¿Remontas la ola o te ahogas?

La mayoría de las personas, en los momentos más sombríos de su vida, eligen ahogarse en el problema que atraviesan antes que remontar la ola. La ola puede ser una pérdida financiera, pérdidas materiales, ruptura de pareja, de padres a hijos o de hijos a padres, con amigos, con socios, y así mismo con empleados; enfermedades, traición, injusticia, cárcel, entre otras tantas situaciones que cambian no solo ciertos planes, sino en algunos casos, el rumbo de la existencia.

Y es precisamente desde el inicio de nuestra existencia que nos enseñan –según la educación o cultura de nuestras familias y entorno– a ser los mejores en todo, a reír y a vivir un día a la vez. A menudo se pueden escuchar, entre padres, familiares, docentes y amigos, palabras como: sacrifícate, esfuérzate, o simples frases como “las cosas buenas deben doler primero”, entre otras más que van creando una huella en tu subconsciente y que a medida que vives cada experiencia, especialmente las adversas, te cercioras que no todas se aplican en la realidad debido a que toman propiedad la duda, el temor, la falta de fe y de esperanza ante lo que transitas.

Nayanci Castillo

Lo más importante que debes aprender desde que naces, es la verdad sobre la luz y la energía que existe por encima de ti. Esta verdad y energía radica en Dios, quien te sostiene, te da libertad para descansar en él y puedas descubrir en cada situación desfavorable quién eres y de qué estás hecho. Todo ello se logra si se cree en sus promesas, aunque es respetable que existan personas incrédulas ante la existencia de un ser supremo para sus vidas, quizás muchos piensan que Dios no existe o no escucha, pero la verdad es que por encima de la fuerza humana obra la perfecta voluntad de Dios.

Una vez alguien me preguntó lo siguiente: ¿por qué en tus entrevistas siempre dices que hay que acudir a una fuerza superior a nosotros y que tú la denominas Dios y otros fuerza divina, universo o luz? Yo respondí: porque por encima de mi fe y mi creencia absoluta en Dios existe el libre albedrío dado justamente por él, por tanto, me dirijo a todas las personas sin distinción con el objetivo de invitarlos a descubrir esa fuerza superior que me otorgó la posibilidad de remontarme en la ola justo estando en una difícil situación, en lugar de ahogarme. Porque solo Dios me hizo saber que cuando el ser humano falla, él siempre está para abrazarte y guiarte a continuar.

Puedes llenarte de todo el conocimiento, estudiar, desarrollarte, avanzar, pero si adicional a ello (incluso en primera instancia) acudes a la sabiduría de Dios, él abre tus caminos de la mejor manera posible en aras de acercarte al logro de tus metas pero principalmente, acercarte a su amor sin condiciones, ese que está para ti en todo momento. Dios no es religión, Dios es relación.

¡Me deleito en tu amor y en tu protección! Gracias por hacer de mí un ser humano en constante construcción y evolución.

Nayancy Castillo

Vickivale1979@hotmail.com

Instagram @nayancicastillo

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