Siete meses esperando oficina en Miraflores

Hoy se cumplen siete meses del «gobierno virtual» de Juan Guaidó. El resultado es una prematura criatura política en permanente ingreso a «cuidados intensivos», que llegó por descarte a conducir la oposición venezolana, a quien el resplandor de los símbolos del poder parece haber encandilado. Muchas cosas han pasado desde que en la plaza Juan Pablo II de Chacao, el personaje de marras proclamara: «Hoy 23 de enero de 2019, en mi condición de presidente de la Asamblea Nacional, invocando los artículos de la Constitución de la República, ante Dios todopoderoso, Venezuela, el respeto a mis colegas diputados y miembros de Unidad, juro asumir formalmente las competencias del Ejecutivo nacional como presidente encargado de Venezuela para lograr el cese de la usurpación, un gobierno de transición y elecciones libres». Como río crecido ha corrido agua debajo de ese puente en estos siete meses, y si algo nos deja claro a los venezolanos de bien este periodo, es que el «autoproclamado» y sus amigotes no han perdido su tiempo. No han alcanzado el poder político, pero han conseguido un gran botín, el cual se han repartido a sus anchas. No parece importarle mucho que no tiene oficina en Miraflores. Así es mejor, piensan ellos, no le rinden cuentas a nadie.

Juan Guaidó y Mike Pence

NO ES CUALQUIER COSA

No es cualquier cosa que la manifestación que desembocó en la autoproclamación del personaje el 23ENE, la convocara desde los EEUU el vicepresidente Mike Pence, a través de un video difundido en twitter: «En nombre del presidente Donald Trump y de todo el pueblo estadounidense, permítanme expresar el apoyo inquebrantable de Estados Unidos, mientras ustedes, el pueblo de Venezuela, levanta sus voces en un llamado a la libertad (…) Nicolás Maduro es un dictador sin derecho legítimo al poder. Nunca ganó la presidencia en una elección libre y justa, y mantuvo su control del poder encarcelando a cualquiera que se atreva a oponerse a él (…) Al alzar sus voces mañana, en nombre del pueblo estadounidense, le decimos a toda la gente buena de Venezuela: estamos con ustedes. Y nos quedaremos con ustedes hasta que se restaure la democracia y reclamen su derecho a la libertad». Hasta ese momento todo estaba fríamente calculado. Fue Donald Trump, el primer presidente en reconocer a Guaidó.

Freddy Superlano

UNOS SON MAS IGUALES QUE OTROS

Estos siete meses han estado marcados por una actuación non sancta de quienes pretenden derrocar a Nicolás Maduro, a lo fast track. Se han preocupado principalmente por «ponerle la mano» a los recursos que han podido, actuando como en los mejores tiempos de la IV República, a casi todos les ha tocado su parte.

Escándalo tras escándalo se ha conocido la actuación de los allegados al «poder insurgente». Primero fue el affaire del diputado Superlano y su asistente, quienes protagonizaron con un par de chicas de la «buena vida», una noche de «orgía, estimulantes y alcohol», en una rumba que le costó la vida al ayudante del parlamentario venezolano y el extravío de más de un cuarto de millón de dólares.

Luego vino el guiso de los bonos 20-20, en donde el representante de Guaidó en USA, Carlos Vecchio, cabildeo fuertemente para pagar los intereses a un grupo de tenedores de bonos de PDVSA, operación que dejó unos cuantos dólares para la «causa».

Carlos Vecchio

Más adelante se conoció de otro buen «negocio». Un portal de noticias vinculado con la oposición venezolana, denunció el desvío de cuantiosos recursos destinados, entre otras cosas, al auxilio de los militares que se quedaron embarcados en Cúcuta desde el pasado 23FEB, los cuales fueron utilizados para el pago de hoteles, alquiler de automóviles, discotecas, restaurantes, ropa de marca y todo tipo de francachelas, por los envidos de Guaidó a la hermana república, Kevin Rojas Peñaloza y Rosanna Barrera Castillo: «para atender la situación de los ciudadanos venezolanos, civiles y militares, que ingresan a territorio colombiano, buscando ayuda y refugio».

Pero si quieren saber dónde está el «lomito», no le pierdan la pista a la actuación de Ricardo Hausmann, Alejandro Grisanti y José Ignacio Hernández. Ellos están negociando la bicoca de 150 mil millones de dólares con el FMI, para la «reconstrucción» de Venezuela. Quieren un dato adicional, «marquen» a Carlos Vecchio.

Estos son sólo algunos de los negociados conocidos estos siete meses y como se puede apreciar «si llueve fuerte arriba, algo gotea para abajo». Definitivamente, unos son más iguales que otros.

CITGO LA JOYA DE LA CORONA

Sin duda alguna, la más bochornosa de las actuaciones de esta antinacional oposición política, fue la entrega, con la aprobación de la directiva y los diputados en ejercicio de la Asamblea Nacional, de los principales bienes de la república en el exterior. CITGO se lo regalaron al gobierno de los EEUU y a los principales consorcios petroleros de ese país. Nunca podrán ocultar este episodio de entrega y sumisión. Intentarán adornarlo de todos los colores, pero quedará registrada en las páginas de la historia esta canallada que con la coartada de la «política», le entregó a una potencia extranjera, Citgo, consorcio venezolano propietario en los EEUU y otros lugares del mundo, de un importante número de refinerías de petróleo y comercializadoras de gasolina, lubricantes y productos petroquímicos.

Maduro al teléfono

Pero no bajemos la guardia, ellos vienen por las reservas petroleras probadas más importantes en el planeta y todo lo que consigan en el camino.

¿QUIÉN CONTESTA EL TELÉFONO EN MIRAFLORES?

Mientras tanto, Nicolás Maduro, sigue contestando el teléfono en Miraflores. El 20 de mayo del 2018 fue reelegido como presidente constitucional para el periodo 2019-2025. Esa es la verdad y hay que decirla.

José Gregorio Rodríguez

Jotaerre577@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: