¿Luz o sombra?

Desde que nacemos traemos una luz especial que nos hace brillar con inocencia, con ternura, con humildad en fin con luz verdadera, esa que simplemente nos asoma a la vida para mostrar quienes somos. Cuando pasamos de la niñez a la adultez vamos o perdiendo el brillo o intensificándolo, lo perdemos cuando adquirimos conductas que nos restan como la duda, el resentimiento, el miedo controlador, la desconfianza, la falta de paciencia y tolerancia, lo intensificamos cuando nos sucede lo contrario a estas conductas que en la mayoría de los casos son dañinas, pero sin duda en algún punto han traído beneficios.

Cuando estamos conscientes de esa luz que nos permite iluminar nuestro camino, pero al mismo tiempo iluminar el camino de otros, vamos apropiándonos realmente de quienes somos, vamos preservando esa esencia que nos empodera para cosas nuevas y grandes.

Cuando esa luz deja de estar en ti y en mí, comienza una sombra; es decir, nos convertimos en sombra de otros, llámese personas o situaciones, esto casi siempre sucede cuando existen ciclos sin cerrar y heridas sin sanar. Si permitimos que esa sombra se apropie de nuestra vida nos olvidaremos de crear, de reinventarnos ya que la misma termina paralizándonos y evitándonos construir el camino hacia el logro de cada meta y objetivos en nuestra vida, incluso, esa sombra nos puede detener e impedir seguir descubriendo nuestro propósito de vida, al mismo tiempo hasta perdernos de él. Esa sombra también puede ayudar a que perdamos relaciones o sencillamente las fracturemos para luego volver a comenzar, la mayoría de las veces termina siendo tarde.

Conviértete en la luz que todos quieran alcanzar y evita ser la sombra que reste a tu desarrollo de vida. La vida es un instante nada más, qué bonito sería recorrerla, saborearla y alumbrarla con la verdadera esencia de quienes somos.

Si deseas un cambio en tu vida, radical, ser feliz, saber por qué estás aquí, lo primero que debes hacer es buscar el ser de luz que hay en ti.

Te invito a brillar en cada espacio de tu vida, has el bien sin mirar a quien, convierte cada circunstancia en una oportunidad para mostrar tu luz e iluminar el mundo que te rodea. El mundo simplemente es de aquellos que se atreven a brillar por encima de lo que está frente a sus ojos.

¡Hay dos maneras de difundir la luz: ser la vela o el espejo que la refleja!

 Edith Wharton.

Nayancy Castillo

vickivale@hotmail.com

Instagram @nayancicastillo

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