correspondió en suerte sentarse a su diestra en la cámara alta. Después de imponerse con el curioso método de encuestas sucesivas a otros cuatro aspirantes al interior del Centro Democrático, el 11 de marzo de este año se midió en una consulta interpartidista con Marta Lucía Ramírez y Alejandro Ordóñez. En esa oportunidad ganó con más de cuatro millones de votos de los seis que registró la consulta. Antes de esa elección en el acto de cierre de campaña realizado el 3 de marzo en el coliseo de la Universidad de Medellín, había proclamado: “Estoy emocionado de estar una vez más en mi tierra, la tierra de mis ancestros, de mi corazón. Y me siento orgulloso de estar en este escenario con el gran colombiano, el presidente eterno de nuestro afecto: Álvaro Uribe Vélez”. Allí terminó de “amarrar afectivamente” al expresidente, quien asumió con todos los hierros su candidatura presidencial.

Luego de la primera vuelta el pasado 27 de mayo en la que se impuso a Gustavo Petro, Sergio Fajardo, Germán Vargas Lleras, Humberto De La Calle Lombana y Viviane Morales; su mentor y jefe político, Álvaro Uribe, le procuró el apoyo de las élites neogranadinas. Del Partido Conservador, del Partido Liberal, de los expresidentes colombianos Andrés Pastrana y César Gaviria Trujillo, del actual presidente Juan Manuel Santos, de la cúpula militar, de los medios de comunicación y de lo más rancio del empresariado colombiano. Esta victoria y todo lo que hicieron para lograrla evidencia que el establecimiento colombiano no está dispuesto a entregar lo obtenido en más de 200 años en el ejercicio del poder. Como escribiera el periodista Paco Gómez Nadal: “Álvaro Uribe encontró la fórmula para volver al poder con un candidato joven, no tan quemado como su círculo cercano y que, está por verse, puede ser manejable.

Gustavo Petro-e Iván Duque

Gustavo Petro luchó contra la alianza de poderes creada alrededor de Duque sin maquinaria política, con los medios de comunicación masivos en contra y con los fantasmas inoculados desde los años 70 contra cualquier opción de izquierdas más vivos que nunca (…) El ciclo se cierra con estas elecciones. Uribe fue un presidente útil para las élites porque tensionó la guerra al máximo e hizo el trabajo sucio que luego afloró con la verdad parcial conocida (paramilitarismo, ejecuciones extrajudiciales, hostigamientos, espionaje…) a cambio de un costo relativamente pequeño: una altísima corrupción que siempre se carga sobre las mayorías del país. Juan Manuel Santos –hombre del uribismo– fue después el hombre útil para arrodillar a las FARC: logró que esta guerrilla realizara el proceso de desarme más rápido de la historia a cambio de un acuerdo que se incumple de manera recurrente en todo lo que no tenga que ver con lo que los expertos llaman DDR (Desarme, Desmovilización y Reinserción). El doble proceso de ‘pacificación’ (el primero, violento; el segundo, político) se completa ahora con la vuelta a la Presidencia de quien representa a los poderes tradicionales del país”.

Entre los materiales más interesantes que hemos leído luego de la elección de Iván Duque, nos encontramos con lo escrito por María Fernanda Barreto quien señala que: “Más allá del fenómeno innegable que es la figura del excandidato y ahora senador Gustavo Petro, la lucha por la paz con justicia social en Colombia sigue adelante en el seno de las grandes contradicciones. Desde este enfoque los resultados numéricos de estas elecciones permiten sacar cuatro conclusiones iniciales.

Lo primero que salta a la vista es que el uribismo sigue siendo un fenómeno popular y electoral que no se ha sabido entender ni mucho menos enfrentar. Uribe levantó un candidato prácticamente de la nada y logró que el establecimiento cerrara filas en torno a él, a pesar de que su imagen personal comienza a ocultarse (…)

Lo segundo es que realmente la derecha perdió votos. La fisura que marcó Gustavo Petro marca un hito en la historia electoral de Colombia. Mientras en las pasadas elecciones de 2014 se repartieron 15 millones de votos aproximadamente entre la derecha y la ultraderecha, esta vez cuando todos los partidos del establecimiento colombiano cerraron filas en torno a un solo candidato -sin excepción-, solo sumaron algo más de 10 millones de votos (…)

En tercer lugar, las elecciones visibilizaron la geopolítica del conflicto en Colombia. Además de ser el presidente electo en la ciudad capital de la que fue alcalde hasta hace tres años, Petro es también el presidente del Pacífico que resiste. Gustavo Petro ganó ampliamente en toda la costa pacífica colombiana. Territorio de resistencia contra los megaproyectos transnacionales donde se han realizado en los últimos años masacres, desplazamientos forzados y asesinatos selectivos como respuesta a las más grandes acciones de resistencia que han protagonizado las organizaciones populares colombianas. Cali es la principal ciudad de esta zona y una de las más importantes del país, donde Petro ganó de nuevo en segunda vuelta con el 53% de los votos, pero la heroica Buenaventura, que protagonizó un paro cívico el año pasado, la ciudad de las negritudes que resisten, y recibió además este año gran cantidad de comunidades desplazadas desde el Chocó, le dio más del 70% de los votos. Por el contrario, dos departamentos se mostraron desproporcionadamente uribistas. Duque es el presidente del Norte de Santander, con más de 77% de los votos. presidente de toda la frontera colombo-venezolana, y en particular de este departamento que es la capital del contrabando de extracción desde Venezuela y de la especulación financiera con el llamado Bolívar Cúcuta. El otro departamento donde Duque se alzó con más de 72%, y que prácticamente determinó el triunfo de Duque por su caudal electoral, fue Antioquia, y su capital Medellín. El enclave colombiano del narcotráfico (…)

Por último, quedó demostrado que a los tibios los vomita Dios. Los votos en blanco subieron un poco menos de 500 mil entre la primera y la segunda vuelta. A esto se reduce la nueva fuerza electoral de quienes llamaron a votar en blanco.

María Corina Machado e Ivan Duque

En el caso específico de Sergio Fajardo, las cifras indican que un poco más del 60% de sus votantes en Bogotá votó por Petro y apenas un 15% siguieron su línea de votar en blanco. En política, la cobardía manifiesta puede tener un alto costo”. Sobre este particular, el de la cobardía, para algunos, el de un mal cálculo para otros, me quiero detener un momento para señalar que todavía no entiendo la actuación de Gustavo Petro, luego de las elecciones presidenciales venezolanas del pasado  20 de mayo cuando al día siguiente de realizadas envió una misiva al señor Paulo Abrao, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en la que señaló, luego de unas cuantas consideraciones referidas a la situación interna de Venezuela, que: “(…) el encarcelamiento y la inhabilidad para ejercer sus derechos políticos a Leopoldo López Mendoza, el encarcelamiento hasta forzar el exilio de Antonio Ledezma, inhabilitar a Henrique Capriles, resultan inadmisibles en una democracia. El resultado de las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018 en Venezuela no puede ser admitido como un fallo de la democracia. La traumática construcción de la democracia en América Latina nos ha enseñado que las crisis políticas no se resuelven, con menos, sino con más democracia. A la afrenta del déficit de la democracia, no se pueden oponer salidas totalitarias que han caracterizado los más oscuros momentos de la historia de la humanidad. Que el Estado venezolano se haya retirado del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, no puede ser aceptado como una opción. Los Estados y los pueblos latinoamericanos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Organización de Estados Americanos, están obligados moralmente a combinar la presión diplomática y la denuncia hasta lograr el retorno de Venezuela al Sistema Interamericano de Derechos Humanos y al cauce democrático”. Aun cuando es justo señalar que Gustavo Petro, en esa comunicación “rechazó tajantemente cualquier asomo de intervención militar”, nos preguntamos ¿Para qué inmiscuirse en la situación interna de un país que es agredido sistemáticamente con la aplicación de un brutal cerco económico y financiero entre otros gobiernos por el de Colombia? Como le escribiera vía twitter Carola Chávez a Gustavo Petro luego de conocerse los resultados: “No, Gustavo, no ganó el miedo, perdió la cobardía, la tibieza, el disimulo, el progresismo cosmético, el inútil afán de agradar al enemigo imitando y reforzando su discurso. Perdiste, Gustavo, porque para ganar hay que ser valiente y frontal, como Chávez, como Maduro. Perdiste”. A lo que inmediatamente añadió la hija del Comandante Chávez, María Gabriela: “¿Así o más claro?”.

Gustavo Petro

8 millones de colombianos

Gustavo Petro es el primer candidato de izquierda en pasar a una segunda vuelta presidencial y sumar más de ocho millones de votos en la historia de Colombia, superando la votación con la que llegó Juan Manuel Santos a la presidencia en el año 2014. Sus primeras palabras no dejaron lugar a dudas, asumirá su curul en el Senado como establece la ley para desde allí liderar la oposición. Al reconocer el triunfo de Iván Duque se dirigió a sus seguidores en el Centro de Convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada, en Bogotá, invitándolos a no desmotivarse por los resultados, sino a continuar luchando por una Colombia progresista: “Agradezco a las personas que me han acompañado a esta inmensa coalición de fuerzas diversas, desde los progresistas, el Polo Democrático, el partido Verde, la lista de Decentes que configuramos con la Unión Patriótica, con el movimiento Mais, fuerzas ambientalistas, feministas, animalistas, a los grupos liberales rebeldes (los liberales de verdad, hay que decirlo), el verdadero liberalismo aquí presente, a Fuerza Ciudadana que compitió con nosotros en la consulta. Una fuerza aquí nueva, que hoy tiene un mandato, el mandato de los ocho millones de habitantes que votaron por nosotros (…) No me siento derrotado, no estamos acostumbrados a estar en el poder, estamos acostumbrados a librar una lucha y esta continuará en los próximos años (…) Aceptamos el triunfo de Duque, pero desde ya anunciamos que haremos oposición. No estamos de acuerdo en muchos puntos de su plan de gobierno ni de las personas que lo rodearon a lo largo de su campaña. Los ocho millones de colombianos no vamos a permitir que vuelvan a Colombia hacia la guerra”. En el desarrollo de su intervención se cuestionó porque no logró conquistar al electorado de las zonas rurales y reconoció que en su discurso le faltó empoderar a las poblaciones vulnerables. “Nos faltó convencer a los pobres sobre que es mejor elegir a un candidato honesto a recibir el dinero de forma inmediata por su voto (…) La corrupción en Colombia está agonizando, los grandes intelectuales de Colombia y el mundo nos expresaron su apoyo a lo largo de la campaña, a todos ellos entiendo que hayan puesto sus ojos en Colombia, están esperando un resurgir del progresismo”.

Declaración del partido FARC

El Partido FARC y el final del Proceso Electoral

Luego de conocerse los resultados electorales en Colombia, el Consejo Político Nacional de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) emitió la siguiente declaración:

“El proceso electoral que culmina el día de hoy constituye un hecho sin precedentes en la historia reciente del país.

La ausencia de hechos de violencia, tanto el día de la elección parlamentaria, como en las dos vueltas de la elección presidencial, sumados al incremento significativo de los votantes, son indicadores de una nueva realidad que tiene su origen, entre otros factores, en el Acuerdo de La Habana.

Lo es también el hecho de que, en esta segunda vuelta, por primera vez en nuestra historia, se hayan enfrentado dos opciones diametralmente opuestas; lo que indica que, como producto del descontento de millones de colombianos con el sistema económico y social vigente, comienza a surgir una alternativa política, distinta a las que tradicionalmente han gobernado el país. La opción de los millones de excluidos y postergados.

Este proceso electoral es, sin lugar a dudas, un paso adelante en la conciencia de un número muy importante de colombianos y colombianas que, con su participación electoral, asumen posición por el cambio y transformación social.

Conocido el resultado, que da como ganador al candidato Iván Duque, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), expresa su disposición a reunirse con el Presidente electo, para exponer sus puntos de vista, sobre la implementación del Acuerdo de paz.

La totalidad de las fuerzas políticas, económicas y sociales que respaldan el programa de gobierno del candidato Iván Duque, no pueden llamarse a engaños, frente a la responsabilidad que pesa sobre sus hombros en este momento histórico. Interpretar el resultado, como una patente para desconocer lo andado en materia de paz y burlar los compromisos adquiridos por el Estado, frente a la sociedad colombiana y la comunidad internacional; lo único que logrará será llevar a la nación a un nuevo ciclo de múltiples violencias; algo que las generaciones presentes y futuras jamás perdonarían.

Es necesario que se imponga la sensatez; lo que el país demanda es una paz integral, que nos conduzca a la esperada reconciliación, basada en el bienestar social, la verdad, la justicia, la reparación integral a las víctimas del conflicto y la garantía de no repetición. Burlar ese propósito no puede ser plan de gobierno.

Por eso, nunca como ahora, se hace más urgente la unidad de todos los sectores, que creemos en la posibilidad de un futuro distinto al camino por el que se ha conducido la nación desde la declaración de nuestra independencia. El resultado electoral de la Colombia Humana, muestra que si es posible.

Solamente esa unidad, transformada en organización y movilización, podrá detener la tentación de los sectores más retardatarios de la política nacional, de profundizar los odios y las diferencias de todo tipo, con el único fin de perpetuar sus privilegios”.

Congreso de los Pueblos

Congreso de los Pueblos

Por su parte el Congreso de los Pueblos de Colombia también se pronunció con un comunicado luego de la victoria de Iván Duque en los siguientes términos:

“Una Nueva Esperanza, un Nuevo País

Han pasado pocas horas de culminada la disputa electoral que enfrentó a la vieja clase política, corrupta y decrépita y a la Nueva Colombia, la Colombia Humana que empieza a dar pasos gigantes hacia un nuevo país.

En el Congreso de los Pueblos tenemos al tiempo dos sensaciones, que lejos de abrumarnos nos motivan a seguir caminando, la palabra y legislar desde abajo, desde los pueblos que se han movilizado con la esperanza de forjar un cambio con la fuerza y alegría, con el trabajo colectivo, unitario y popular para transformar de manera tajante e irreversible las condiciones de las mayorías humildes de Colombia; por un lado está la preocupación de la evidente continuidad del proyecto de guerra y corrupción de la derecha, pero por otro lado tenemos la alegría inmensa de saber que somos muchos y muchas más. Según el pre-conteo publicado hasta ahora por la registraduría somos 8.034.189 colombianos en pie, pidiendo el respeto por la vida, la paz, la defensa del territorio y las autonomías de nuestros pueblos. Seguramente somos muchos más y hay que seguir motivando a la construcción de un país para la vida digna.

El Congreso de los Pueblos reitera su disposición a construir una agenda programática en la que nos encontremos desde el trabajo y el diálogo, para consolidar un bloque popular y democrático, un frente unido o una gran convergencia que nos permita actuar en unidad desde el cuidado reciproco, el respeto de las autonomías de los partidos, movimientos y grupos entre otras diversidades posibles, donde tracemos las agendas de movilización y organización popular y donde sigamos la línea de fortalecer el gobierno propio y el poder popular para plasmar en los territorios y en toda Colombia esos sueños colectivos de país.

Compartimos entonces algunas visiones de lo que consideramos son las prioridades en las estrategias de unidad:

1. Proyectar la movilización como principal herramienta para nuestro ejercicio político. Es muy importante articular la lucha en el Parlamento con las luchas de los pueblos y de esta manera ser oposición activa y viva en toda Colombia.

2. Organizar y seguir politizando a las comunidades para construir el poder popular en nuestro país. El ejercicio desde abajo y asambleario que caracterizó la campaña debe mantenerse y proyectarse en poder popular.

3. Prepararnos en unidad para el avance regional y local que nos permita ganar los espacios de gobierno en los municipios y departamentos de todo el país.

4. Defender las conquistas sociales logradas en movilizaciones anteriores y no dejar destruir los avances en los procesos de paz logrados entre las insurgencias y el Gobierno.

Las y los jóvenes junto a muchas otras personas fueron el camino de esta gran victoria como pueblo consciente y debemos mantener la creatividad y constancia que nos permita llegar a más territorios y personas con la posibilidad del cambio de la Colombia Humana y para la vida digna.

Hay que continuar sembrando esperanza, tejiendo lazos de articulación social y política, queremos ser gobierno y prepararnos para las elecciones territoriales y así proyectar en cuatro años ese triunfo anhelado.

Ya derrotamos la indiferencia ahora trabajemos por la unidad, por agrandar ese aprendizaje que irradia alegría, armonía, amor y esperanza y que unió a millones de colombianos y colombianas”.

Iván Duque

Ivan Duque contra Venezuela

En sus primeras declaraciones en relación con Venezuela el presidente electo de Colombia, Iván Duque, afirmó este martes que no enviará embajador a NUESTRO PAÍS mientras esté en el poder Nicolás Maduro y advirtió que sólo mantendrá relaciones consulares. “No podemos aceptar una representación con un gobierno que consideramos ilegítimo, obviamente lo que se mantendrán serán las relaciones consulares, que hacen parte de los protocolos normales del derecho internacional para manejar los temas migratorios y seguiremos operando de esa manera (…) Lo que hemos visto en Venezuela, además de unas elecciones que fueron abiertamente manipuladas y que han llevado a que muchos países no reconozcan sus resultados (…) nos ratifica a seguir buscando una estrategia articulada multilateral de manera diplomática para que Venezuela haga una transición a unas elecciones libres (…) A mí me parece vergonzoso lo que estamos viendo y es que la dictadura de Nicolás Maduro quiere ahora perseguir para llevar a la cárcel a la líder María Corina Machado y es una forma de acallar las voces de la oposición”. En el transcurso de la campaña electoral colombiana Duque se había referido al presidente Nicolás Maduro como “genocida” y amenazó con llevarlo ante la Corte Penal Internacional. ¿Será que la política internacional de Iván Duque en relación con Venezuela la dirigirá el expresidente Álvaro Uribe Vélez? No podemos olvidar que Uribe dijo en tono amenazante en agosto del año 2012 en la Universidad de Medellín que a su último gobierno “le faltó tiempo” para un operativo militar en Venezuela. Operativo como el que realizó su gobierno en el 2008 en territorio ecuatoriano. ¿Qué tiene que decir Gustavo Petro sobre estas declaraciones del presidente electo de Colombia sobre Venezuela?

Nicolás Maduro

Maduro apela a la unión Civico-Militar

En esta situación que ratifica la disposición del presidente electo de Colombia, Iván Duque, de mantener y profundizar la política de agresiones sistemáticas del Gobierno de ese país en contra de Venezuela, nos parece oportuno recordar las palabras del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana luego de su proclamación en la Asamblea Nacional Constituyente, el pasado jueves 24 de mayo:

“Saben ustedes que en las últimas semanas hemos venido desmembrando una conspiración financiada y dirigida desde Colombia y alentada y promovida desde el Gobierno de los EEUU para dividir nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana y con una acción publicitaria militar intentar en su momento que se suspendieran las elecciones del 20 de mayo pasado. Gracias a la conciencia, a los anticuerpos morales fue detectada a tiempo y están convictos y confesos todos los responsables de haberse vendido y haberse entregado a traidores que desde Colombia les pagaron en dólares para que traicionaran el honor, la moral y la lealtad de nuestra amada Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Alerta, alerta, que nadie baje la guardia, no es tiempo de bajar la guardia, es tiempo de combate. ¿Quién quería suspender las elecciones? ¿Quién quería afectar el curso de las elecciones y de la democracia? El imperio norteamericano, la oligarquía colombiana. Desde Colombia se dirige una conspiración para hacerle daño a nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana. ¿Lo hacen para bien de la república, creen ustedes? Jamás, lo hacen para debilitar nuestra república, la oligarquía colombiana tiene objetivos muy claros para tratar de apropiarse y apoderarse de las riquezas territoriales y minerales de Venezuela. Desde hace 200 años la oligarquía colombiana sueña con gobernar desde Bogotá nuestra amada Patria.

Alerta, conciencia, guardia alta, oído, Fuerza Armada Nacional Bolivariana, todo el mundo en guardia para defender la unión de nuestra amada Fuerza Armada, para defender la cohesión, la lealtad, el juramento, la unión cívico-militar, exijo máxima lealtad a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, máxima lealtad a la Constitución, máxima lealtad al pueblo, máxima lealtad a la Revolución Bolivariana y máxima lealtad al comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Máxima unión cívico-militar para seguir transitando los caminos de este siglo XXI que apenas, todavía apenas, comienza y que promete tanto para nuestra Patria. Cerrémosle las puertas, las trompas, reventémosle las trompas a la oligarquía colombiana, que utiliza traidores con dólares. Hemos capturado a sus principales cabecillas y estamos detrás del principal financista que se encuentra huyendo en territorio venezolano que tarde o temprano lo vamos a capturar y lo vamos a poner a la orden de la justicia para que sea castigado con las máximas penas, por traicionar a la Patria y por ponerse al servicio de la oligarquía colombiana y del imperialismo norteamericano.

Le decía yo a los jefes militares, compatriotas, yo tengo que hablarle claro a todos, a nuestro pueblo armado y a nuestro pueblo civil, el imperialismo norteamericano se ha planteado para los meses y años futuros una sola opción estratégica principal, en su tarea de tomar el control, el dominio de Venezuela y acabar con la Revolución Bolivariana y recolonizar a nuestro país. No ha podido, ni podrá, estoy claro de ello, pero los estrategas militares, los pensadores, los jefes, líderes militares deben saber que la única opción que ellos se han planteado es dar un golpe de Estado militar en Venezuela. No lo digo yo, solamente lo dicen ellos.

El secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo, lo ha enarbolado cuando era jefe de la CIA y ahora como secretario de Estado, el vicepresidente Mike Pence, el jefe del Pentágono, el jefe del Comando Sur, el exencargado de negocios de la Embajada de EEUU en Venezuela, que hoy se fue, ya debe haber aterrizado en los EEUU, expulsado por intervencionista y golpista, lo han dicho, han llamado a la Fuerza Armada a dar un golpe de Estado, a imponer un régimen militar y entregarle el país a ellos ¿Va la Fuerza Armada a traicionar al pueblo de Venezuela? ¿Va la Fuerza Armada a hacerle el trabajo al imperialismo norteamericano y entregarles el poder y las riquezas del país a ellos? La respuesta es muy clara, la respuesta la han dado ustedes hoy con su juramento, con su proclama, con su lealtad.

Cuenten ustedes con este hombre, este obrero humilde, comandante en jefe de la Fuerza Armada, si, por voluntad de un pueblo, lealtad con lealtad se paga. Cuenten con mi lealtad, vamos a unificar, vamos a fortalecer, vamos a cohesionar cada vez más al pueblo y a la Fuerza Armada. Vamos a crecernos y a seguir ratificando este camino hermoso del nuevo concepto, la nueva doctrina, la nueva moral, la nueva organización, la nueva disciplina, los nuevos ejercicios militares, la capacidad de despliegue por todo el territorio, la capacidad de defensa de la integridad territorial, de la soberanía, la capacidad de defensa del pueblo, el cumplimiento de las grandes misiones constitucionales y de las grandes misiones históricas, de los únicos y verdaderos herederos del ejército de los libertadores, del ejército de Pichincha. Sí, hoy, con Pichincha en su aniversario digo: los verdaderos, únicos y legítimos herederos de Pichincha, de Bolívar y de Sucre, están aquí de pie, están aquí parados, oficiales de la Patria.

Gracias por tanta lealtad, gracias por tanta disciplina, gracias por tanta verdad que me dicen, gracias Fuerza Armada Nacional Bolivariana, gracias por tanta fuerza moral, confío en ustedes, creo en la Fuerza Armada como creo en el sueño de Patria, son ustedes la columna vertebral de la estabilidad, de la paz y de la unión de la República y en buenas manos está la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Gracias por su juramento, gracias por su proclama, gracias por su lealtad y aquí estoy, Nicolás Maduro Moros, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, reelecto, listo para seguir ejerciendo mis funciones de comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, y digamos desde nuestro corazón, con más fuerza que nunca: ¡Chávez Vive! ¡Independencia y Patria Socialista! ¡Hasta la Victoria Siempre! ¡Venceremos! Gracias Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Que Dios los bendiga, a ustedes y a toda la familia militar. Muchas gracias”.

José Gregorio Rodríguez R.

Jotaerre577@gmail.com

Un comentario sobre “Especial Colombia. Análisis sobre resultados elecciones 17 junio 2018

  • el junio 22, 2018 a las 8:39 pm
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    Vaya cantidad de basura que se permite escribir estos pseudo comunistas en este pasquín de estiércol…

    Respuesta

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