Poderes para la guerra

La semana pasada, a propósito del “Día D”, convocado por el autoproclamado Juan Guaidó y que tenía como escenario de confrontación, las tres fachadas que definen el territorio fronterizo venezolano; Andina, Caribe y Amazónica. La “ayuda humanitaria”, cumpliría el papel de mecha detonante de un conflicto evitado principalmente por las acciones tomadas por el Gobierno Bolivariano para contrarrestar el plan de Washington. Ante el poco apoyo encontrado en el seno de las fuerzas armadas brasileñas y la crisis de gobernabilidad en que se encuentra el recién establecido gobierno de Bolsonaro, el territorio colombiano pasa a convertirse en el epicentro de las acciones contra Venezuela. El Grupo de Lima bajo la batuta del vicepresidente Mike Pence ha encontrado grandes obstáculos para concretar los planes establecidos. A la falta de una victoria prometida a un sector amplio de la oposición que ha renunciado a la opción electoral, en la tarde del sábado 23F se desataba la ira de los afectos a la oposición en contra de sus propios dirigentes en el principal escenario de guerra, las redes sociales. De esta manera, en Tuiter, se posicionaba la “tendencia mundial”: #IntervencionMilitarYa.

Adam Isacson

Un miembro de la organización WOLA, instituto encargado de la “investigación e incidencia que promueve los derechos humanos en las Américas”, el Sr. Adam Isacson (dirige la veeduría de defensa de dicha organización), publicó un artículo con título, “Pensando en lo impensable: La intervención militar estadounidense en Venezuela”. En este sentido, sobre la intervención militar y haciendo referencia a lo publicado por el senador ultraconservador Marco Rubio en su cuenta de tuiter, Isacson, expone: “…la participación de los militares estadounidenses en Venezuela es una posibilidad mayor ahora que en cualquier momento en esta larga crisis”. Pero que no significa tampoco, de acuerdo a lo expresado por Isacson, que la “participación militar” de Washington ocurra de manera inmediata con el envío de “misiles Tomahawk en el palacio de Miraflores” porque Trump tendría que sortear un conjunto de prerrogativas a lo interno de los EE.UU., como la aprobación del Congreso yankee. Recordemos, que a comienzos del mes de febrero, Eliot Engel, jefe de la comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, descartaba el apoyo a una autorización de dicha cámara a una intervención militar.

John Bolton

Según Isacson, ante este panorama, quienes promueven la intervención militar, como el caso de John Bolton, tendrían en la “Ley de Poderes de Guerra”, el aval necesario para iniciar una intervención militar relámpago que no exceda los 60 días. Esta Ley ya ha sido utilizada en el pasado y ha constituido un punto de confrontación política entre el inquilino de turno de la Casa Blanca y los inquilinos del capitolio, inclinándose siempre del lado del presidente de los Estados Unidos. El primer debate público sobre este tema se originó a raíz de la decisión del entonces, el Presidente Washington (1793), en proclamar la neutralidad de los Estados Unidos en la guerra entre Francia y Gran Bretaña. En esta oportunidad quienes defendieron la posición del General Washington lo hicieron invocando la posición de Jefe de Estado y no la del Comandante en Jefe, tal como ha ocurrido en la historia contemporánea de los Estados Unidos. En 1854, Nicaragua era bombardeada por los Estados Unidos bajo la administración del decimocuarto presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce, en esta ocasión la Corte Suprema yankee equilibraba la balanza a favor de Pierce. Otro caso fue la invasión a República Dominicana en 1965, Operación Power Pack, bajo la jefatura de Lyndon Johnson o el caso de Nixon, quien invadió a Camboya en el escalamiento de la Guerra contra el pueblo de Vietnam. Los casos más recientes en la aplicación de la “Ley de Poderes de Guerra”, fueron donde intervinieron los dos últimos presidentes demócratas; por un parte Clinton, el bombardeo a Serbia y Kosovo por un tiempo de 74 días y finalmente, el Bombardeo de Libia a manos de Barack Obama sin contar con la aprobación del Congreso Estadounidense. Ante la salida militar a la crisis venezolana adelantada por Washington,

