Las Verdades desde Trafalgar Square

Los laboratorios de trucos sucios volvieron a rodar en el Reino Unido (UK). Los tabloides de la derecha, The Daily Mail and The Sun afilan cuchillos para ensañarse contra el líder del partido laborista, Jeremy Corbyn, en una clara campaña de desprestigio. El título: “Corbyn, El Colaborador” y el subtítulo: “El líder laborista niega alegaciones de que era espía para Checoslovaquia durante la guerra fría y que le pagaron para pasar información a los soviets”. El mismo periódico dedicó tres páginas en su edición del sábado en las cuales añade que el líder laborista tramitó las visas de dos de los “Cinco de Miami” en 2016. El señor Corbyn los invitó para encuentros en la Cámara de los Comunes sobre relaciones cubano-estadounidenses pero Theresa May (en ese tiempo ministra del Interior) les negó la visa por “razones de seguridad” en respuesta a lo cual Corbyn escribió a la corte de apelación. La derecha lo tilda de “tonto útil” como lo hace con todos los que mantienen sus convicciones socialistas llegando a viejos. La acusación la hizo un espía jubilado de la Republica Checa alegando que se encontró varias veces con Corbyn en 1986-87 cuando Corbyn era miembro del Parlamento y el checo estacionado en la Embajada de Checoslovaquia en Londres. El tabloide The Sun que lanzó la primicia sostiene que los agentes de inteligencia checa anotaron al Parlamentario en la lista de agentes y fuentes por su oposición a EEUU y al capitalismo. Desafortunadamente para los tabloides resulta que la actual jefa de la agencia de inteligencia checa niega la información asegurando que Corbyn no estaba listado en los archivos o como colaborador o como agente. Por supuesto tales alegaciones de poca verificación favorecen al líder laborista que un día podría ser el primer ministro del Reino Unido. La mayoría de los columnistas que no están de acuerdo con las ideas de Corbyn han restado importancia a la acusación tomando en cuenta que en los años 80 Corbyn carecía de valor o secretos. El mismo exespía cambió su cuento alegando que 15 miembros del partido laborista aceptaron pagos. Vale preguntar: ¿cuanto cobró él para divulgar la exclusiva a The Sun?

Los del partido conservador no quieren soltar la trama acusando a Corbyn y a su partido como desleales a la Reina y a la patria, o sea antipatrióticos.

Brexit: Volvió a dominar el tira y afloja entre los líderes del Parlamento y comisión europeos (UE) y los gobernantes británicos. El negociador jefe de Europa, Michel Barnier salió del rincón del cuadrilátero imponiendo condiciones a UK durante el período de transición que son inaceptables para los británicos como son multas si no cumplen con las reglas de UE. El ministro británico de Brexit dijo que tal lenguaje era inflamatorio. Otro problema que surgió en seguida fue la donación de un filántropo húngaro-estadounidense llamado George Soros a los que apoyan quedarse en la UE. Los “brexiteros” (línea dura) reaccionaron violentamente acusándole de interferir en asuntos internos.

Trump es otro metido estableciendo una comparación entre el proyecto de salud pública del presidente Obama (Obamacare) y el servicio nacional de salud británica (NHS) que, según Trump, está en “bancarrota” y que “no sirve”. Durante una entrevista con un presentador británico de la televisión, amigo de él, comentó que si él fuera primer ministro británico habría negociado con los europeos de manera diferente y con más potencia porque no estaba satisfecho con las tarifas que habían puesto a los productos estadounidenses. Además comentó que UE “no es tan maravillosa como se pinta”.

Frente a la Embajada de Venezuela en Londres erigieron un tipo de altar dedicado a los manifestantes que murieron durante el intento de derrocar el gobierno en 2017. La imagen de Oscar Pérez toma lugar preferencial. Fue una sorpresa ver el altar por la ubicación y el hecho de que nadie ha tratado de desmantelar el santuario eminentemente político y que vale más que una protesta de expatriados contra Maduro. Pasé por la Embajada camino a los museos de historia natural y ciencia igual que muchos otros británicos con hijos y nietos durante el receso escolar. Y por supuesto la gente se paraba para ver de qué se trata. Como les dije vale más que una manifestación porque los británicos y residentes de la ciudad que rechazan las manifestaciones de extranjeros no se sienten molestos por una exhibición de fotos y mensajes correspondientes. La Embajada no se ha movilizado ni ha expuesto su versión de los eventos de 2017 aprovechando por ejemplo la pared de la Embajada. Otra muestra de debilidad comunicacional. Parece que la Embajada depende de la Campaña de Solidaridad y eso en tiempos de una amenaza de intervención armada por parte de países vecinos alentados por EEUU.

Patrick O´donoghue

Patrick.vheadine@gmail.com

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