Un negocio oscuro dentro del SNTP + Documentos

La corrupción en el Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Prensa (SNTP) tiene nombre y apellido: Marco Ruiz. Personaje que usa el sindicato como plataforma política para sus oscuros intereses. Dentro del gremio periodístico saben que este personaje negoció también con el entonces presidente del Grupo Últimas Noticias, Héctor Dávila la contratación colectiva y ahora esa redacción pasó de tener más de 300 trabajadores a casi 20 personas. La historia es larga y todavía hay más pruebas de la gestión de este nefasto personaje.

EL ANTISINDICALISMO DEL SNTP

El desenfreno del antisindicalismo en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) está conducido por el patrañero Marco Ruiz, «secretario General» que hace las veces de periodista en el portal digital Hispano Post (medio extranjero) y anteriormente en el diario Últimas Noticias sin haber egresado de universidad alguna. Hoy el señor Ruiz, con más de 9 años en el SNTP, ha logrado acrecentar la apatía de los afiliados con un desarrollo, peligroso y acelerado de incapacidad sindical.

A fin de liberar al SNTP de la actual directiva, la Plataforma de Periodistas y Comunicadores de Venezuela (PPCV), haciendo legalmente todo lo imposible, cuenta con un medio digital de prensa (“Cimarrón”) para que los miembros del SNTP expresen libremente sus preocupaciones, reclamos e intereses basados en sus estatutos y en la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT).

Marco Ruiz, es el responsable de empujar al SNTP por el abismo de la politiquería opositora, con el único fin de posicionarse públicamente. Todavía no ha entregado, al SNTP, el
reembolso de dólares y euros (más 1.000 dólares y más de 700 euros) entregados a él en Irlanda, en 2013, por la Federación Internacional de Periodistas para depositarlos en la cuenta
del sindicato, que hoy equivale a una cantidad altísima de bolívares soberanos. Confirma esta información el texto de la decisión que tomaron María Victoria Pérez, Gloria Villamizar y Carlos Lugo del Tribunal Disciplinario del SNTP en la oportunidad de suspenderle la membresía por su dolosa actuación. En esa ocasión, Gregorio Salazar, exsecretario del SNTP, sostuvo que había dejado al sindicato blindado ética y económicamente.

DESTITUÍDO POR CORRUPTO Y RUIZ NO SUELTA ESA TETA

La trayectoria dirigencial de Marco Ruiz, quien aún se desempeña como secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), está llena de manchones y contrasentidos que desmeritan en mucho su lejana condición de líder del gremio periodístico. Pudiéramos citar, por ejemplo, que su permanencia en la Secretaría General del SNTP es
absolutamente ilegal, pero no por tener el período vencido y por no haber acatado los mandatos del Consejo Nacional Electoral (CNE) de convocar las elecciones sindicales para una fecha que el máximo ente electoral determinó, sino peor aún, porque el Tribunal Disciplinario del SNTP lo destituyó de su cargo desde el 18 de mayo de 2015 por sus manejos dolosos de los dineros del sindicato, mandato que él tampoco acató.

En la fecha mencionada, hace ya cerca de cuatro años, el Tribunal Disciplinario, tras deliberar sobre las irregularidades cometidas por Ruiz con los haberes del SNTP, se pronunció acordando su destitución que le fue debidamente notificada a la Asamblea General Delegada. Ruiz, sin embargo, haciendo uso de la capacidad de manipulación que siempre lo ha caracterizado, convocó a una asamblea pirata fuera de la sede del SNTP (en el Colegio de Profesores de la UCV), manejando la convocatoria con pinzas para que asistiesen a dicha cita sólo quienes le apoyaban y no sus acusadores, y allí dejaron sin efecto la soberana decisión del Tribunal Disciplinario.

Vale decir que el secretario general y su secretaria de Finanzas, también involucrada en el caso, Mayela Armas, nunca apelaron la decisión como prevén los estatutos del SNTP, sino que Ruiz emitió un documento firmado sólo por él en el cual rechazaba la sentencia en contra de ambos pero sin cumplir en el lapso previsto con la apelación ni formular una solicitud de reconsideración.

