¿Por qué celebrar el día de las madres solo una vez por año?

El Día de la Madre es una conmemoración que se celebra en honor a las mamás de todo el mundo y en diferentes fechas del año según el país. Su origen contemporáneo se remite al festejo del “Día de la Amistad de la Madre” y las “Reuniones del Día de la Madre” organizadas por Ann María Reeves Jarvis en 1865 o 1868. Allí, las madres se reunían para intercambiar opiniones sobre distintos temas de actualidad.

En el caso más remoto, los romanos llamaron a esta celebración “Hilaria”, cuando la adquirieron de los griegos. Se celebraba cada quince de marzo en el templo de Cibeles y durante tres días se realizaban ofrendas.

Los católicos transformaron estas celebraciones para honrar a la Virgen María, la madre de Jesús. Cada 8 de diciembre se celebra en el santoral católico la fiesta de la Inmaculada Concepción, esta fecha fue adoptada por los católicos para conmemorar del Día de la Madre.

Cada familia adoptaba costumbres distintas para dicha ceremonia, en honor a esas mujeres que fueron bendecidas por Dios para traer hijos al mundo. Desde entonces han trascurrido muchos años y en la actualidad todos se esmeran para hacer de ese día un momento especial.

Diversas imágenes y videos se pueden observar en los medios de difusión, tal es el caso del video que está circulando en las redes sociales, el cual muestra a una señora de avanzada edad maquillándose y sintiéndose feliz porque sabe que ese es el único día del año en que es recordada; por tanto, espera con ansias y llanto de alegría. La pregunta es: ¿por qué sólo una vez al año?, si cada día representa la oportunidad de agradecer a Dios el milagro de la existencia de la madre. Honrarla con una llamada, con un abrazo, con un gesto de amor que llegue de manera inesperada, es lo más idóneo, sin tener que esperar hacerlo una vez al año.

Es una bendición tener la dicha de valorar e invertir tiempo oportuno en la vida de esos seres que, con sacrificio y esfuerzo, entregan todo y más a sus hijos. Ser madre es una labor que no tiene vacaciones ni descanso; donde un dolor de cabeza nos recuerda que no existe el tiempo para sostenerlo, solo queda respirar y pensar todo lo que debes entregar por esos seres que Dios te otorgó como un anticipo y debes convertirte en la mejor administradora para ellos.

¡Que cada segundo domingo de mayo se haga presente continuamente en el corazón de un hijo, en aras de valorar y apreciar ese tesoro maravilloso que se convirtió en un canal de bendiciones para nuestras vidas!

Te Amo Mamá.

¡Me deleito en tu amor y en tu protección! Gracias por hacer de mí un ser humano en constante construcción y evolución.

Nayancy Castillo

Vickivale1979@hotmail.com

Instagram @nayancicastillo

 

 

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