Triturados por el capitalismo salvaje y el socialismo ingenuo

Venezuela vive hoy la tragedia de una familia donde marido y mujer se odian a muerte, se pelean a diario, se trampean, se acusan y endilgan cualquier cantidad de aberraciones, arremeten contra la vivienda destrozándola, ante unos hijos impávidos, mal nutridos y confundidos, muchos de ellos siguen el ejemplo de la anarquía y el libertinaje, abandonan los estudios para abandonar la casa…hijos que se abstienen de intervenir viendo su casa haciéndose añicos, su armonía y amor destruidos por la simiente del odio, desprendida de la actuación destructiva de sus progenitores…

Es increíble, pero el pueblo venezolano padece este síndrome común en los hogares que se destruyen por la incompatibilidad de la pareja originaria.

El capitalismo salvaje fue desarrollado en Venezuela muy temprano, con la muerte del Libertador que acaso lo liberó de los terribles males que agobiarían al pueblo venezolano, que ha tenido que soportar por 180 años la peor de las dictaduras postmonárquicas: guerras civiles, anarquía, atraso, un variado menú de presidentes, casi todos militares sin academia, pero titulados generales a partir de salvajes montoneras y letales campañas de degollinas, cárcel y fusilamientos.

Mapa politico de Venezuela 1840

El capitalismo transnacional intervino desde sus propios albores en esta tierra de gracia, ante la certeza de las grandes riquezas minerales que aguardan por su saqueo…por eso Venezuela perdió a grandes tajos la tercera parte de su territorio originario, sus grandes islas marítimas y fluviales, Estados Unidos e Inglaterra en 1850 comenzaron el saqueo del oro del Callao, de Cicapra, de Botanamo, bien lejos de Caracas… en esa época, cincuenta años antes del arbitrario despojo del territorio Esequibo, rico en oro y metales estratégicos, ahora descubrimos oro tenemos aquí mismo, en Valencia, en el río Pao, principal afluente del Lago de Tacarigua. Un Gobernador extraviado ideológicamente le informa al Presidente de la República de la existencia de la mina de oro más grande del mundo, para alimentar aún más la codicia extranjera…Vivimos pobres sobre un colchón de oro y petróleo.

Calles avenidas autopistas llenas de huecos

Una parte de esa riqueza, el asfalto, que en Venezuela no necesita preparación, porque hasta tenemos un lago de asfalto natural, nuestras calles, avenidas, autopistas, llenas de huecos, las vías secundarias de penetración agrícola, destapadas y destructivas de escaso parque automotor al alcance del campesino productor de alimentos.

El capitalismo salvaje se enseñoreó con la explotación petrolera, apareció el rentísmo y el atraso de tecnologías –es más fácil comprar cauchos y baterías en el exterior que fabricarlas aquí, porque los gringos los necesitan igual para que puedan funcionar la Creole, la Shell Caribbean, la Texaco, la Gulf, que luego de ser expulsadas, regresaron con otros nombres, Conoco, Occidental, Total, Eny, Repsol, Rofnet.

Con el oro pasó igual, expulsamos a los sionistas dueños de la Bolívar Goldfield y los trajimos de nuevo con la Gold Reserve, para tratar de expulsar a los carteles narcotraficantes colombianos y mexicanos, que ante la ausencia de gobierno, pero sí de corruptos con ropaje oficial, tomaron con bandas paramilitares y “pranes” que las dirigen desde la Penitenciaría General de Venezuela las minas auríferas del estado Bolívar.

No menos negocio montó en las fronteras venezolanas una corporación integrada por dos grandes empresas: Venezuela S.A. y Venezuelan & C.A., para succionar el 40% del Producto Interno Bruto de los venezolanos, representado en petróleo crudo y refinado, gas directo y en bombonas, el cobre de los cables de electricidad, oro y coltán, carros y motos ensamblados en el país, ropa, calzado, alimentos, motores fuera de borda, dinero en cualquiera de sus presentaciones: dólares, bolívares fuertes, bolívares soberanos, petros, lingoticos…hasta gente, como mano de obra semi esclava, para solicitar dólares en créditos no reembolsables para mantener al millón de venezolanos que se mudaron a Colombia.

Es tal la impunidad del saqueo, que la ultraderecha brasileña, propietaria del estado Roraima de Brasil, decidió no pagar más la factura eléctrica a Venezuela, por el suministro de esta energía producida en el bajo Caroní, por la presa Macagua II.

Socialismo, ¿ingenuo? El socialismo se pinta en los discursos, en la diatriba antiimperialista, para mantener viva la llama de la esperanza que vertió sobre Venezuela el Comandante Chávez…

En la realidad el Gobierno materializa decisiones económicas neoliberales, que nada tienen que envidiarle a las que adopta el Fondo Monetario Internacional. El latigazo contra el rentismo no se le aplicó a Fedecámaras, basta ver la hiperinflación de los precios, el subsidio de un salario básico a cada uno de los dos millones de los asalariados del capital transnacional y un plus de 400 millones de dólares para la compra en USA de suministros por 90 días.

El látigo ardiente fue el sofisma de un aumento salarial (razonamiento falso o capcioso que se pretende hacer pasar por verdadero), que en realidad fue una disminución del ingreso real percápita de los venezolanos…Por 15 días los trabajadores vieron cómo su sueldo subía a los perdidos 30 dólares mensuales para caer a menos de 5 dólares en el mismo mes… Maduro aplicó la más ortodoxa receta del FMI: un ajuste fiscalista de cero déficit en las grandes cuentas, eliminando las tablas salariales y las contrataciones colectivas de 12 millones de trabajadores, eliminados los bonos patria, como si la guerra contra Fedecámaras y el Imperio Norteamericano hubiese concluido. No hizo falta la presencia de Cristine Lagarde, porque al FMI le importa un pito que el Gobierno regale la gasolina, la electricidad y el agua potable.

La gran pregunta…¿Cuánto más aguantará el pueblo venezolano?

El retorno de los brujos puede venir de la mano de la “burguesía revolucionaria” de Castro Soteldo & Cia., colocado allí este pintoresco personaje, como globo de ensayo o mascarón de proa ideológica pro capitalista, incrustada en el alto y medio gobierno para confundir al pueblo chavista, marxista, de izquierda. y en nombre de una teoría socialdemócrata, usurpar el legado del Comandante Chávez, el de Alí Primera y al cual se acaba de incorporar otro Alí, el comandante Fausto, Alí Rodríguez Araque.

Feijoo Colomine

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