¡Extraños eróticos!

* La mente, tanto femenina como masculina, es un misterio. Y sin aún lo duda, pues le presentamos una peculiar colección de extraños eróticos que nos excitan ¡y nos ponen a 100!

¿Sabía que cepillarse los dientes y el olor de la gasolina la ponen a cien, pero si le enseñan la foto de un pene se le cae la libido en picada? La sexóloga Meredith Chivers puso al descubierto curiosos estímulos que aumentan la libido femenina. Veamos.

1. Un hombre con barba. Un estudio publicado en Evolution and Human Behavior saca a la luz la respuesta a uno de los eternos debates de la humanidad: ¿con barba o sin barba? Según los resultados, las mujeres se sienten más atraídas por los hombres con barba, especialmente si es o muy tupida o la clásica “de 10 días”, que si se afeitan al ras. Tal vez sea por moda, pero a ellas les gustan más los hombres con pelo en la cara, ¡algo muy viril!

2. Nada de hombres desnudos. Meredith Chivers llevó a cabo un experimento que medía la lubricación y el flujo sanguíneo de la zona vaginal de varias mujeres expuestas a diversas imágenes eróticas. Curiosamente, a las mujeres heterosexuales lo que menos les atrae en la pornografía son los hombres desnudos. Sólo se mostraba un poco de excitación si el protagonista de la imagen tenía una erección, pero aun así quedaba lejos de las fotos de parejas.

3. Olor a gasolina, cuero o tinta de impresora. Una encuesta realizada por la marca de jabón Daz a un grupo de mujeres inglesas, dice que les excita el olor a gasolina, cuero tratado, pintura acrílica y tinta de impresora. El mismo experimento ha revelado que los aromas fetiche de los hombres son pintalabios, colonia de niños y carne a la brasa. Sin comentarios.

4. Cepillarse los dientes. Un grupo de científicos de Taiwán han descubierto que las mujeres pueden llegar a excitarse mientras se lavan los dientes. Según los científicos, la excitación se basa en la combinación del movimiento del brazo y la muñeca, y la sensación del cepillo en las encías.

5. Un hombre vestido de rojo. Igual que ocurre con los hombres, las mujeres se sienten más atraídas por las personas que visten de rojo. Mientras para ellos es signo de atrevimiento y disposición sexual, ellas interpretan el rojo como éxito social y empresarial, lo que hace que miren a un hombre con muy buenos ojos.

¿Y qué cosas raras excitan a los hombres?

El cerebro es el órgano más erógeno de todo nuestro cuerpo, la chispa de la excitación siempre se da en la mente y muchas veces no somos conscientes. Para los hombres hay detalles y situaciones peculiares que los excitan, es todo cuestión de evolución. Atención a estas seis cosas que atraen la atención más primaria de un macho sin que él se dé cuenta.

1. Color rojo: el rojo despierta la excitación masculina por su fuerte connotación sexual. Un estudio del Journal of Personality and Social Psychology demuestra que la mente masculina relaciona la ropa roja con el color de las mejillas y los órganos sexuales durante la ovulación y el sexo, lo que supone un buen signo de fertilidad.

2. Miedo y adrenalina: investigadores de la Universidad de Columbia han revelado que al sentirse en peligro y liberar adrenalina, el cuerpo masculino también se excita.

3. Parecido físico: varios estudios apuntan a que los hombres acostumbran a buscar una pareja con la que tengan algunas características físicas en común. Compartir gestos y facciones ayuda a los hombres a verse “reflejados” en su pareja y a saber leer mejor sus expresiones, lo que les hace sentir más cómodos.

4. Brazos largos: curiosamente, científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur han descubierto que muchos hombres se sienten atraídos por mujeres de brazos largos, ya que los relacionan con más afecto y abrazos.

5. Caderas anchas: las mujeres de caderas anchas son un símbolo de fertilidad desde la Edad de Piedra. Para un hombre, que su pareja tenga las caderas anchas es un indicadito de que es fértil y le dará hijos sanos, además de tener partos más fáciles. ¡Pura evolución!

6. Risas sonoras: especialistas de la Universidad de Basilea han relaciona la risa con la excitación masculina. Según la encargada del estudio, María Sófocles, el sonido de la risa femenina excita mucho a los hombres porque les recuerda a los gemidos durante el acto sexual, especialmente si están en pleno cortejo.

7. Cabellos despeinados: dicen que las mejores cosas de la vida despeinan, y tienen razón. Aunque las mujeres quieran estar siempre perfectas, para los hombres resulta muy sexy que estén despeinadas, tal vez porque les recuerda a cómo se ven tras el sexo o por la mañana.

8. Contoneo: las mujeres mueven las caderas la caminar, es algo anatómico, y es como un anzuelo para los hombres. Aunque no intenten contonearse demasiado, el ligero vaivén de las caderas femeninas les recuerda que son mujeres fértiles y sexualmente activas, listas para darles muchos hijos sanos.

9. Sudar: el sudor es un mecanismo automático del cuerpo para liberar calor, y aunque pueda parecer desagradable, aumenta la potencia de las feromonas y hace irresistibles a las mujeres ante los hombres. Una mujer que, mientras hace ejercicio o toma el sol, brilla a causa del sudor en piel, es miel para sus ojos.

Dos curiosos trucos científicos

1. Aromas aumenta sex appeal: el cerebro tiene conexiones curiosas, y algunas de ellas pueden hacer que las personas sientan mayor excitación sexual dependiendo de qué huele. No se trata de feromonas, estamos hablando de que olores cotidianos que aumentan el flujo sanguíneo de los genitales. Está demostrado que en los hombres, el aroma a pastel de auyama aumenta la excitación en 40%; el de palomitas de maíz, en 9%; y el de pizza de queso, 5%. Por otro lado, los aromas más excitantes para las mujeres son el de pepino fresco y el de regaliz dulce. Según el neurocientífico Alan R. Hirsch, el efecto sexual que tiene en nosotros ciertos olores a comida se relaciona con las experiencias placenteras que nos recuerdan.

2. Bendita noradrenalina. El vínculo entre el corazón que se sale del pecho y el arte de seducir reside en la noradrenalina, una sustancia química que se libera al sentir estrés emocional, creando un efecto similar al de la adrenalina convencional. Este factor nos empuja a lanzarnos, tal vez a decir alguna tontería, y también crea un vínculo de empatía.

Fabricio Yarica

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