Política Caribe

Entramos en la fase más peligrosa de la crisis política venezolana ya que la desesperación del régimen lo está llevando a tomar decisiones sumamente peligrosas pues obliga a sus adversarios a responder de acuerdo al desafío que la conducta del régimen implica.

Invasión a República Dominicana

Hace rato ya que estamos en una situación que he definido como de “equilibrio inestable”. Es decir el régimen está aislado internacionalmente y cada vez más dependiente del apoyo -y de los intereses- de Rusia, China, Irán, Cuba y Corea del Norte. Internamente goza de un repudio mayoritario de la población –puede calcularse en un 90%-. Hasta ahora ha logrado burlar el estrangulamiento y el bloqueo al que le ha sometido el gobierno norteamericano. Para ello cuenta con el asesoramiento de dos regímenes expertos en violar bloqueos: Cuba y Corea del Norte. Ello es lo que explica que todavía puedan contar con recursos para seguir sosteniendo su política populista de pensiones, bonos inesperados y toda clase de regalías que le sirven para mantener un apoyo cautivo de sectores populares altamente dependientes de la política populista. También ayuda al mantenimiento de Maduro y su gente la fragmentación de la unidad en el campo de la oposición. Se da entonces un cuadro político de “equilibrio” que les permite ganar tiempo y ensayar algunas maniobras para desacreditar a la oposición, especialmente a Juan Guaidó. La oposición enfrenta una guerra política asimétrica pues gobiernos poderosos como Rusia, China, Irán y Cuba prestan asesoramiento político y recursos materiales. Ello justifica que Guaidó tome decisiones para equilibrar la guerra asimétrica que lo coloca en situación desventajosa. Queda pues justificado el apelar al TIAR y especialmente al apoyo norteamericano.

Hoy día Venezuela es una base militar y terrorista que apoya todas las acciones que estos sectores desarrollan en los escenarios de confrontación que pululan en el complicado escenario internacional. Aviones y tropas rusas, tropas cubanas e iraníes y grupos terroristas como Hezbolá tienen bases de operación en Venezuela. Todo ello define una situación intolerable para los intereses de USA y los obliga a ripostar con medidas cada vez más extremas y estrangulantes para liquidar la mafia política que encabeza Maduro.

Invasión a Panamá

Trump no quiere llegar al extremo de la intervención militar, eso está claro. Pero tampoco puede calarse la permanencia de un régimen que amenaza su seguridad, luego, tendrá que apelar a la fuerza aunque trate de revestirla de decisiones legales en el marco de las normas internacionales que rigen para la región latinoamericana. Por tanto creo que en cuestión de semanas se decidirá este “equilibrio inestable”. Por ello finalmente el régimen se verá obligado a negociar con la oposición una solución que de paso a un régimen de transición en el que Maduro y su mafia puedan conservar algunas posiciones y algunas inmunidades útiles para el futuro político. Seguramente estarán observando cuidadosamente el proceso argentino donde el populismo del kirchtnerismo-peronismo está a punto de volver al poder ante el fracaso estrepitoso de la política de Macri.

Recordemos que Cuba dedicó a la tarea del bloqueo norteamericano nada menos que al Gral. Arnaldo Ochoa y su equipo angoleño encabezado por los gemelos –jimaguas les decían- De La Guardia, Toni y Patricio. Manejaron miles de millones de US$.-

El equipo de Ochoa desarrollaba la misión de lograr recursos materiales y divisas para la revolución. Contaban con toda clase de recursos poderosos y durante un tiempo lograron grandes éxitos que implicaban tecnología y divisas que Ochoa y su equipo obtenían de sus poderosos contactos con empresas mejicanas, colombianas, panameñas y canadienses. Lamentablemente la DEA, enterada de la situación, puso al régimen cubano en un dilema: soportar el descrédito de Fidel y Raúl, la DEA podía probar que Cuba estaba mezclada en el narcotráfico y ello no podía hacerse sin el apoyo de Fidel y Raúl. Por tanto, enterados a tiempo de los propósitos de la DEA, tomaron una decisión audaz y decidieron adelantarse sacrificando al Gral. Ochoa y sus dos lugartenientes haciéndolos responsables de una actividad que, supuestamente, ellos desconocían y condenaban. Este trío brillante que jugó un papel estelar en África, especialmente en Angola, fue sacrificado y fusilado. Lo cierto es que Fidel y Raúl, dada la estrecha relación con el trío no desconocían sus actividades y las toleraban.

Invasión a Panamá

La situación política descrita y analizada me recuerda, perfectamente, la intervención norteamericana en Panamá para desalojar del poder a Noriega y su combo. En aquella ocasión me tocó formar parte de una misión parlamentaria venezolana que viajó a Panamá con el propósito de lograr que la oposición panameña, tan fragmentada como la venezolana hoy día, se pusiera de acuerdo en la sucesión de Noriega.

Los marines estaban listos para actuar y solo faltaba la decisión unitaria de los factores políticos panameños. Durante varios días tuvimos que gestionar con los líderes políticos panameños un acuerdo que finalmente aterrizó en Endara. Pudieron entonces los marines actuar y capturar a Noriega y sus secuaces.

Lo deseable sería entonces que en Venezuela se acelerara la caída de la mafia madurista volviendo a la unidad que un 23 de enero de 1958 nos permitió derrocar a Pérez Jiménez y, que en diciembre de 2015, nos dio la victoria parlamentaria que nos permite controlar la única institución que goza de legitimidad constitucional en Venezuela encabezada por Juan Guaidó.

En 1965 los marines norteamericanos, por decisión de la OEA, intervinieron en República Dominicana. Tanto Panamá como República Dominicana son hoy día dos democracias estables con una situación económica que, en el caso panameño, le ha permitido incluso convertirse en un centro financiero internacional de gran importancia.

Colofón. Las intervenciones norteamericanas no son necesariamente negativas.

 *Héctor Pérez Marcano: Militó en Acción Democrática, posteriormente fue cofundador de MIR y formó parte de la guerrilla en el Cerro «El Bachiller, en 1969 se acogió a la política de pacificación del gobierno de Rafael Caldera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: