Teniente Coronel británico: “mis hombres regresaron a casa y se perdieron por completo”.

Interesante la narrativa publicada en The Times del militar británico y lo que pasó con sus soldados al dejar la vida castrense después de la campaña en Irak 2006-2007. Recuerda el ánimo en una reunión para recordar otro compañero de la compañía que se suicidó a la edad de 29. El oficial admitió que la manera como actuaron en combate ya se había evaporizado y que el muerto era uno de 4 exmiembros de la misma compañía muertos este año en circunstancias trágicas. Rememoró que en Iraq el combate fue muy intenso y que dormían solo cuatro horas por noche; “fue la compañía más fuerte y de más camaradería de la brigada y se cuidaron el uno al otro”.

Pero la batalla principal, comenta, empezó cuando regresaron a casa. Hubo un período de apoyo oficial, pero el enfoque de la compañía se cambió para formar un equipo para la siguiente misión de servicio. El teniente coronel consiguió un buen trabajo al salir pero se sentía perdido por años experimentando trauma y depresión. Miles de veteranos que regresan se sienten perdidos en una “sociedad que cambia más rápidamente a que ellos puedan adaptarse”. La camaradería se acaba cuando se insertan en una sociedad donde reina un ambiente de estar políticamente correcto, los llamados “espacios seguros” y la micro-agresión. “No se puede depender del ejército actual porque el ejército no te puede amar como tú lo habías amado”.

Algunos exjefes de las fuerzas armadas británicas alegan que el país debe sentir vergüenza por haber abandonado la salud mental de los veteranos. Una investigación de The Sunday Times descubrió que 42 exmilitares, hombres y mujeres, murieron este año por lo que se sospecha fuera suicidio. Cinco veteranos murieron sobre un período de seis días. La campaña: “Salvar a Nuestros Soldados” se inició a raíz de eso. El estudio del periódico quiere establecer la causa de las muertes y suicidios entre los 228.000 soldados que sirvieron en Irak y Afganistán entre 2001 y 2014.

General Nick Carter

Mientras tanto el general Cárter, jefe de las fuerzas armadas, comenta que los jóvenes británicos de hoy no entienden la idea de servicio. Por un lado alaba el apoyo sin precedentes y la generosidad financiera del público británico en los últimos años, pero por otro lado teme una “división generacional” en cuanto a la actitud de jóvenes frente a la vida castrense. Los jóvenes de hoy crecen en un “mundo más y más complejo, sufren de atención corta, viven de gratificación instantánea y no les interesa en lo que pueden ofrecer a la sociedad”. Sugirió sobre la necesidad de ampliar y diversificar la familia militar, o sea, tratar de alcanzar todas las culturas y grupos étnicos británicos. Otro periódico informa que los británicos están pensando reclutar gente de afuera del país por la falta de reclutas locales. En este momento se exige una residencia de cinco años a aspirantes de la Comunidad Británica de Naciones, incluyendo a Australia, India y Canadá. Gente de afuera necesitan ciudadanía británica, a excepción de los mercenarios de Nepal (Gurkhas) y los de la República de Irlanda.

La revista Private Eye: Un lector cuestiona la revista satírica por la publicación de un dibujo animado mostrando a Jeremy Corbyn, el líder del Partido Laborista, queriendo convertir a UK en una Venezuela. Anota que los problemas económicos de Venezuela empezaron muchísimo antes que la adopción del socialismo. La revista, en sus reportajes sobre Venezuela de un corresponsal anónimo, sigue una línea típica de los opositores. Y lo peor es que los reportajes no poseen nada satírico.

Asia Bibi

Persecución de cristianos en excolonia. Pakistán: Vergonzoso el comportamiento del Gobierno británico frente al caso de la ciudadana pakistaní, Asia Bibi, una cristiana católica acusada de blasfemia contra el profeta Mohamed por beber agua del mismo tobo que usaban compañeros de trabajo musulmanes. Una corte la sentenció a muerte pero la Corte Suprema anuló el veredicto alegando falta de evidencia –y ella en la cárcel por 8 años. Se cuenta que frecuentemente persiguen a cristianos con calumnias, venganzas y testimonios falsos. La decisión causó disturbios: 2 políticos que la defendieron fueron asesinados, su abogado tuvo que huir a Europa. El marido de ella pidió la ayuda de UK pero fueron Italia y Canadá los que ofrecieron asilo. Los periódicos británicos echan la culpa al presidente de Pakistán por dejarse intimidar por los islamistas fanáticos que tratan de impedir la salida del país de la católica y lincharla. En un editorial The Times no pone en duda que la negativa de UK se debe al temor de no ofender a los musulmanes británicos. Lo último es que el Ministerio de Exterior presionó para negar asilo por temor a ataques contra funcionarios de la Embajada. ¿Qué piensan ustedes?

Patrick O´donoghue

Patrick.vheadine@gmail.com

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