¿Quién paga la cuenta?

No se trata de ese embarazoso momento en el cual los problemas renales se solucionan o alguien recuerda haber dejado la cartera en la casa o los esfínteres se liberan, como una buena excusa para desvanecerse, en una mesa, de la obligación de convertirse en uno de los responsables de una comida que linda con uno de los pecados capitales más recurrentes: “La Gula”.

Esta página se trata de la ciencia y la tecnología, por lo que voy a dejar ese tópico para analistas geniales como Rolando Salazar, Claudio Nazoa o Laureano Márquez.

 La cuenta de la investigación científica deber ser pagada, en términos monetarios por quienes disfrutan sus beneficios, no por quienes la desarrollan.

Cada vez que leo sobre un descubrimiento tecnológico originado en un país de poca tradición científica investigo el proceso que adoptaron para llegar a ese logro.

Mi interés se basa en saber cómo lo consiguieron porque esa explicación es mas importante que el descubrimiento “per se”.

Una vez que hayan obtenido un fruto de ese esfuerzo, el camino, bien labrado, les garantiza posterioridades hallazgos.

Producto de ese proceso de desarrollo tecnológico se generan beneficios tales como, el incremento de profesionales, mayor esperanza y posibilidades de acrecentar la calidad de vida, viajar y relacionarse con centros tecnológicos del primer mundo, en otras palabras ¡Menos pobres y más profesionales!

Por ejemplo, veamos India, ella es sinónimo de superpoblación, pobreza, problemas étnicos, religiosos y limítrofes.

Es el séptimo país más extenso, y el segundo más poblado del mundo.

Cuatro de las religiones más importantes del mundo, el hinduismo, el budismo, el jainismo y el sijismo se originaron aquí, mientras que otras religiones como el zoroastrismo, el judaísmo, el cristianismo y el islam llegaron durante el primer milenio, dando forma a diversas culturas de la región.

Cuando un cineasta quiere representar pobreza y hacinación usa una toma de India.

¡Sorpresa!

¿Sabía usted que cuando llama por teléfono a la General Electric, IBM, Microsoft, LG, Sony, Westinghouse o cualquier empresa vendedora de algún dispositivo electrónico, para solicitar soporte técnico o cualquier tipo de información relacionada con su equipo, le atiende un especialista que esta ubicado en un centro de llamadas (call center) en India?

Le voy a dar una recomendación a mis amigos “Casanovas” para que no inviten a salir a la joven que los atendió y que por su candorosa voz los cautivó.

¡Ella está en India!

IBM, Microsoft, Cisco Systems e Intel han anunciado inversiones en India por valor de 10.000 millones de dólares

El interés de las empresas por este país asiático es cada vez más evidente, como lo demuestra, por ejemplo, la inversión de 6.000 millones de dólares en tres años anunciada por IBM a principios de junio. Este acuerdo se suma a otras inversiones multimillonarias, como la de 3.900 millones de dólares que anunciaron conjuntamente Microsoft, Intel y Cisco Systems.

India es uno de los principales exportadores de trabajadores altamente calificados para el sector financiero y la ingeniería de software. Otros sectores tales como la manufactura, la industria farmacéutica, la biotecnología, la nanotecnología, las telecomunicaciones, la construcción naval, la aviación y el turismo están mostrando un gran potencial y altas tasas de crecimiento.

¿Cómo lo consiguieron?

Porque se respondió, oportunamente, la pregunta en cuestión.

¿Quién paga la cuenta?

El secreto es que “Todos los beneficiarios” pagan la cuenta.

Cada quien involucrado en proceso de desarrollo tecnológico aceptó su cuota de responsabilidad.

El Estado, los centros de investigación, educación y desarrollo y la industria privada crearon una sinergia en torno a un objetivo y caminaron juntos, resolviendo sus diferencias en el camino y pusieron ese objetivo por encima de limitantes o restricciones de tipo religioso, ideológico o étnico.

A lo que quiero llegar es a la política de desarrollo de la ciencia y la tecnología que hace de un país mejorar la calidad de vida de sus habitantes dándole reales oportunidades para superar sus orígenes.

En el caso de India el Estado, a través de cada uno de sus diferentes gobiernos mantuvo una política orientada a los siglos por venir, le dio incentivos fiscales al sector privado, se abrió a las tecnologías mundiales y apoyó con presupuestos generosos a los centros de investigación y educación.

Me preocupa Venezuela porque hemos producido mas científicos y descubrimientos tecnológicos que mises y solamente somos reconocidos por nuestras bellezas.

Humberto Fernández Moran, Jacinto Convit y Rafael Reif deberían ser conocidos y admirados tanto como Irene Sáez, Dayana Mendoza o Stefanía Fernández, de quienes espero que sean proseguidas por otras bellezas nuestras.

Cuando Dios creó el universo solo pensó en Venezuela, además de darnos las mujeres más bellas del mundo nos regaló todo tipo de fortunas minerales, climas y recursos humanos.

En esta época electoral, les propongo a los candidatos que disputan el futuro de nuestro país para los siguientes 6 años que consideren que esos recursos bien conformados dentro de una política de desarrollo de ciencia y tecnología nos pondrían en el siglo 21.

Estas son mis humildes sugerencias en cuanto a los roles de quienes deben pagar la cuenta:

 El Gobierno:

1. Liderar el desarrollo científico y tecnológico del país bajo la premisa que es un factor fundamental en nuestro posicionamiento como una nación del primer mundo.

2. Establecer nuestras necesidades de acuerdo a los planes de desarrollo concertados con la industria pública y privada.

3. Dar incentivos fiscales a las empresas que inviertan en investigación científica.

4. Dar excepciones tributarias a los centros de investigación para la obtención de material bibliográfico, tecnología y contratación de expertos.

5. Proveer a las universidades y centros de investigación de los presupuestos suficientes para que éstos garanticen al personal una vida digna.

6. Promover y apoyar acuerdos tecnológicos con otras naciones.

7. Promover programas de becas para connacionales en los mejores centros de investigación del mundo.

8. Crear, Innovar, Inventar y usar los mejor de nuestros recursos humanos, recordar lo que hicieron los gobiernos de Alemania y Japón después de la Segunda Guerra o India y China en los recientes tiempos.

 El sector privado:

1. Evaluar los recursos humanos que va a requerir en función del crecimiento tecnológico por un espacio de 20 años.

2. Crear una sinergia entre sus centros de investigación y desarrollo con los de las universidades.

3. Financiar tesis de grado y pasantías y áreas de investigación a todos los niveles educacionales.

4. En el caso de las transnacionales, enviar estudiantes, pasantes e investigadores a sus centros originarios de investigación.

5. Contribuir con el Gobierno nacional en los planes de desarrollo.

 Por razones de espacio voy a continuar este reportaje en la siguiente entrega.

Leancy Clemente

leancyclemente@gmail.com/@leancyclemente

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