Neuronas, Estornudo, Intersticio

El mito era falso: el cerebro no deja de producir neuronas cuando somos viejos

Estudios previos señalaban a que dejábamos de fabricarlas en la adolescencia, pero una nueva investigación lo desmiente

Entre los jóvenes y adultos se creía que había una diferencia en el cerebro. Desde hace años se debate si los adultos dejan de producir neuronas. Algunos estudios previos sostenían que después de la adolescencia ya no había rastro de nuevas neuronas que reemplazaran a las que se mueren. En ratones y primates se veía que se detenía la producción.

Pero en humanos parece ser que no se para de crear. Una investigación publicada en la revista Cell y liderada por la doctora Maura Boldrini ha encontrado que las personas seguimos fabricando neuronas en el hipocampo, la parte del cerebro relacionada con la de aprendizaje, la memoria y la emoción durante toda nuestra vida. El equipo de investigadores recogió muestras en 28 hombres y mujeres sanos entre 14 y 79 años a las pocas horas de morir. Todos ellos producían neuronas independientemente de su edad.

El descubrimiento supone una esperanza para tratar enfermedades neurológicas como el Alzheimer. “Lo emocionante es que las neuronas están ahí durante toda la vida”, dijo Boldrini a The Guardian.

“Parece que los humanos son diferentes de los ratones, donde disminuyen con la edad realmente rápido, y esto podría significar que necesitamos estas neuronas para nuestras complejas capacidades de aprendizaje y respuestas de comportamiento cognitivo a las emociones”, dijo.

Entonces, ¿por qué envejecemos con demencia?

Los investigadores observaron que los niveles de células madres –que luego se diferencian en neuronas– caen. A pesar de que hay menos células madres, la producción de neuronas se mantiene. Sin embargo, el problema es que estas neuronas formadas son menos plásticas. Es decir, disminuye su capacidad para establecer conexiones con otras en el cerebro.

Para la ciencia ahora queda una pregunta en el aire: ¿cuál es la función entonces de esas neuronas? Y, ¿se les puede sacar partido en los años en los que se nos arruga la piel y empezamos a olvidar?

El peligroso error que realizas al estornudar

El acto de presionar la nariz en el momento del estornudo puede llegar a ser muy arriesgado

Es frecuente que a la hora de estornudar nos tapemos la nariz para evitar expulsar los mocos. Pero este es un acto que puede acarrear numerosos problemas.

Eso es lo que le ocurrió a un británico de 34 años el pasado mes de enero. El hombre se tapó la nariz en un gesto de educación cuando iba a estornudar, pero terminó causándose una perforación en la faringe, según publicó el medio británico The Verge. Y es que al tapar la salida de aire poniendo los dedos en su nariz, con la boca cerrada, su garganta fue incapaz de resistir tanta presión.

Al no poder liberarse ni por la nariz ni por la boca la fuerte presión generada por el estornudo, el aire forzó la  garganta hasta causar la grave lesión.

Este tipo de casos no son frecuentes. Pero es aconsejable no taparse la nariz al estornudar por los problemas que puede generar.

No solo la garganta

Dañar la garganta no es lo único que puede ocasionar la costumbre de taparse la nariz al estornudar. Los oídos también pueden sufrir. Los problemas pueden ir desde una infección en el oído a dolores de cabeza e incluso otitis.

Además, también puede dar pie a que se sangre por la nariz o a hemorragias en la conjuntiva ocular.

Expulsión de gérmenes

A pesar de todo esto, tampoco es recomendable estornudar libremente y sin tomar ningún tipo de medida cuando estamos en un espacio público. Y no solo por un tema de educación.

La acción de estornudar, al igual que la de toser, genera la expulsión de una gran cantidad de gérmenes. El estornudo es un acto reflejo provocado por partículas que alcanzan las vías respiratorias, por lo que no se podrá evitar. Así que lo más aconsejable será utilizar un pañuelo y tirarlo inmediatamente para no contagiar a nadie.

Descubren un nuevo órgano del cuerpo humano, el intersticio.

Se trata de una red de cavidades llenas de líquido que recubre otros órganos

El intersticio es un nuevo órgano del cuerpo humano, hasta ahora desconocido, que ha sido descubierto por investigadores estadounidenses. Se trata de un órgano que había pasado desapercibido ya que es una red de cavidades llenas de líquido que recubre otros órganos.

El intersticio es, junto a la piel, uno de los órganos más grandes del cuerpo. Se sitúa bajo la piel, entre los músculos y el revestimiento de los pulmones, vasos sanguíneos, sistema digestivo y sistema excretor.

Los autores de este hallazgo, de la Escuela Universitaria de Medicina de Nueva York, explican en la revista Scientific Reports que dichas cavidades están formadas de colágeno y elastina, proteínas que aportan resistencia y elasticidad. Su función sería evitar que el movimiento de músculos, vísceras y vasos sánguíneos cause desgarros en los tejidos.

Además, las células del intersticio producen un líquido que refuerza el sistema linfático, encargado de mantener las defensas del organismo.

Los investigadores creen que al distribuirse por todo el cuerpo con líquido en movimiento, el intersticio puede tener un papel clave en la proliferación del cáncer.

Opinan también que, con el paso del tiempo, el deterioro de las proteínas que forman la estructura externa de las cavidades puede dar lugar a enfermedades como la esclerosis o la fibrosis. Por ello creen que las muestras de fluido intersticial pueden convertirse en una potente herramienta para el diagnóstico de estas patologías.

 

 

 

 

 

 

 

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