Peligro: Brexit, gente blanca, artículos 50 y 51

Brexiteros con sus banderas de San Jorge

Hace dos sábados los británicos que apoyan la salida del Reino Unido (UK) de la Unión Europea (UE) hicieron presencia pesada en los alrededores del parlamento. John Snow, presentador bien conocido del Canal 4, comentó al presenciar la procesión de los brexiteros con sus banderas de San Jorge que “nunca antes había visto tanta gente blanca en un solo lugar”. Frente a las quejas de televidentes las autoridades del canal ofrecieron una disculpa por lo de “tanta gente blanca” diciendo que la observación del presentador fue espontánea y anotó el hecho de que hubo poca representación de las minorías étnicas en el acto. Incidente increíble pero a la vez algo normal dentro del ambiente cultural reinante de lo políticamente correcto.

Comentaristas irlandeses siguiendo el proceso de Brexit coinciden que los propulsores de Brexit en su gran mayoría son de la nación inglesa. Dentro del contexto del racismo latente en el país el presentador del Canal 4 constata públicamente una verdad. A mí me llama la atención que los brexiteros que apoyan el divorcio con UE en la mayoría son de ingleses blancos de cierta edad y las minorías de origen o descendencia caribeña, africana o musulmana han preferido quedar como espectadores, mientras los migrantes rumanos, búlgaros, polacos están asustados e inseguros por los brotes de xenofobia.

Príncipe-Carlos

Relegaron a segunda plana noticias sobre la visita del Príncipe Carlos a Cuba gracias a Brexit y el teatro en la Cámara de Comunes. La pareja real cumplieron los quehaceres turísticos de rigor y los medios reseñaron cierta simpatía entre los cubanos hacia los visitantes. Por supuesto, tanto para los cubanos como para los británicos el comercio fue el punto principal de la visita. El príncipe, conocido por su defensa del ambiente, visitó un proyecto de energía solar emprendido por una corporación británica que construye una estación de poder solar de 500 MW en el puerto de Mariel, zona de desarrollo económico especial; la planta estaría operacional el final del año y pretende reducir la dependencia de Cuba de petróleo de afuera. Me acuerdo de haber escrito en la columna sobre la experticia de los británicos en el sector de la energía solar. ¡Imagínense cómo estará Venezuela hoy con tales fuentes de energía alternativa y barata!

No faltaba un comentarista británico contrario a la visita real criticando la falta de encuentros con disidentes cubanos… “la visita apoya la idea de que después de los hermanos Castro la isla está abriéndose pero todavía es un estado comunista represivo”. El columnista, criado en una familia comunista británica, alega que los “verdaderos amigos en Cuba no son los apparatchiks del régimen sino los artistas, los disidentes y otros que anhelan tener la libertad que tenemos nosotros”. Un lector escribió una carta a The Times comentando que durante una visita reciente a la isla no encontró un pueblo viviendo bajo el “yugo de un régimen comunista represivo” y es más, no divisó evidencia de un aparato policial, a no ser que todos vestían de civil.

Simon Chase

Leí un obituario en The Times de Simon Chase, un inglés, considerado el experto mundial de puros cubanos. Simón logró desde los años ochenta ganar la confianza de los cubanos para exportar los puros cubanos a aficionados ricos importando divisas. Y a pesar de eso, era un concejal conservador en Londres y no vio ninguna contradicción entre su posición política y sus tratos con Cuba. Cuando cayó la Unión Soviética, el gobierno cubano se abrió más al comercio con extranjeros y al final de los años 90 Cuba empezó a montar festivales de puros. Chase se convirtió en subastador de marcas de puros en cenas que costaban 500 libras esterlinas el plato.

La primera ministra británica anunció que va a pedir a UE una extensión del Artículo 50 (tiempo regulado de negociaciones) pero a América Latina le preocupa el uso del Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas por parte de EEUU, UK y aliados para justificar su presencia bélica en Siria. Un reportaje en The Guardian basado en un artículo del sitio web JustSecurity alega que los poderes militares justifican su intervención en otros países como actos de auto defensa porque los gobiernos de aquellos países “no pueden o no quieren” enfrenta el problema del terrorismo. Parece ser que las cartas de los países poderosos a la ONU apelando al Art.51 no se publican sino los guardan de una vez en los archivos. EEUU puede usar el artículo alegando la presencia activa de Hezbolá en Venezuela o los carteles en México. El reportaje presenta al poco conocido Grupo West Point de abogados de seguridad y defensa como autor de un guion legal para justificar tropas estadounidenses en Pakistán para asesinar a Bin Laden. Un ex asesor legal al Ministerio de Exterior británico estableció algo similar en 2017.

Patrick O´donoghue

Patrick.vheadine@gmail.com

 

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