Las verdades desde Trafalgar Square

Pasamos semanas vitales para el Reino Unido (UK) en varios sentidos. Esta semana se realiza una cumbre importante de la OTAN donde se pronostica un conflicto con Donald Trump, presidente estadounidense, sobre aumentar el aporte financiero de los europeos al pacto militar. El día siguiente UK da la bienvenida a Trump en visita oficial. Parece que el presidente va a evitar lo más posible a Londres y las protestas pero no perderá por nada la visita a Windsor Castle (fuera de Londres) para ver a la Reina. Prometió quedarse un día extra en Escocia, país de su mama, y donde va a jugar en uno de sus clubes de golf. Abundan las advertencias de comentaristas británicos de no hacerse ilusiones sobre la ya controvertida “relación especial” entre EEUU y UK porque para ellos ya no existe.

70 años de NHS

El país celebra 70 años de la fundación del Servicio Nacional de Salud (NHS), la bandera de salud pública gratuita, y entre la euforia hay artículos críticos sobre el funcionamiento de la organización y las dificultades financieras. El NHS ha sido afectado negativamente por la ola incesante de ciudadanos de Europa Oriental que migran a UK con sus hijos. El sistema nacional de salud es un servicio de segunda, incapaz de alcanzar los objetivos establecidos o como opina un comentarista dando un beneficio público mediano. Dice que mucha gente posterga la visita al médico por la dificultad de conseguir cita o por los tiempos de espera. Aún visitando el servicio de emergencia y accidentes (A&E) el tiempo actual de espera es más o menos un mediodía y mucha gente prefiere no esperar tanto tiempo. Argumenta el escritor que es lógico porque el servicio es gratis y por lo tanto siempre habrá colas y esperas para operaciones y que no importa la cantidad de dinero que destinan al servicio. Otro problema es la cantidad de médicos y enfermeras extranjeros cuyo dominio del idioma y calidad profesional es cuestionable. Una solución sería hacer pagar a los que pueden hacerlo pero políticamente ningún partido está dispuesto a implementar tal medida como en Venezuela, ningún gobierno quitará el subsidio a la gasolina. La respuesta: que espere la gente en cola o de desalentarlos para que no acudan. Entonces la conclusión es que tenemos un servicio de salud de segunda por el precio de tercera. Sin embargo, todos los comentaristas dicen apoyar el sistema y que hay que velar contra la privatización.

El fútbol regresa a casa

La victoria del equipo de Inglaterra en la Copa Mundial contra Suecia ha marcado profundamente la psique nacional confundido por todos los cambios y la inseguridad de Brexit. El equipo de los “tres leones” pasa por primera vez en tantos años a la semifinal. La canción y eslogan: “está regresando a casa… el fútbol está regresando a casa” ha calado y aumenta las esperanzas de la población después de tantos años de decepciones. Más claro que el agua, que la BBC y los medios, fomentan un patriotismo insoportable… se ven presentadores que obviamente no tienen ningún interés en el fútbol jalando al equipo nacional. Bueno, por otra parte hay un aspecto positivo porque la Copa ha relegado al segundo lugar la famosa institución británica de clase media y alta: el tenis de Wimbledon con sus fresas y crema.

No se puede quitar la anomalía de que Inglaterra no es el Reino Unido sino un país entre los tres de la Gran Bretaña. Los escoceses y los galeses no necesariamente están apoyando al equipo de Inglaterra. Se presenta un dilema para los medios en su esfuerzo de “unir el país” por la hazaña del equipo de Inglaterra. Prefieren usar la palabra “Britain” (Bretaña) que significa Reino Unido para claudicar las definiciones de país y resucitar imágenes ilusorias de imperio.

Harry Kane

Mientras tanto en la República de Irlanda se notan cambios hacia el equipo inglés porque antes los habitantes solían apoyar a los oponentes de Inglaterra y se alegraban cuando los ingleses perdían. Ahora un pueblito de Irlanda sigue el progreso del equipo con interés porque Harry Kane, capitán del equipo inglés, es nieto de un habitante local que emigró a UK. Harry es uno de ellos. No se sabe dónde va este nacionalismo inglés pero por lo menos se nota que ha reunido a diferentes grupos en aquel país: los blancos, negros e hindúes.

Finalmente, el desastre de Brexit. Theresa May, la primera ministra de UK logró unir a su gabinete alrededor de un programa común para presentar a los europeos pero dos días después dimitieron dos brexiteros: David Davis, el secretario de Estado de Brexit, jefe de los negociadores britanicos y Boris Johnson, secretario de Estado de Exterior. No pudieron aceptar las nuevas propuestas porque sostienen que convertirían a UK en una “colonia” de la Unión Europea (UE).

Patrick O´donoghue

Patrick.vheadine@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: