Mamá, ¿sabes que quiero escuchar de ti?

Durante mucho tiempo se ha escuchado decir que las palabras influyen de manera positiva o negativa en la vida de los seres humanos. A partir del primer día de gestación, en el vientre de la madre se escucha todo lo que se emite desde afuera, ya sean ruidos, gritos, palabras fuertes, dulces, entre otras. Es por ello, la importancia de hablar con un lenguaje oportuno y lleno de amor.

En ocasiones y debido al estrés que presenta la cotidianidad, los padres se cargan de energías negativas que más tarde las vierten en las mentes y almas de los hijos trayendo como consecuencia dolor e indiferencia por parte de ellos; pero luego, cuando los padres buscan redimirse se hace tarde: es como cuando rompes una taza, por más que la pegues nunca queda igual. Si quieres evitar esto, enfócate en cultivar tu mundo interior, respirar y relajar las emociones para que luego, ese lenguaje que necesita tu hijo escuchar, venga lleno de bienestar y seguridad.

El lenguaje que se utiliza con los hijos debe expresar los más puros sentimientos, especialmente si estás en estado de gravidez, pues esto les brinda seguridad. Cuando dices palabras o frases como: te amo, gracias por existir, me siento orgulloso de ti, eres especial, eres luz, etc., estás generando en ellos amor propio y agradecimiento a Dios y a la vida por el milagro de su existencia.

 

¿Qué decir ante una mala calificación?

“Hijo, la vida no está medida por un número, la vida se mide por la felicidad que cultivas dentro de ti, si bien una buena calificación es lo ideal para tu rendimiento, debes aprender que no siempre la obtendrás por muchos factores que dependen casi siempre de ti. Lo más importante, es el bienestar que desarrolles en tu vida generando felicidad en otros. Aunque tengas conocimiento, recuerda que lo más valioso es la sabiduría, esa es la que te otorga Dios si la pides con vehemencia para que ilumine todos tus espacios de vida”

 

¿Cuáles frases debería escuchar un hijo antes de dormirse?

Un niño debe escuchar la palabra gratitud. Te invito a ti papá o mamá a sentarte con ellos unos instantes antes de dormir sin el televisor encendido para hablarles. Exprésale que deben agradecer el día y todo lo que se generó en sus vidas (bueno o malo); lo importante es saber que todas las cosas obran para bien. Cuando agradeces, estás inflando el alma para recibir todo lo bueno que mereces.

Al abrir los ojos, ¿qué debe escuchar un hijo?

 Lo primero es saber que su mamá o papá están allí, abrazarlos, decirles cuanto le aman y finalmente acompañarlos en sus hábitos y deberes desde el amor, sin exigencias, recuerda que todo con amor fluye y trae grandes recompensas. Manifiéstales que tendrán el mejor de los días, que Dios guiará sus pasos; por tanto, enséñales a confiar su perfecta, buena y agradable voluntad.

Mamá, gracias por hacer de tus palabras un verdadero manual que yo siempre quiera leer.

Nayanci Castillo

vickivale1979@hotmail.com

Instagram @nayancicastillo

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