Las Verdades desde Trafalgar Square

La minería de datos, micro-targeting, centros de psicometría, técnicas psicográficas: palabras nuevas y mágicas de los “seductores secretos” (¿recuerden el best-seller de Vance Packard 1957?) Los nuevos seductores secretos vienen de la industria militar y la guerra psicológica extendiendo sus tentáculos al campo comercial para estrangular al Reino Unido (UK) y creando dudas sobre el financiamiento de los “brexiteros” durante la campaña del referéndum en Reino Unido.

The Observer (periódico dominical de The Guardian) abrió un trabajo de investigación sobre una compañía de datos llamado Cambridge Analítica revelando una relación indirecta con Facebook gracias a un denunciante. Facebook permitió a un académico de la universidad de Cambridge conducir un estudio de personalidad de los usuarios. El mismo “cosechó” los datos de 5 millones de usuarios y los vendió a Cambridge Analytica (CA) que es una subsidiaria de una compañía llamada SCL, propiedad de Robert Mercer de EEUU, un billonario de derecha que financió la campaña electoral de Donald Trump.

Mercer además es dueño de la propiedad intelectual de una compañía canadiense llamada AggregateIQ Servicios de Datos que preparó “herramientas electorales” para SCL para apuntar a millones de electores estadounidenses con mensajes políticos individualizados y que recibió dinero de grupos britanicos apoyando la salida del Reino Unido (UK) de la Unión Europea (UE) para influir, sobre votantes indecisos, en el referéndum.

La investigación reveló que a SCL le dieron acceso a documentos confidenciales cuando trabajaba por el Ministerio de Defensa británico y le pagaron casi 200.000 libras por dos proyectos diferentes. A propósito, CA cuenta con un número de contribuyentes conservadores entre sus miembros y directores.

The Times alega que CA entrenó a oficiales británicos sobre cómo enfrentar la propaganda rusa en un curso de 8 meses en el cual participaron 20 oficiales de inteligencia militar de los países de OTAN. Un ejecutivo del SCL aconsejó el Ministerio de Relaciones Exteriores sobre la campaña electoral de Donald Trump. Un vocero de la primera ministra británica, Theresa May, dijo que departamentos del Gobierno tuvieron tres contratos con SCL/CA pero The Times le contradice alegando que hubo por lo menos 8 ocasiones de reuniones. La compañía trabajó por los britanicos organizando encuestas de ciudadanos de Libia después de la caída de Gadafi en 2011.

Los tentáculos de SCL/CA se extendieron a aliados venezolanos de ALBA, San Vicente y las Granadinas y San Cristóbal y Nieves montando trucos sucios contra candidatos de la oposición. El método que utilizan en países del tercer mundo es de conseguir un contrato, muchas veces un proyecto de baja calidad como por ejemplo de salud como pantalla para conseguir pago e iniciar un trabajo político en elecciones para asegurar la re-elección de un gobierno o ministro.

El escándalo puso en duda la credibilidad de Facebook y su uso de los datos de usuarios. El problema es que Facebook se acostumbra facilitar los datos a socios comerciales para vender sus productos. Como reacción se ha creado un movimiento en contra de Facebook. Al principio Facebook trató de impedir el reportaje de The Observer y fueron varios días antes que apareciera el fundador de Facebook pidiendo disculpas por la ruptura de confianza.

La conclusión de la periodista encabezando la investigación periodística es que SCL/CA aprovechó las operaciones psicológicas que utilizan los militares en las campañas de contrainsurgencia para “ganar corazones y mentes” aplicándolas a elecciones con mensajes individualizados según la psicología del votante sobre todo el indeciso.

La periodista entrevistó a un exempleado de CA que sostiene que trabajar con SCL/CA era como trabajar para la agencia británica de inteligencia M16, solo que fue como trabajar por una “M16 por alquiler”. Según la periodista lo que sale a lucir es el poder y la dominación del Valle de Silicona en California y que Google y Facebook y unos pocos más como Palantir (de data análisis y “special ops”) están en el centro de un “cambio tectónico global” en el mundo y que estamos en el medio de un agarre masivo de datos por billonarios que los amasan, cosechan y almacenan. “Quien es dueño de datos es dueño del futuro”.

Como prueba de su tesis la periodista resalta que un jefe de CA es un comandante retirado de la Armada Real,: fue jefe de operaciones psicológicas para el ejército británico en Afganistán. La periodista mantiene que CA es parte del establecimiento de defensa británica. O sea, insiste en que habrá que entenderlo en términos de un contratista militar usando estrategias militares contra una población civil.

Puede ser que la periodista exagere ese nuevo poder implicando, por defecto, que somos indefensos frente a la nueva dictadura de los dueños de datos pero su investigación debe advertirnos frente al peligro y hacernos más suspicaces en cuanto a compartir datos personales y clicando nuestros “likes” en Facebook.

Patrick O´donoghue

Patrick.vheadine@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: