Tecnopatologías: la epidemia oculta en 13 trastornos

Las alteraciones físicas y psicológicas provocadas por el uso y abuso de las tecnologías son más graves y frecuentes de lo que pensamos.

Es la epidemia del siglo XXI de la que poco se habla.

El uso sin medida de las nuevas tecnologías son la causa de las tecnopatologías, una serie de alteraciones físicas y psicológicas que se infravaloran, se ocultan o se consideran inevitables porque son el precio que hay que pagar a cambio de las supuestas comodidades y ventajas que nos ofrecen los celulares, las computadoras, las tablets, las redes sociales…

13 dolencias que puedes sufrir por abusar de la tecnología

1. Síndrome del túnel carpiano

El uso continuado de ratones y teclados favorece el síndrome de túnel carpiano, una patología que afecta al nervio mediano y provoca pérdida de sensibilidad, dolor, hormigueos y debilidad muscular en manos y antebrazos. Una vez se ha desarrollado, la única solución es quirúrgica. Este problema aparece en personas muy jóvenes.

2. Síndrome de dolor cervical

Las malas posturas delante de la computadora, sostenidas durante horas, día tras día, junto con movimientos rápidos del cuello, terminan provocando cambios en la columna vertebral cervical y el tejido blando que la rodea. El doloroso problema es más frecuente entre los usuarios de computadoras portátiles y tablets porque inclinan demasiado la cabeza hacia adelante.

3. Hombro de ratón

Se trata de una inflamación de la articulación glenohumeral o del manguito de los rotadores. Suele acompañarse de una miositis o tendinitis de la mano y el antebrazo. Si la inflamación se cronifica, produce dolor, rigidez y se reduce la movilidad del hombro. Los jóvenes son quienes más sufren el trastorno.

4. Artrosis de costurera

Este trastorno ha vuelto y ya no es culpa del hilo y el dedal. Ahora es la posición que adoptan las manos para tomar el celular y teclear con los pulgares lo que provoca la inflamación de la articulación en la base del pulgar.

Demasiado esfuerzo para ojos y oídos.

Las nuevas tecnologías transmiten información a través de pantallas y altavoces. Por consiguiente, serán vista y oído los sentidos más afectados.

5. Síndrome visual de la computadora

En una situación normal parpadeamos 17 veces por minuto. En cambio, delante de una pantalla solo bajamos los párpados 7 veces. Como consecuencia, el 75% de las personas que trabajan con computadoras u otros dispositivos con pantalla durante periodos de tiempo prolongados sufren de ojo seco, vista cansada, más miopía, dificultades para enfocar, picazón de ojos, hipersensibilidad a la luz y dolores de cabeza.

6. Degeneración de la retina

Las pantallas con tecnología led de celulares, tablets y computadoras emiten un exceso de luz azul, la más energética, que puede dañar la retina y favorecer la degeneración macular y las cataratas con el paso de los años. A corto plazo, la luz produce un desenfoque en la imagen que obliga al cristalino a enfocar continuamente, lo que provoca fatiga visual.

7. Mal de mp3

Sobre todo si se llevan auriculares de botón, que se introducen en el interior del conducto auditivo externo, la energía sonora del dispositivo de audio (que puede alcanzar los 120 decibelios, el equivalente al ruido de un avión despegando a pocos metros de distancia), afecta al tímpano y, a largo plazo, a la capacidad auditiva.

La conexión constante aumenta el riesgo de caer en situación de estrés

Las personas tecnoestresadas se sienten sobrecargadas de trabajo, pierden motivación y son incapaces de concentrarse en una tarea al ser interrumpidas por los mensajes, los correos electrónicos y por su propia necesidad de consultar internet a la mínima de cambio. La ansiedad generada aumenta la tensión arterial (y, con ello, el riesgo de trastorno cardiaco) al tiempo que disminuye las defensas frente a infecciones y otras enfermedades.

8. Nomofobia

Puede ocurrir que el tecnoestresado no quiera terminar con la causa de sus males. La palabra nomofobia procede del acrónimo en inglés «non mobile phone phobia» y alude a la ansiedad que aparece como consecuencia de verse privado del celular o de la conexión a internet. Forma parte del síndrome de abstinencia típico de las adicciones, y afecta al 77% de los usuarios. En algunos casos puede manifestarse con una crisis de pánico.

9. Cibercondría

Es la hipocondría de siempre, pero agravada con la información que se halla en internet: el afectado siente que reúne todos los síntomas y malos presagios que lee en las páginas web. Para ellos, el «doctor Google» es una fuente inacabable de malas noticias sobre su salud. Angustia y preocupación constante son los síntomas principales.

10. Vibración fantasma

Es una alucinación que sufren prácticamente todos los usuarios: la sensación de que el celular está vibrando con una nueva llamada o un nuevo mensaje cuando en realidad no es así. El 14% de los usuarios lo experimenta cada día. La razón es que el cerebro está tan a la expectativa de recibir una comunicación que interpreta equivocadamente un cambio en el contacto de la ropa o cualquier otro estímulo.

11. Insomnio tecnológico

En la actual fase de enamoramiento de la humanidad con el celular se ha vuelto habitual dormir con él y estar disponible para jugar o contestar mensajes a cualquier hora de la madrugada. Ocurre sobre todo con los menores de 30 años y los adolescentes.

El insomnio no es solo causado por preferir el celular a Morfeo, sino por el efecto de la pantalla sobre las hormonas. Un estudio publicado por Proceedings of the National Academy of Sciences explica que la luz de la pantalla junto al entretenimiento disminuyen la secreción de melatonina, lo que retrasa la llegada del sueño. Y la falta de descanso afecta a la inmunidad y a habilidades intelectuales como la memoria.

12. Ludopatía

Los afectados por este trastorno no solo pierden el sueño. La adicción al juego va acompañada de trastornos del comportamiento como irritabilidad, aislamiento, conflictos en el trabajo y con la familia.

13. Patologías sociales

Las redes sociales se han apropiado de la necesidad de comunicación. La charla cara a cara entre amigos, familiares o compañeros ya no parece tan necesaria.

Este efecto es más alarmante entre los jóvenes. El 40% de los adolescentes pasa más de dos horas al día consultando sus redes sociales. Algunos pueden no desarrollar adecuadamente sus habilidades sociales.

El caso extremo es el síndrome de hikikomori (estar apartado, en japonés) en que los afectados deciden vivir enclaustrados sin mantener contacto real con el mundo exterior por largos periodos de tiempo.

Otro aspecto del problema es el ciberbullying o ciberacoso. Las amenazas, burlas, insultos y chantajes a través de las redes causan en las víctimas ansiedad, depresión e, incluso, intentos de suicidio. Para el Instituto Nacional de las Tecnologías de la Comunicación, el ciberbullying afecta especialmente a los estudiantes de 12 a 16 años.

Las nuevas tecnologías producen, pues, efectos sobre el cuerpo, la mente y las relaciones sociales de muchas personas, especialmente jóvenes. No se trata de rechazarlas de plano, pero sí de usarlas con sensatez y la información adecuada.

Claudina Navarro

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