Las Verdades desde Trafalgar Square

Reino Unido (UK) y Rusia: El rol del Reino Unido en el mundo de hoy recibió un sacudón el día miércoles 7 de marzo cuando los periódicos británicos reseñaron la noticia de una pareja desplomada sobre un banquillo en el centro del pueblo pintoresco de Salisbury. El hombre de 66 años era Sergei Skripal, ex coronel del KGB y residente de la ciudad catedral, y la mujer, su hija de 33 años. Llegaron la policía y los servicios de emergencia con la sorpresa de que la pareja fue envenenada por una sustancia desconocida. Los medios entraron en paranoia sacando paralelos con el caso de otro espía ruso envenenado en 2006. Se especulaba que aquel espía que murió estaba ayudando a las autoridades españolas a enfrentar a las mafias rusas y posibles vínculos con la agencia rusa de seguridad (FSB).

Skripal estaba contactado con España porque como agente ruso de la agencia de inteligencia militar (GRU) fue reclutado por la agencia de seguridad extranjera británica (M16) gracias a su controlador de la agencia de seguridad española (CNI). Otro agente de CNI lo vendió a los rusos por £200.000. Al regresar a Moscu fue enjuiciado y encarcelado como traidor. Cuando los rusos y estadounidenses acordaron un intercambio de espías en 2010, Skripal fue incluido en el paquete y vino a vivir en Salisbury con su familia.

Una cosa es cierta: Skripal y otros exespías rusos no se jubilaron sino siguen trabajando con las agencias occidentales o por compañías privadas como asesores analizando por ejemplo los oligarcas rusos y sus relaciones con agencias rusas y gente cerca de Putin.

Otra cosa evidente es que UK no sabe cómo o con qué reaccionar si en verdad el intento de asesinato es patrocinado por el Estado ruso. Boris Johnson, secretario de Estado de relaciones exteriores británicas (Foreign Office), refirió a Rusia como una “fuerza maligna y alborotadora en el mundo” y que no respeta a UK. Sugirió como represalia un boicoteo diplomático de la Copa Mundial de Fútbol en julio si se confirman las sospechas. UK no ha podido llevar a juicio a los sospechosos en los casos de 14 muertes misteriosas en UK de individuos conectados con Rusia.

El incidente refleja mal a los servicios de seguridad británicos porque se ha creado la impresión de que son incapaces de proteger a sus agentes dobles. ¿Será que lo que pasa es otra muestra de la privatización creciente del sector de seguridad?

Los medios rusos no se han quedado atrás burlándose de la supuesta inefectividad británica. Un presentador ruso se jactó advirtiendo a “traidores” de no establecerse en UK porque es un “país inseguro” y no los protegerán… hay algo que no esté bien allá… quizás es el clima pero últimamente han sucedido cosas extrañas… gente colgada, envenenada”. Como resultado directo del incidente personalidades británicas que aparecen frecuentemente en canales rusos cercanos al Estado han tirado la toalla. El canciller de sombra del partido laborista, John McDonnell anunció que iba a romper con RT (Rusia Hoy) porque se da cuenta que al reportar sobre Skripal e hija, el canal ha “perdido su objetividad”.

The Guardian en un editorial sugiere que el gobierno una fuerzas con aliados internacionales para golpear a los intereses comerciales de Rusia y contraatacar los medios rusos, “motores de propaganda malévola”. Sin embargo, el editorial termina sosteniendo que Putin no es tan poderoso como parece porque a pesar de la capacidad de causar discordia en el occidente, éste último tiene un mejor récord de estabilidad y prosperidad o sea tal como pasó en la Guerra Fría con la Unión Soviética, la modernización ganará sobre la militarización de la sociedad.

Una sanción más efectiva, según The Times, es de atacar las finanzas de los oligarcas residentes o con negocios en UK. El Parlamento puede legislar la llamada Enmienda Magnitsky (ley en EEUU) que contempla coger bienes de criminales financieros, abusadores de derechos humanos y operadores de dinero lavado. Los conservadores dicen que no se necesita tal enmienda acá. Por cierto The Times reporta que los oligarcas rusos y sus testaferros han donado más de £820.000 ($1.131.000) al partido conservador desde que la Sra. May asumió como primera ministra. Y más de £3 millones ($4.140.000) desde 2010.

Entre el público se nota un cierto escepticismo de, ¿qué podemos hacer contra la poderosa Rusia? “Es como una jiguagua peleando contra un lobo” dijo una persona, pero quizás el incidente sirva para lograr una re-evaluación realista del rol de UK en el mundo nuevo. Quizás UK se ha convertido en el “ratón que rugió” de la famosa película británica de Peter Sellers.

Última hora: el veneno se llama Novichok, un arma química militar rusa. Como resultado los jefes militares británicos entre otras cosas, están deliberando reponer al licenciado regimiento químico, biológico, radiológico, nuclear conjunto.

Patrick O´donoghue

Patrick.vheadine@gmail.com

 

 

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