Adam Isacson

Adam Isacson se interroga: ¿Cómo podría ser la intervención militar de los Estados Unidos en Venezuela? Y sobre la misma responde: “…probablemente duraría bastante tiempo: tal vez primero como intensas hostilidades, luego como una insurgencia prolongada. Implicaría a Colombia y, de hecho, Colombia podría ser el punto de inflamación inicial. Las bajas civiles probablemente serían de miles bajas”. Esto supondría una intervención militar que se prolongaría más allá del tiempo estipulado en la invocada “Ley de Poderes de Guerra”, lo que sugiere que la administración de Trump entre en negociaciones con el Congreso para un tema donde no existe por ahora consenso. La hoja de Ruta para el derrocamiento del Presidente Nicolás Maduro que incluye la fabricación de la justificación “Humanitaria” para la intervención militar está echada a la suerte de la negociación entre la Casa Blanca y el Capitolio. Salvar al Gobierno Federal de Trump. Hacer frente a la Emergencia Nacional declarada por Trump. En la carrera por la presidencia en el 2020, tanto para Republicanos como para los Demócratas, Venezuela es un punto en común.

Bernie Sanders

¿DEMOCRATAS? Vale la pena mencionar en esta columna una de las tantas posiciones asumidas por dirigentes demócratas, en especial, los que han decidido presentarse como una opción electoral de cara a las elecciones presidenciales del 2020, entre ellos, la peculiar opinión de Bernie Sanders: “El pueblo de Venezuela está sufriendo una grave crisis humanitaria. El gobierno de Maduro debe anteponer las necesidades de su gente, permitir la ayuda humanitaria en el país y abstenerse de la violencia contra los manifestantes”.

Roger Waters

A Sanders, le salió rápidamente respuesta a su comentario por parte de Roger Waters: “Bernie, ¿estás bromeando? Si compra la línea Trump, Bolton, Abrams, Rubio, “intervención humanitaria” y se confabula en la destrucción de Venezuela, no puede ser candidato creíble para Presidente de los Estados Unidos. O, quizás puedas, quizás seas el títere perfecto para el 1%”. Bernie Sanders y el resto de precandidatos demócratas parecen tener la misma fuente informativa, “Fox News”. Si Trump no logra su objetivo sobre Venezuela, un hipotético gobierno demócrata nos esperaría en la bajadita.

Ben Norton

MISIÓN VERDAD. Un periodista norteamericano, Ben Norton, declaraba a la organización “MintPress News”, un conglomerado de periodistas independientes, sobre su reciente visita a Venezuela: “Los medios de comunicación corporativos y el gobierno de los EE. UU. Se remonta con tanta obediencia a las afirmaciones de que Venezuela es una “dictadura”, pero mis últimas semanas aquí en Caracas han demostrado precisamente lo contrario: Venezuela sigue siendo un país impresionantemente democrático, a pesar de una intervención extranjera sin fin”. Urge en el Gobierno Bolivariano, encontrar cuanto antes un política comunicacional que rompa el cerco mediático.

Referéndum Consultivo

EL VELO INFORMATIVO. La administración del gobierno de Trump, en su estrategia de recuperar su influencia en su “patio trasero”, escala la agresión contra Nicaragua, Cuba y Venezuela, estableciendo nuevamente un velo informativo sobre los procesos democráticos dados en estas naciones. Este es el caso de Cuba, el pasado domingo, los cubanos concurrieron a las urnas electorales para aprobar mediante Referéndum Consultivo la suerte de la nueva Constitución, acá los datos: de un padrón electoral de un poco más de 8 millones 600 mil electores, votaron 7.848.343 cubanos, de los cuales, 6.816.169 millones de electores votaron por la opción del SÍ, lo que significó un 86,8% de aprobación. Por el NO, un 9% se inclinó por esta opción, 706.400 mil electores. Un total de 127.100 mil boletas resultaron nulas y unas198.674 mil votos fueron dejados en blanco. El 24 de enero de 1880, José Martí, en un discurso en la ciudad de Nueva York, afirma: “El pueblo, la masa adolorida, es el verdadero jefe de las revoluciones”. Profundizar en la democracia parece ser el camino de los pueblos contra la agresión del norte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: