UK como poder global: ¿fantasía o alcanzable?

El Instituto Real de Servicios (Armados) Unidos (RUSI) del Reino Unido (UK), un “grupo de investigación independiente sobre defensa y seguridad internacional”, ha publicado un discurso de Gavin Williamson, secretario de Estado de Defensa: transformando la defensa de UK para enfrentar las amenazas globales de mañana”. El secretario ambicioso traza su plan en preparación para Brexit, la salida de UK de la Unión Europea (UE), el 29 de marzo de este año. Por supuesto, no puede faltar una referencia al “valiente espíritu británico en las horas oscuras” de la Segunda Guerra Mundial y la importancia de mantener los “valores británicos” en el planeta. Por eso, señaló la presencia civilizadora de las fuerzas armadas en Kuwait, Bosnia, Sierra Leona y Kosovo, y las lecciones aprendidas en la lucha contra Al Qaida y el califato de Isis. Según su análisis, el mundo regresa a los conflictos de Estado a Estado con Rusia reconstruyendo su arsenal militar y tratando de agrupar a los países de la ex Unión Soviética como Georgia y Ucrania dentro de su zona de influencia. Y a la vez UK mira a China desarrollando su capacidad militar moderna y su poder comercial. Williamson destaca los cambios en el carácter de la guerra en la forma de ataques cibernéticos, subversión y operaciones de información.

Gavin Williamson

Proclama que UK necesita desarrollar una “presencia global” y que los países europeos deben estar listos para responder aumentando pagos a la OTAN y no dejarse distraer por el proyecto de crear un ejército europeo. Como líder de mundo occidental, el secretario ejercita los músculos llevando un grupo de batalla a Estonia (y el Ártico) para apoyar a los aliados bálticos que “tienen el derecho de ser libres de la interferencia rusa”.

Dice además que no basta bandear la frase “Reino Unido Global (Global Britain)… se trata de tomar acción” y “nuestras fuerzas armadas representan lo mejor de Global Britain”. Critica a los ciudadanos que ignoran el costo de no intervenir militarmente cuando se atreven a cuestionar el costo de intervenir. El secretario promete continuar las relaciones militares con Europa y la relación estrecha de seguridad con los Cinco Ojos (EEUU, Australia, Nueva Zelandia y Canadá).

Anunció la permanencia de cinco buques de guerra en el Golfo, el patrullaje del nuevo portaviones completo con F35s británicos y americanos “extendiendo el alcance y el poder letal de las fuerzas armadas”. Reafirmando el fundamento de la política militar británica Williamson confiesa lo siguiente: que UK comparte la misma visión del mundo de EEUU, su socio más cercano: un mundo forjado por la libertad individual, el Estado de derecho y por supuesto la tolerancia de otros. “Tenemos una capacidad especial de integrar con las fuerzas armadas estadounidenses en un amplio espectro de áreas”.

Esta presencia global permanente que alega que necesita el país después de Brexit incluye una presencia permanente en el Caribe para desarrollar lo que el secretario describe como concepto de “buques de asalto litoral” por parte de la Armada, apoyando una Fuerza Futuro de Comando en la figura de los marines reales, o sea un grupo operativo anfibio.

La crítica y burla al proyecto no tardó en llegar. The Jamaica Gleaner descarta el proyecto diciendo que si no fuera por la amenaza de una base militar en el Caribe, los caribeños habrían reaccionado con una “sonrisa burlona”. Pero “esta maniobra geopolítica grandiosa desafía las declaraciones de los líderes de la Comunidad de Naciones Caribeñas (Caricom) sobre Venezuela y de mantener al Caribe como zona de paz”. Simon Jenkins de The Guardian se ríe de la jactancia ministerial y la promesa de enviar el nuevo portaaviones al Mar de China Meridional para asustar a China como “pura fantasía” porque el presupuesto para todo el proyecto está fuera de base por la cantidad de 7 mil millones de libras y porque el portaaviones en cuestión no puede zarpar hasta 2021. “Los chinos podrán hacer naufragar el portaaviones en menos de medio hora”. Es más, las bases militares en el Caribe y Este de Suez costarían miles de millones de libras. Jenkins pregunta si el secretario de Estado ha consultado a EEUU sobre la idea del Reino Unido como policía en Asia y el Caribe.

Protestas en Haití

El gobierno británico sufrió una primera repercusión del plan descabellado cuando los chinos reaccionaron cancelando una visita del secretario de la Hacienda a Beijing. Los cómicos tildaron a Williamson como secretario de Estado de Guerra y su modo de actuar como diplomacia de lanchas cañoneras.

¿Quería el secretario imitar a los franceses que recientemente enviaron sus aviones de guerra para defender el presidente de Chad de un golpe de Estado? Los medios de acá no le dieron importancia a la noticia ni a las protestas en Haití. A Venezuela les interesa como propaganda electoral en contra del partido laborista. Ya sabemos de antemano cómo van a cubrir el enfrentamiento en el puente el M23.

Patrick O´donoghue

Patrick.vheadine@gmail.com

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