Si Colombia nos quita el Golfo 100% de los venezolanos gritará “patria o muerte”

Reproducimos parte de una entrevista concedida a Las verdades de Miguel el 12 de octubre de 2007.

Abogado, graduado en la Universidad de Carabobo. En la Universidad Santa María obtuvo el título de Doctor en Ciencias Penales. Conocedor del derecho penal internacional que administra la Corte Penal Internacional con sede en La Haya, hoy Humberto Contreras ejerce el cargo de secretario general del Frente de Defensa de la Integridad Territorial y de la Soberanía Nacional, que no es un partido político, sino una asociación civil que desde su creación, aglutina a todo aquel venezolano que siente algo de amor por Venezuela. Internacionalista, aprovecha la oportunidad para hacer un llamado a todos los venezolanos de permanecer alertas, “pues bajo ningún concepto vamos a tolerar ni a permitir que nadie, y eso incluye al presidente Chávez, tenga la ocurrencia, la loca idea de negociar el Golfo, algo que no es de él, sino de todos los venezolanos… Esto quizá suena pretencioso decirlo, pero si salimos de Venezuela a libertar cinco países, cómo es posible que estos falsos hermanos, estos caínes, en vez de agradecer el gesto de Simón Bolívar y de un país que dio su sangre por ellos, se hayan dado a la tarea de robarnos”

“Lo primero que debe decirse sobre el golfo de Venezuela, es que bajo ningún concepto se negocia. No tenemos nada que negociar con Colombia. Y si algo tiene Hugo Chávez que exigirle al vecino país, es el retiro inmediato de todas las partes fronterizas que ha estado ocupando de manera arbitraria e ilegal. La vocación expansionista desmedida, artera e inmoral de Colombia nos ha arrebatado una interesante cantidad de territorio. En la Guajira, por ejemplo, que es la parte que han tratado de usurparnos, la frontera verdadera de Colombia es desde cabo de La Vela hacia río Hacha. Toda la Guajira, a través de cabo de La vela es de Venezuela, que nos arrebataron a raíz de una mala gestión hecha por los distintos gobiernos venezolanos, pero también de una conducta impropia por parte del Gobierno colombiano”.

–“Ama a tus vecinos, pero no te deshagas de la cerca”, dice un proverbio chino.

–El presidente Chávez, quien ha sacado del congelador el tema del Golfo, debe exigir a Colombia su retiro inmediato de la frontera. Sabemos que es quizás una ilusión ese retiro por la vía pacífica, pero cuando tienes un problema con el vecino, que no sólo te roba las gallinas, sino también las cercas, te ves en la obligación de hacer algo, y el primer paso es amistoso, de conversación, para que ese vecino deje de robarte las gallinas y el territorio, que es la cerca. Pero si el indeseable vecino no entiende tu solicitud amistosa, tienes que actuar por la vía legal o si no, tendrás que arrimar la cerca y eso significa, emplear la fuerza.

Con esto quiero ejemplificar que Hugo Chávez debe tener esa actitud patriota, de venezolano integral, que no la ha tenido ningún otro gobierno en Venezuela. ¿Qué si él va a tener esa conducta de patriota? No lo sé, pero debe exigir el retiro inmediato y si éste no se logra en un término perentorio, entonces 100% de los venezolanos gritará “patria o muerte”, pues todo lo que tenga que ver con la nación, con el país, nos compete a todos. Y cuando digo “todos”, me refiero a chavistas y no chavistas, a negros y blancos, a gordos y flacos, a ricos y pobres, a adecos, copeyanos, masistas, comunistas y al resto de las tendencias políticas.

El gran culpable: Guzmán Blanco

–Ante una oposición colapsada, por qué el Frente de Defensa de la Integridad Territorial y de la Soberanía Nacional, del cual es secretario general, no se convierte en un movimiento político serio y efectivo.

–Este Frente fue fundado hace más de 30 años, por Pedro José Lara Peña conjuntamente con Eduardo Hernández Carter. El primero murió; el segundo es el presidente del movimiento. Nacimos hace 36 años, pero no como partido político, sino como una asociación civil llamada a aglutinar a todo aquel venezolano que sintiera algo de amor por su patria. Que fue lo que hicimos hace 27 años, cuando sucedió lo de Caraballeda.

Cuando durante el gobierno de Luis Herrera Campins se comenzó a hablar de un “condominio del Golfo”, nuestro movimiento recorrió el país y las universidades, y logró un despertar de conciencia nunca antes logrado. En ese entonces, muchos de nosotros intentamos convencer al doctor Lara Peña para hacer del Frente un movimiento político. Te cuento esto porque todo ser humano tiene derecho a soñar, pero sus fundadores se opusieron rotundamente. Sin embargo, el Frente de Defensa de la Integridad Territorial y de la Soberanía Nacional siempre ha estado alerta, dispuesto para la defensa de la patria.

Al principio planteaba lo que esperamos del Presidente. Y hago uso de este momento, de esta oportunidad para hacer un llamado a todos los venezolanos de permanecer alertas, pues bajo ningún concepto vamos a tolerar ni a permitir que nadie, y eso incluye al Primer Mandatario, tenga la ocurrencia, la loca idea de negociar algo que no es de él, sino de todos los venezolanos. Este llamado va acompañado de una advertencia, que puedes tomar como una amenaza: cualquier persona, sea quien sea, que dé un paso hacia ese camino, va a incurrir en el delito de traición a la patria, que no sólo se consume cuando se traiciona a la patria. En Derecho Penal tenemos también la tentativa de la frustración… Tengo en mi computadora un espacio en blanco para escribir los nombres de las personas que incurran en ese delito, y las vamos a acusar, si prospera o no, no es problema nuestro, va a ser un problema para la historia. Los hijos y nietos sabrán entonces, quienes fueron sus antecesores traidores.

–Dígame el nombre de un vende patria del pasado.

–Uno de ellos, el gran culpable de que hayamos perdido la Guajira, fue el general Guzmán Blanco… Cuando Venezuela tenía tres dignos abogados en España defendiendo los derechos e intereses de Venezuela frente a cuatro abogados colombianos, el Gobierno venezolano de la época dejó de pagarle sus emolumentos a los abogados, quienes regresaron al país porque Guzmán Blanco –que iba a Europa como plenipotenciario y en su carácter de ministro-, en vez de discutir y defender los derechos e intereses del país ante el rey Alfonso XIII de España, se daba la gran vida de reyes con los emolumentos de esos abogados y abandonó la discusión.

Cuando es electo presidente y le toca regresar al país para asumir el cargo, deja el problema limítrofe no en manos de otros abogados venezolanos, sino que se lo entregó a los abogados colombianos. Fíjate tamaña monstruosidad. Si el derecho penal universal permitiera juzgar post mortem, habría que juzgar a Guzmán Blanco por traición a la patria, habría que desenterrarlo y fusilar sus restos.

No hay nada más sagrado para una persona que su terruño, su nación. Por eso, los abogados colombianos fueron considerados en su país como genios, como héroes; para nosotros fueron gentes que mediante la astucia, se aprovecharon de la situación. Si ellos actuaron como patriotas frente a su país, no se comportaron de la misma manera con el vecino, que en una época no muy lejana le dio la libertad… Cada vez que el Gobierno venezolano se sienta con el Gobierno colombiano, pierde algo.

–Habló de Guzmán Blanco, ¿se le olvidó mencionar a otros traidores venezolanos?

–Con Guzmán Blanco comenzó la tragedia, pero puedo decir que desde entonces, los gobiernos venezolanos han estado llenos de proxenetas y celestinas. No se puede entender que habiendo mentes lúcidas, mentes brillantes conocedoras del problema, no hayan sido seleccionadas para defender al país. No hay que olvidar la respuesta que le dio el canciller Velasco al doctor Lara Peña cuando lo de Caraballeda, y la actitud asumida por el presidente colombiano Carlos Andrés Pérez. Imagínate la vergüenza que debe sentir el venezolano al haber tenido como presidente a un colombiano… Hemos tenido cancilleres que han salido en defensa de Colombia. Desde Guzmán Blanco para acá, hasta Caldera, ninguno presidente hizo nada. El único que ha hecho algo es el Frente de Defensa de la Integridad Territorial y de la Soberanía Nacional.

La inteligencia al servicio del mal

–Hugo Chávez es un hombre de sorpresas, ¿cree que él traicionaría a la patria, luego de ser un eterno defensor del golfo de Venezuela?

–Cuando dices “hombre de sorpresas”, entiendo que nunca se sabe con qué va a salir en determinado momento. Y eso es peligroso porque el país no puede estar en manos de un hombre del cual nunca se sabe que esperar. Hemos estado en manos de traidores y vende patria, y de gente insensible frente al país, como decía Bolívar “la inteligencia al servicio del mal”, ahora, frente a qué estamos. Es imposible que un jefe de Estado tenga un conocimiento global de todas las materias, de todos los temas, decir lo contrario es caerse a mentiras, pero una persona con un grado de conciencia aceptable, se hace rodear de asesores, no de tira piedras ni de improvisados.

El problema que tiene Venezuela con Chávez es que él no asume algunas cosas con la seriedad requerida. No puedes ir a un país, en este caso Colombia, a abrazarte con Uribe y llamarlo “compadre y hermano”, cuando su presidente no es ni tu hermano ni tu compadre; solamente es jefe de Estado de un país limítrofe con el cual tenemos serias desavenencias y problemas desde hace muchos años. Claro, tampoco vas a ir con un palo en la mano, sino con la seriedad que la situación amerita. Repito: el golfo de Venezuela no es de Chávez. Puedes ser populista, incoherente con algunas cosas que le atañen al país, como el juego político, puedes jugar al ajedrez político con tus adversarios, le dices mañana una cosa, al día siguiente lo contrario y al otro día lo pulverizas, en ese punto no hay nada que criticar porque es un estilo, porque la política es como la guerra y el amor, todo se vale, todo está permitido, por tanto, tienes que saber jugar de manera que si el adversario te da jaque mate en una diatriba, en un escenario, tratar de que el daño sea lo menos doloroso y efectista posible, porque el intercambio de ideas forma parte del juego democrático, pero eso se permite en la casa. No puedes salir al exterior a dar sorpresas, a divagar, a ser incoherente frente a un vecino del cual tienes que cuidarte, que ha sido mucho más inteligente en sus funciones de gobierno y en política exterior.

–Si Uribe y sus abogados mueven con inteligencia cada pieza del ajedrez, qué pasaría con Venezuela.

–No quisiera aventurarme, pero al principio hice una advertencia.

–A veces las advertencias más sabias caen en un saco roto, no son escuchadas.

–Es cierto, pero los venezolanos, de las tendencias políticas que sean, no le van a permitir a Chávez que juegue con la integridad del país, que ponga en riesgo la integridad de Venezuela.

–Además, sería su fin como Primer Mandatario.

–Sería el fin de cualquier presidente. No olvides que en el país hay muchas, pero muchas mentes lúcidas que no se han dedicado a la política y saben del tema que estamos hablando, nunca los verás en una confrontación política, sino en un desarrollo intelectual, escribiendo.

–¿No es este el momento preciso para que el Frente aparezca en el escenario político, a pesar de la filosofía de sus fundadores?   

–Al grupo que se le ocurrió esa genial idea respetó la filosofía de sus mayores; para ese entonces, hace 26 años, yo era el más joven. Pedro José Lara Peña, que ya había transitado por los caminos espinosos de la política y había sido diputado, además de ministro y gobernador, estaba dedicado a la parte intelectual, a vivir y trabajar por el país. Y el requisito sine qua non para ingresar al Frente era que no fueses político. En ese entonces veía que el momento era oportuno para poner al servicio del país esas mentes brillantes, pero cómo obligarlos. O te ceñías a los fundamentos patrióticos o te ibas del Frente, y eso funcionó. Por qué no se da el paso ahora, primero porque Lara Peña no está y porque Eduardo Hernández Carter es de la misma tesis; falta ver si la juventud, esta gente nueva que está emergiendo, llega a aglutinarse de manera que pueda imponer ese criterio y conformar un grupo político para defender el país.

Hay consenso

–¿Las negociaciones sobre el golfo de Venezuela, un tema “caliente” o “candente”?

–Ambas cosas, caliente y candente. Tal vez me deje llevar un poco por las emociones, pero te digo lo siguiente: todo el país gritaría “patria o muerte” ante una situación de invasión de los colombianos hacia acá y de nosotros hacia allá.

–¿En Venezuela hay consenso?

–Por supuesto, porque del que estamos hablando es un problema externo. Estamos en una situación en la cual la familia venezolana se va a unir, va a gritar “patria o muerte”, no patria, socialismo o muerte ni patria, capitalismo o muerte.

–¿Qué tan sensible es el tema del Golfo?

