Intervención humanitaria

Recientemente el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, publicaba en su cuenta tuiter: “Los Estados de América Latina y el Caribe que reciben un número creciente de venezolanos que abandonan su país necesitan más apoyo de la comunidad internacional”. El llamado ha coincidido con el escalamiento de una matriz internacional que pretende colocar nuevamente en primer plano la supuesta “crisis humanitaria” que estaría afectando al país. En otras ocasiones hemos hecho mención a este tema sin desconocer ni restarle importancia al flujo de venezolanos hacia el exterior que buscan, en especial, en algunos países del sur, mejores condiciones socio-económicas. Pero este asunto en particular es tomado por sectores de poder y gobiernos foráneos contrarios (el triángulo Argentina-Brasil-Colombia) al chavismo como un vehículo para una posible intervención de países extranjeros en suelo patrio que permita poner punto y final al mal ejemplo para la región. El plan de magnicidio no ha bastado. Esta reciente escalada tiene como principal objetivo colocar en un plano lejano, secundario, de la opinión internacional al Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica iniciado por el Gobierno Bolivariano. Sobre esta supuesta “crisis humanitaria”, el “Informe Especial de Tendencias Migratorias en Venezuela: una aproximación desde los derechos humanos” publicado en agosto de este año por Sures, una asociación civil venezolana de derechos humanos, permite revisar el flujo migratorio de origen venezolano sin el sesgo de quienes desde posiciones de interés tanto en el país y especialmente fuera de él utilizan el tema de los venezolanos que abandonan temporalmente el país. El informe está sustentado sobre estudios de datos secundarios de instituciones, públicas y privadas, académicas y multilaterales. Este caracteriza el concepto de migración de acuerdo con lo establecido por la ONU donde se destaca el uso del término “migración temporal” referida esta a “la migración debida a una motivación y/o propósito específico con la idea de un posterior retorno al país de origen u otro desplazamiento”. De igual modo, en este estudio se aborda la perceptiva de la migración desde los derechos humanos, recordando la ratificación (2016) por parte del Estado venezolano de “la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, de las Naciones Unidas”, subscrito a su vez por la mayoría de países que reciben buena parte de la actual migración temporal de venezolanos y que por cierto no escatiman estos gobiernos en violar. Frente a esto el Gobierno Bolivariano no ha dudado en reclamar dicha política contra nuestros connacionales. Sobre el número de venezolanos que han emigrado, la asociación Sures realiza un estudio comparativo de varias fuentes donde contrasta el estudio hecho por la investigadora de la UCAB, Anitza Fréitez, quien delimita la cifra en 1.421.000 venezolanos, las cifras dada por la empresa Datanalisis que ubica a 2.227.968 de venezolanos y los datos de la encuestadora Consultores 21 que establece 4.000.000 de emigrantes venezolanos. Finalmente el informe concluye sobre las cifras; uno, “Frente a los pocos datos oficiales sobre migración, los medios de comunicación tradicionales, ligados a los sectores de oposición al Gobierno nacional, como también las redes sociales, aprovechan para divulgan cifras de emigrantes venezolanos con frecuencia exageradas, y sobreestimadas”. Y dos, “La mayoría de las brindadas por las empresas encuestadoras no disponen de estrategias metodológicas adecuadas para la estimación de componentes de la dinámica demográfica…”. Saque usted sus conclusiones.

Rafael Ramírez

RETORNO CLANDESTINO. Ha vuelto el relámpago a rasgar las tinieblas. La espada libertadora ha regresado de la mano de este paladín justiciero y ha cruzado por los caminos verdes. El “perseguido de los macabros cuerpos represivos del régimen”, abandonó los viñedos italianos para trasladarse clandestinamente al país. El otrora ministro de Petróleo y Minería, presidente de Pdvsa, canciller, representante de Venezuela ante la ONU y en su momento vicepresidente para el área económica, Rafael Ramírez, se encuentra en territorio venezolano. Ramírez asumiría de esta manera la batuta de los planes conspirativos contra el Gobierno Bolivariano que garanticen el derrocamiento de Nicolás Maduro y cree las condiciones necesarias para un gobierno de transición.

EL ARTE DE CEDER. En la edición 679 bajo el título, “ARROZ CON HUEVO”, publicamos información relacionada sobre la estructura de costo de dos rubros que estaban en la mesa de precios acordados. Acá un extracto de la nota: “El precio final del cartón de huevos al consumidor quedará en 2.800.000 bolívares y en un poco más de 90 mil la unidad. Otra mesa de concertación ha fijado el “precio justo” del arroz, en esta oportunidad el ministro de alimentación es partidario de que los empresarios dedicados a la comercialización del arroz obtengan el 30% de ganancia, porcentaje que debería estar ubicado por debajo del 10% entendiendo que este producto está entre los alimentos de alta rotación. ¿Cierto o falso que el ministro de alimentación puja por establecer el precio de costo “justo” en 1.200.000 bolívares? ¿Cierto o falso que el cálculo de la estructura de costo (materia prima, procesamiento y comercialización) estaría en el orden de los 500 mil bolívares?”. En la Gaceta Oficial N° 6.397 Extraordinario, el costo del cartón de huevos se ubicó finalmente en 81,50 Bs.S y el arroz tipo 1 en 42 Bs.S. ¿Por qué no publicar la estructura de costos de los primeros 25 productos acordados? ¿Estamos antes las puertas de un gran acuerdo por la independencia nacional entre un sector de la burguesía y el Gobierno Bolivariano? Ceder también es un arte de la Política.

MARGA. El plan de los grandes sectores económicos y políticos contrarios al Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica ha precisado uno de los eslabones más débiles en la cadena. Un amigo filósofo me comenta los pormenores del condominio donde habita Margarita, cariñosamente llamada Marga, una conserje de origen colombiano, barranquillera para más señas y con 25 años en Venezuela. Ella no es chavista, su familia es uribista a rabiar. Durante las guarimbas no sabía si aupar a sus vecinos atrincherados o llamar a la policía pero igualmente colocaba y quitaba candados para proteger a sus empleadores de la “chusma chavista del barrio vecino”. Hoy Marga es el chivo expiatorio de sus empleadores para declararle la guerra nuevamente al régimen. “…le dicen que renuncie para poderla liquidar con su sueldo en bolívares fuertes y luego “estudiarán” si a ella le conviene que la vuelvan a contratar, porque “este nuevo bolívar es muy inseguro y ni el Gobierno sabe si lo va a mantener”. “Estos ciudadanos tan decentes, profesionales, blancos de piel, racistas de corazón y pitiyanquis de siempre, son capaces de pagar cuotas extras millonarias para pintar la fachada del edificio o el salón de fiestas, pero argumentan que es un exabrupto pagarle a la conserje de “toda la vida” un aumento justo y mucho más absurdo es recalcular sus prestaciones en base a su último sueldo, porque “eso es una medida irresponsable de este maldito gobierno que lo que quiere es implantar el comunismo en Venezuela”, agrega. Marga es el ejemplo de la hora amarga de quienes ejercen la conserjería a consecuencia del “resentimiento de clase y del racismo ancestral” que un sector de la oposición practica “contra su prójimo más débil”. Urge la acción protectora del Estado que defienda y ampare los intereses de este grupo de trabajadores que como Marga atesoran el trabajo como una manera de vivir.

El compa Felipe

redaccionverdades@gmail.com

 

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