Las Verdades desde Trafalgar Square

La boda real. Lo que más llamó la atención a los medios en la boda del príncipe Harry y Meghan Merkle, la actriz de Los Ángeles, fue la irrupción de la cultura negra. Generalmente las bodas reales se caracterizan por la pompa pero este matrimonio interracial cambió la tradición. Un obispo de la Iglesia Anglicana americana, pastor negro, dio un sermón conmovedor en la capilla del Castillo de Windsor que duró 15 minutos. Fue cómico ver las caras de los blancos que no pudieron disfrazar su incomodidad por la pasión, el lenguaje florido del predicador y la duración del sermón.

George Clooney saluda a Serena Williams

Otra presencia de la cultura negra en la boda fue un coro británico negro cantando un arreglo de la canción “Stand by Me” de Ben E. King. Los comentaristas opinaron que la boda reflejaba un Reino Unido (UK) multicultural, el hecho de que la novia es de origen negra y que el único miembro de su familia presente fue su mamá. La mayoría de comentaristas, con picardía, señalaron que los negros invitados a la ceremonia fueron parte de la “realeza negra estadounidense” encabezada por la “reina” de los talkshows, Oprah Winfrey. Incluso anotaron el simbolismo de la novia que tuvo una flor por cada país de la Comunidad Británica de Naciones (Commonwealth) -son 53- cosida en su velo para demostrar su compromiso con su marido.

Stand by me

Algunos comentaristas de origen africano o negro volaron en alto llamando el casamiento de Megan una “celebración de negritud” con la presencia de Oprah, Serena Williams e Iris Ebra, el sermón del reverendo Miguel Curry y el coro. Realzaron la importancia de una “persona de color penetrando quizás el espacio más blanco y más exclusivo del mundo, la familia real británica”. Trevor Philips, ex líder de una ONG de igualdad racial y de origen guyanés, estaba contento con el matrimonio real porque dijo que dio señales de que dentro de la familia real están atentos a cómo ha cambiado el país. Pregunta: ¿qué significa el matrimonio para las relaciones raciales en el Reino Unido? Su respuesta es “no mucho” porque el público pareció ser más interesado en el corte del vestido de la novia que el color de su piel. Y los negros británicos “saben mejor que encargarle a ella todas sus esperanzas para el cambio”. Mantiene que Meghan no es un icono aunque hizo el esfuerzo de visitar el corazón simbólico del Reino Unido negro, el barrio de Brixton en el sur de Londres. Philips señaló que UK es el país occidental de más matrimonios interraciales, que hay más de 1 millón de británicos de doble herencia, y dentro de poco habrá más gente de origen caribeño con un solo pariente blanco que los de dos padres negros.

Reverendo Miguel Curry

No faltaban comentaristas opinando que este matrimonio une más a los británicos de Inglaterra, Escocia, Gales, e Irlanda del Norte ya que la “monarquía es el hilo de oro que da estabilidad a la unión británica”. Además, el príncipe es popular por su carrera militar y por ser hijo de la princesa Diana.

Aunque para mí muchos de los comentaristas no quisieron destacar el hecho del conflicto entre las culturas de UK y EEUU a diferencia de la estrecha alianza entre Hollywood y la aristocracia británica liderizada por figuras como Elton John y los Beckhams. También la enfermiza relación especial que obliga a los británicos a enviar más tropas a Afganistán a petición de Trump que sigue metiendo su nariz en los asuntos internos de Inglaterra, ahora criticando el sistema de salud nacional (NHS). Todavía las dos culturas (UK y EEUU) son diferentes afortunadamente y no va a ser fácil para los recién casados cuadrar las diferencias.

El Estado británico ofreció una disculpa pública a las víctimas de secuestro y maltrato de un disidente Líbanés y su señora durante una operación estadounidense de rendición extraordinaria en 2004. A Abdul Hakim Belhaj y su señora los secuestraron en Bangkok entregándoles a Trípoli a manos de los servicios de inteligencia de Gadafi. Se cuestiona seriamente el rol del Gobierno laborista de Tony Blair y Jack Straw, su ministro de Exterior quien admitió públicamente por primera vez que había autorizado algunas de las acciones de la agencia británica M16. Hakim estaba llevando al gobierno del Estado británico a juicio usando documentos descubiertos después del derrocamiento de Gadafi. En ese tiempo Straw alegaba que las acusaciones contra M16 fueron “teorías conspirativas”. El ex ministro está dispuesto a aparecer ante un comité parlamentario pero en secreto. Hipocresía pura. Tony Blair alega que no supo nada. Theresa May, la primera ministra, feliz porque el juicio contra M16 no sigue.

Patrick O´donoghue

Patrick.vheadine@gmail.com

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