Frivolidades

Hasta 2018. El concurso Miss Venezuela, que este año festejó sus 65 otoños, es y seguirá siendo una cuota de alegría. La noche del jueves 9 “será de antología”, le prometieron al finado Joaquín Riviera los productores Ricardo Di Salvatore y Vicente Alvarado y el director Erik ‘Pollo’ Simonato al finado Joaquín Riviera. Si lo lograron, ellos ya lo sabrán, luego de haber puesto en la mesa las fallas y los aciertos del show, y de sacar las debidas conclusiones –con severas críticas incluidas- sin apasionamientos. En mi opinión, esas cinco horas de espectáculo no fueron extraordinarias. Y en pocas palabras diré el porqué lo digo: la animación por parte de Mariangel Ruiz, Mariela Celis, Henrys Silva y Dave Capella no fue de excelente calidad, ni siquiera de calidad. Tod@s requieren de cursos intensivos de preparación y no de un mes, precisamente, sino de un año como mínimo porque el show Miss Venezuela no es Portada’s ni Súper Sábado Sensacional. Por cierto, Henrys Silva perdió la oportunidad de oro de consagrarse como el animador de Venezuela; igual que Mariangel, que no pudo pisarle los talones a Maite Delgado. Pienso que esa mezcla de miedo e inseguridad, pues sobre ambos había expectativas muy altas, les dio la estocada mortal. Las palabras que Henrys pronunció al saber que era uno de los ‘elegidos’ para animar el Miss Venezuela –“Para mí es un logro inmenso, yo creo que todos los animadores de este país sueñan con tener en sus manos una responsabilidad como ésta en algún momento de sus vidas, porque llegar al escenario del certamen Miss Venezuela es como recibir el título de una etapa universitaria, es como una graduación en mi vida artística”- se las llevó el viento. Lástima. Y en cuanto a los talentos musicales criollos, bueno, de no haber sido por Chyno Miranda y por la siempre ‘Primerísima’ Mirla Castellanos –quien con Jordan Mendoza, José Andrés Padrón, Natalia Moretti y Los boys, protagonizó un vibrante número que celebró la venezolanidad- el evento no habría tenido nada de especial. ¿Soberbia? Shirley Varnagy, muy bella y elegante –más bella, delgadísima y elegantemente vestida que Mariangel y Mariela- se fue de bruces al aclarar, palabras más palabras menos, que “las preguntas fueron elaboradas por mí”. ¿La engulló la soberbia, la altivez, o hizo la aclaratoria para diferenciarse de jueces anteriores que eran criticados por sus preguntas que de tan tontas hasta un niño podía responder o peor, para ridiculizar a las candidatas finalista y hacerlas ver como unas cabecitas huecas? Bullying. Los más idiotas del país, esos idiotas o retorcidos mentales que creen pertenecer a una raza pura –lo que Hitler llamaba ‘raza aria superior’- reaccionaron idiotamente al ver por televisión –o enterarse por boca de otros- que Miss Venezuela 2017 no era rubia ni tenía los ojos azules –el ideal ‘ario’ del líder alemán-, sino porque es ‘india’, porque es ‘negra’, porque es ‘bembona’, porque es ‘humilde’, porque es ‘pobre’, porque es ‘ordinaria’ como Norkys Batista. Entonces, por las redes sociales, la emprendieron contra Sthefany Gutiérrez, la chica de 18 años que siendo oriunda de Barcelona, estado Anzoátegui, representó a Delta Amacuro en el concurso Miss Venezuela 2017 y se alzó con la corona y el título de la más bella del país nacional, convirtiéndose en el gran batacazo de la noche más linda del año. Y, cómo no, los bellacos tuiteros no perdonaron al jurado –integrado por las exreinas Peggy Kopp, Inés María Calero y Maritza Pineda, y las exparticipantes Vanessa Peretti y Fanny Ottati- por haberse ‘equivocado’ de elección, por no haber escogido a una rubia, aunque fuese teñida. ¡Por Dios, cuándo fue que perdimos la tolerancia, la fraternidad, la prudencia, la comprensión, el amor a los otros, el respeto a la manera de ser de los demás! ¿O será que nunca hemos sido tolerantes, fraternos, prudentes, comprensivos, respetuosos, que siempre hemos andado con una careta puesta? ¡Ave María Purísima! Magia. Si mal no recuerdo, fue en el programa Sábado en la noche de Globovisión donde a Maite Delgado le preguntaron si veía televisión nacional y cómo percibía la situación de los canales. “Sí, claro que la veo. Soy una gran consumidora de la televisión local e internacional, pero reconozco que he sido seducida por YouTube, Netflix y otras plataformas, que te hacen menos esclava de los horarios, y te ofrecen productos de altísima calidad y factura. La televisión es magia, y la magia necesita presupuesto”. Estoy seguro de que la exanimadora por excelencia del Miss Venezuela –claro, después de Carmen Victoria Pérez que fue la Nº 1- vio el certamen y se dijo in mente que el show no fue un producto de altísima calidad y que la magia requiere presupuesto, aunque después llame al ‘Pollo’ Simonato, Ricardo Di Salvatore y Vicente Alvarado para felicitarlos por el ‘maravilloso’ trabajo realizado. La diplomacia hace referencia a la comprensión, la voluntad de diálogo y el entendimiento aplicados a las relaciones internacionales, pero, ¿por qué no aplicar la definición al trabajo en televisión? Homenajeado. Recientemente, el cantautor venezolano Ilan Chester recibió el Premio a la Excelencia Musical de este año. Para el homenajeado, quien trasformó una profunda devoción mística y su fascinación por muchos sonidos diferentes en una larga y duradera carrera de impresionante variedad y profundidad, un talentoso compositor y músico que creció escuchando folclor venezolano, ritmos bailables afrocaribeños, rock progresivo británico y R&B estadounidense, e incorporó todos en su propia música, fue una sorpresa que la Academia Latina de la Grabación le informara acerca de la decisión de otorgarle un reconocimiento especial por su trayectoria musical. Ilan Chester y otros famosos homenajeados fueron agasajados en una ceremonia privada en el hotel Four Seasons de Las Vegas como parte de las festividades de los Latin Grammy, que se entregaron el 16 de este mes. Clase. Si bien el ‘humildito’ Nacho lo mandó pal carajo por meterse a ‘consejero metiche’ sobre la situación que atraviesa con la renovación de su pasaporte venezolano, y lo llamó, vía Instagram, “animal”, “bestia” e “inepto”, Chyno no cayó en la trampa de los periodistas que pretendieron enredarle el papagayo y comentara horrores acerca de quien fuera, hasta que se disolvieron como dúo musical, “hermanos del alma”. Chyno no pagó con la misma moneda. Y mis colegas se quedaron con las ganas de encender la fogata. El cantante optó por la prudencia y el don de gente. Así se hace.

Fabricio Yarica

Fabricioyarica2007@yahoo.com

 

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