Las Verdades desde Trafalgar Square

¿Puede Venezuela aprender de la investigación británica sobre ayuda a damnificados? The Times abrió otra brecha en el orgullo británico cuando expuso un escándalo sexual dentro de una agencia de cooperación internacional llamada Oxfam, quizás la más importante del sector voluntario británico. Oxfam se fundó en 1942 para enviar ayuda de emergencia a países pasando hambruna. Resulta que el director de operaciones de Oxfam en Haití (2010) en responso al terremoto invitaba a prostitutas a su mansión (arrendada) y que otros empleados organizaban fiestas sexuales usando menores de edad. Este director, un belga, admitió su culpa pero la directiva de Oxfam no informó a la agencia Acción Contra el Hambre que luego de su dimisión empleó el tipo para encabezar una misión en Bangladesh. Otro empleado de Oxfam en Haití, un keniano, despedido por abusos sexuales, terminó trabajando para la agencia católica británica CAFOD. Oxfam no dijo nada. Quizás lo que más sorprende a los medios no es el hecho de aprovechar y abusar sexualmente a los damnificados porque no será la primera vez sobre todo de parte de militares manteniendo la paz bajo la bandera de las Naciones Unidas (ONU) sino cómo las agencias reaccionaron escondiendo los crímenes y como los culpables pudieron seguir trabajando para otras agencias. Para comparar pareciera una copia fiel del comportamiento de los obispos católicos frente a los tantos casos de curas pederastas moviéndoles a otras parroquias como solución. A cada cochino le llegará su día. Hoy les toca a las ONGs internacionales.

Tomando el escándalo en el contexto de una crítica creciente contra el tipo de ayuda de cooperación que el Reino Unido está enviando, los tabloides investigaron el destino del dinero que UK dona a países en desarrollo descubriendo proyectos tontos como por ejemplo financiando un grupo tipo Spice Girls en Etiopía. Se descubre la presencia de contratistas e intermediarios que comían tajadas del dinero enviado para aliviar a los damnificados. De hecho existe la crítica que las ONGs como Oxfam se han convertido en contratistas de los gobiernos que les financian. Es como un vástago de la privatización. Las agencias de cooperación también pecan de tecnificación empleando expertos y profesionales que con el tiempo carecen de humanidad y viven como “colonias culturales”. Este tipo de escándalo ha puesto a la gente común y corriente del Reino Unido (UK) que apoyan campañas nacionales de solidaridad con damnificados a dudar seriamente si el dinero donado llegue a las víctimas.

Estas dudas valen también para Venezuela y su generosidad hacia países vecinos con los dineros sustanciales de PetroCaribe y ALBA y por cierto con la ayuda que prestaron a Haití durante el mismo periodo.

El escándalo abre cuestiones sobre la actuación del Gobierno británico y la comisión creada para vigilar las ONGs de caridad ya que las denuncias en Oxfam se hicieron en 2010-2011. La ex directora del Departamento para el Desarrollo Internacional (DfiD), Priti Patel declaró que ella había advertido que se estaba tolerando “pedófilos depredadores” en el sector de la ayuda humanitaria pero que la ONU no le hizo caso. Pero sin saber todos los pormenores, pregunto, ¿por qué no hizo nada en UK cuando encabezaba el Ministerio? Su sucesora, Penny Mordaunt, insiste en que el Gobierno va a retirar la financiación (£30 millones) si Oxfam no demuestra “cualidades morales”.

The Sunday Times condena lo que pasa en Oxfam pero sugiere que quizás podría ser solamente el punto de un iceberg muy grande en el mundo de las ONGs. Anota que 120 trabajadores fueron suspendidos al año pasado por abuso sexual entre organizaciones prestigiosas como Oxfam, y Save The Children (Salva a los Niños). Pero el periódico también maliciosamente cita a un exministro conservador que criticó a la Cruz Roja británica y Save The Children como “frentes corbinistas de la extrema izquierda”. Se refiere al líder del partido laborista, Jeremy Corbyn y posible próximo primer ministro de UK. El año pasado la Cruz Roja declaró que el servicio nacional de salud británico (NHS) padecía de crisis humanitaria, mientras Save the Children lanzó una campaña de la pobreza infantil en el Reino Unido. Al exministro no le gustó.

Una nueva amenaza sale de eso porque hay maniobras de intereses creados para inventar nuevos fuentes de ingresos y fuga de dinero. Oí en la televisión un abogado y extrabajador de Oxfam clamar por una auditoría de empleados de ONGs para detectar abusos. ¡Por eso existe la comisión de vigilancia! Quiere decir que más dinero iría a los bolsillos de bufetes y menos para los damnificados. Como comentó una investigadora polaca, las ONGs se han convertido en una industria y hay que cuestionar su validez.

Esto no ayuda nada a la imagen de UK con la actual confusión sobre la salida de Europa.

Patrick O´donoghue

Patrick.vheadine@gmail.com

Un comentario sobre “Las Verdades desde Trafalgar Square

  • el marzo 24, 2018 a las 4:21 am
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    Un cliente nuestro que ganó la lotería nacional está donando fondos a los menos privilegiados. Si tiene algún proyecto en marcha sobre ayudar a los necesitados o si es humanitario, o si desea participar en esto, contácteme para recibir donaciones a través de gloriasanchezalmeida@yahoo.com

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