¿Estaré disfrutando de ti?

La pregunta que un niño podría hacerse continuamente coincide con lo siguiente: ¿será que mi mamá o mi papá disfrutan de mí y me regalan algo de su tiempo para escucharme? Esta interrogante puede surgir como una especie de protesta por parte del niño debido al “tiempo” invertido por los padres para desempeñar diversos roles dentro de una sociedad que cada vez más se hace competitiva entre hombres y mujeres, en la mayoría de los casos, con el afán de conquistar cargos, escenarios y espacios profesionales, que sí bien son importantes para el desarrollo de ambos, es necesario reconocer los que cada uno tiene dentro de la familia o el hogar.

Dentro de este reconocimiento, es pertinente destacar de forma muy especial el rol de la mujer como la ayuda idónea que representa para el hombre, así mismo para el acompañamiento de los hijos. De la seriedad y compromiso con que los padres asuman su papel en el seno familiar, dependerá el tiempo que están invirtiendo en esos seres que Dios les entregó; por tanto, deben ser buenos administradores de esos recursos para obtener excelentes resultados en cuanto a la educación en valores.

Ante este reto de roles es válido que una mamá se pregunte, ¿es que yo debo renunciar a mis objetivos y metas por estar con mis hijos? La respuesta correcta es ¡no! Tener un hijo más que un deseo es un compromiso, el compromiso de alimentarlo, abrigarlo, amarlo y escucharlo. Cuando ustedes mamá o papá tienen hábitos y organización, eso se traslada de forma consciente –y en ocasiones inconscientemente– en los hábitos que deben desarrollar sus hijos, para así poder cumplir con todo aquello que es importante ejercer o no y lograr vida a plenitud. El ejemplo de los hábitos influye en ese tiempo de calidad que un hijo requiere.

 ¿Existen hábitos que proporcionen tiempo para escuchar a los hijos?

Sin duda alguna. Cuando planificas tú tiempo dando prioridad a lo importante en vez de lo urgente, terminas cumpliendo la mayoría de las cosas; especialmente cuando se trata de tener el tiempo oportuno para escucharlos. He aquí algunos de los más importantes:

1. Evita tener el celular a la mano cuando tu hijo te pida hablar contigo.

2. Revisa sus tareas aunque ellos sean responsables de hacerlas. Tu supervisión es muy importante, para luego aplaudir y exaltar sus logros.

3. Antes de dormir acompáñalos, ya sea a través de una oración de gratitud por el día vivido o con un cuento que les oriente en el desarrollo de sus valores. Evita dejar este regalo en manos de terceros.

4. El uso de aparatos electrónicos deben ser con un tiempo prudencial. Los estudios demuestran que lo requerido es una (1) hora como máximo diariamente; además, te invito a supervisar qué ven con regularidad, comparte, orienta, no cuestiones, no juzgues, recuerda que eres tú su ejemplo y su más grande maestro.

5. Planifica las horas para dormir, ¿que eso implica una tarea titánica? ¡Si!, pero dar el primer paso es lo más importante. Empieza como una práctica hasta que se convierta en un hábito.

6. Fomenta el amor, abrázalo, tómalo de la mano, allí radica el verdadero acto de sentirse escuchado.

Recuerda siempre que, con disciplina, perseverancia y mucho amor, conquistas tus espacios y el de ellos.

¡Padres, infinitas gracias por invertir tiempo en la vida de sus hijos, es una gran decisión para su evolución!

Nayancy Castillo

Vickivale1979@hotmail.com

Instagram @nayancicastillo

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