–Siempre ha sido sensible, pero hoy más que nunca. Luis Herrera Campins, muy dado a los refranes y a los chistes, fue un presidente muy respetuoso y consciente de las relaciones exteriores. Un presidente no puede darse el lujo de comportarse fuera como se comporta en su casa, y cuando digo casa me estoy refiriendo al país, a Venezuela. A Chávez le han mentado hasta la madre, pero eso es un problema interno, son dimes y diretes políticos. Ahora volteemos la tortilla para no parecer totalmente anti Chávez: que en el exterior le mienten la madre al Presidente no lo podemos permitir, eso es inadmisible porque se la están mentando a todos los venezolanos. El Presidente puede tener sus encontronazos verbales con Estados Unidos, con Bush, pero ese señor merece respeto porque representa a un país, aunque en ese país tenga miles de adversarios, que a la hora que ofendan al jefe de Estado, reaccionan con incomodidad porque están golpeando al Presidente, y a lo mejor esos adversarios no son republicanos, sino demócratas.

–Estamos  ante una gran expectativa, pues el destino del Golfo está en manos de dos presidentes…

–Claro, pues los colombianos han tenido la virtud de manejar ese tema con inteligencia.

–¿Por qué no podemos ser tan nacionalistas como los mexicanos, por ejemplo?

–Esa pregunta ni yo la sé responder… Tiendo a ser inmodesto en lo que soy, algunos son indolentes, porque si estamos en un país de idiotas me parece idiota que digas que todos somos idiotas. Yo no lo soy, traidores a la patria son los demás… El pueblo sufre de ignorancia, tú serás muy buena en algunas cosas, pero en otras no.

–Muchos nos creen pendejos.

–Que no se equivoquen quienes piensan así. Todos somos ignorantes frente a la sabiduría de los demás, pero eso no significa que seamos pendejos.

“No somos patriotas porque nacimos en un país rico”

–Para Milton Hernández, representante del ELN para América Latina, “siempre está en juego el tema del Golfo para la oligarquía colombiana”.

–No sólo para la oligarquía colombiana, sino para todos los colombianos, a quienes hay que reconocerles sus virtudes, no sólo sus defectos, su mala conducta, son los caínes de Latinoamérica y nosotros los Abel. Su gran virtud: la unidad como nación, su patriotismo, ese que le ha faltado al pueblo venezolano.

–¿Por qué no somos patriotas?

–Porque hemos vivido en un país rico, capitalista. Aunque no hayamos nacido en cuna de oro, nunca nos ha faltado una arepa, siempre hemos tenido una vida decente. El colombiano, hay que aceptarlo y reconocerlo, ha pasado mucho trabajo, no han tenido las riquezas que nosotros siempre hemos tenido, por eso se dice que las necesidades tienen cara de perro, y las necesidades obligan a las personas a inventar métodos de subsistencia, cosa que los venezolanos jamás tuvimos necesidad de inventar, eso ha justificado un poco que en el pasado se hablara de la fama de ladrón del colombiano, o sea, que si uno se descuidaba, le robaban la gallina. Ahora bien, si Venezuela no fuera lo rica que es, también nosotros hubiéramos utilizado los mismos recursos de los colombianos para sobrevivir.

Pero a la hora de un enfrentamiento, la oligarquía, el pobre, el indigente, el ladrón y los guerrilleros se van a unir para luchar contra Venezuela, ¿o crees que alguno de ellos va a defender la tesis venezolana, aun sabiendo que nosotros tenemos razón? Para ellos, el Golfo es lo que les falta para mejorar su futuro. Al ponerle el pie al Golfo, le están poniendo el pie al petróleo, así estarían resueltos. Esto es lo que nuestros gobernantes parecen no haber entendido. Los conceptos de bolivarianismo, de integración latinoamericana no tienen que pasar por la entrega del Golfo.

–El guerrillero también dijo en una entrevista a la revista Utopía en 2001, que “ellos están buscando pretextos para darle entrada a territorio venezolano, no solamente a tropas colombianas, sino a tropas extranjeras (.) Detrás del tema del Golfo siempre ha existido un interés de las grandes transnacionales que venden armas a ambos gobiernos”. 

–Es que esas tropas están allí, son de Estados Unidos porque Colombia busca el respaldo de ese país para actuar frente a Venezuela. La actitud exacerbada y de enfrentamiento del Gobierno venezolano hacia el Gobierno colombiano, fortalece al vecino país. A la hora de un enfrentamiento, Venezuela se encontrará con los marines norteamericanos. En la política exterior no podemos jugar al populismo, sino al nacionalismo, al patriotismo, independientemente de que tengamos divergencias.

–También denunció que “hay interés de las transnacionales en provocar un armamentismo regional e interés de la oligarquía colombiana en impulsar un conflicto contra Chávez (…) el control del Golfo está contemplado dentro del Plan Colombia como una barrera de contención para el desarrollo del movimiento insurgente”.

–Eso se debe a la política de confrontación ejercida por Chávez hacia las potencias extranjeras. Todas las potencias extranjeras, llámense Rusia o Estados Unidos, buscan obtener los mejores beneficios para ellos, y eso es comprensible. Tú negocias conmigo la venta de un terreno ajeno, te preparas para obtener el mejor precio; mientras tú hablas de los atributos de ese terreno, yo comento sus debilidades; el propósito es que tus aspiraciones bajen un poco y se logre entre ambos un término medio. En esas negociaciones con las transnacionales, los representantes nuestros, no nos consta cuánto les han dado, han hecho el papel de traidores de la patria, son unos mal nacidos. Los otros han tratado no de robarte, sino de obtener mejores y mayores beneficios para su país. Allí no hubo envenenamiento de café ni burundanga, simplemente nuestros negociantes no ejercieron su rol.

–En esa misma entrevista el jefe guerrillero deja clara su posición como colombiano y miembro del ELN de que su país también tiene soberanía en las aguas del Golfo de Venezuela: “Lo que nosotros planteamos es que ambos Estados, a través de las comisiones binacionales, deben ponerse de acuerdo en lo que respecta, por ejemplo, a las formas de posesión del Golfo, de manera que no lesione ni la soberanía de Colombia ni la soberanía de Venezuela. El área está mas o menos limitada”.

–Eso lo dijo porque él es colombiano, independientemente de que sea guerrillero. Y como tal, su corazón lo lleva a defender lo que le interesa a Colombia, pero que no es de ella. Mientras Guzmán Blanco vivía la dolce vita, Venezuela era invadida por Gran Bretaña, que nos exigía un arreglo con respecto a Guayana, entonces los colombianos aprovecharon ese momento y presionaron a la monarquía española para que les concediera la Guajira. La monarquía, en vista de que la causa no tenía defensa, pues Guzmán Blanco dejó la defensa en manos de los abogados colombianos, los árbitros españoles fueron inclusive, hasta prudentes con ese laudo porque les dieron solamente hasta la orilla del mar. Desde Castillete a Punta Espada, que es la parte que ellos quieren para acceder al mar, los colombianos no tienen derecho. La sentencia de ese laudo es nula, irrita. A los ignorantes se les perdona, no así a los que no lo son, que son vende patria, traidores, a esos hay que fusilarlos. Hay otros como los colombianos, de los cuales no nos podemos expresar mal, porque son patriotas, son héroes en su país, son conocedores de la tesis de la costa seca.

En el laudo arbitral de París firmado entre Venezuela e Inglaterra el 3 de noviembre de 1819, Venezuela tiene costa seca en el río Cuyuní y eso lo saben los colombianos, quienes luego de aprovecharse de una indefensión jurídica, nos quitaron la Guajira. El árbitro español se cuidó de darles a los colombianos el golfo de Venezuela; desde Castillete hasta Punta Espada, el límite de ellos es de orilla de la mar. Claro, con el correr de los años, empiezan a reclamar costas, pero ellos no se pueden mojar el dedo gordo del pie en esas aguas porque éstas, según ese laudo, pertenecen a Venezuela.

Lo que dice la actual Constitución

* Artículo 10: “El territorio y demás espacios geográficos de la República son los que corresponden a las Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad”.

* Artículo 13: “El territorio nacional no podrá ser jamás cedido, traspasado, arrendado, ni en forma alguna enajenado, ni aun temporal o parcialmente, a Estados extranjeros u otros sujetos de derecho internacional…”.

* Artículo 15: “El Estado tiene la obligación de establecer una política integral en los espacios fronterizos terrestres, insulares y marítimos, preservando la integridad territorial, la soberanía, la seguridad, la defensa, la identidad nacional, la diversidad, y el ambiente, de acuerdo con el desarrollo cultural, económico, social y la integración…”.

Lavinia González  

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