LA LISTA DE RUIZ

Emulando la conducta propia de los patronos más recalcitrantes, la junta directiva del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), en su pasada reunión del miércoles 19 de octubre de ese año, decidió crear una odiosa “lista negra” mediante la cual quedan segregados aquellos afiliados que han emitido opiniones en contra de la conducta de esos directivos de mantener secuestrado el proceso electoral, que lleva un retardo de casi cinco años.

La primera de estas medidas ha sido impedir el acceso a las oficinas del SNTP de un grupo de afiliados, entre ex directivos, ex delegados y ex candidatos a cargos directivos y del tribunal disciplinario en las abortadas elecciones del año 2015, en respuesta a una acción de protesta que consistió en la colocación en la fachada de la sede sindical de consignas elaboradas con marcadores y papel bond, exigiendo el llamado a una segunda asamblea general que fue acordada en una asamblea previa realizada el 16 de agosto.

El primero de los afiliados en ser víctima de la insólita medida “sindical” fue el periodista Emil López, ex directivo del SNTP y de la Seccional del Colegio Nacional de Periodistas (CNP) de Distrito Capital, a quien sin ningún tipo de explicaciones se le negó el acceso a la sede del SNTP en la avenida Andrés Bello de Caracas. Lo grave es que una medida como esta no tiene justificación y mucho menos cuando López ni siquiera participó de la protesta, por lo demás la más elemental que pueda hacer un reclamante.

Esto representa no sólo abuso de poder y una violación a los derechos de los periodistas afiliados, sino también un acto de inhumanidad. En verdad, la medida constituye un exabrupto cometido a partir de otro exabrupto, como lo es pretender convertir la acción de protesta en un intento de asalto violento con amenazas y maltratos contra tres funcionarios del sindicato, todas personas de avanzada edad y con largos vínculos de amistad personal con los afiliados penalizados con la medida discriminatoria, como lo ha querido hacer ver Marco Ruiz en las redes sociales.

La orden afecta a hombres y mujeres que han sido críticos de la opaca gestión administrativa de la «directiva» que encabeza Ruiz y la desaparición de los cuerpos deliberantes y la anulación de la democracia interna en el SNTP. No sería de extrañar que la lista aumentara, a medida que siga creciendo el descontento contra la actual directiva.

Algunas de las pancartas colocadas recogían las siguientes consignas: “¡Elecciones ya en el SNTP!”, “¡Cuentas claras en el SNTP!”, “¡Basta de maniobras!”, “¡Respuesta ya!” y “¡El SNTP no es propiedad de Marco Ruiz!”. Las “listas negras” es una detestable práctica que aplican los patronos que no respetan la libertad sindical y los gobierno represores y antidemocráticos.

EL COMUNICADO DE LOS GREMIALISTAS

La decisión tomada en Asamblea General Delegada convocada por el suspendido secretario general, Marco Ruiz, quien no tiene la facultad para hacerlo, el 18 de mayo de 2015, y efectuada en un lugar diferente a la sede del Sindicato, en la avenida Andrés Bello, sin que hasta el momento haya habido una justificación para ello. La convocatoria a la reunión enviada a los delegados sindicales, no indicaba los puntos a tratar y decía que era en la sede del Sntp, y no en el Colegio de Profesores de la UCV, lugar que si conocían las personas que firmaron el documento en el que a mano alzada pretenden dejar sin efecto la decisión del Tribunal Disciplinario sobre Marco Ruiz y Mayela Armas.

Por otra parte, mal podía esa Asamblea General Delegada haber actuado, sin antes atender a los argumentos que sustentan la decisión del Tribunal Disciplinario. Sólo así la decisión de la Asamblea tendría validez, porque se entendería que habiendo escuchado a las partes hubiesen llegado a un acuerdo al respecto. Por lo tanto, es una decisión que obvió la investigación, hecha por este TD en forma seria y responsable, respetando tanto su derecho, como el de Mayela Armas, de presentar sus alegatos y las pruebas que demostraran, en el caso del suspendido Secretario General, de que no hubo irregularidad alguna en el manejo de las divisas que son patrimonio del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa.

De la misma forma, y más grave aún, ¿cómo podría la Asamblea haber conocido del caso, si el Secretario General y la Secretaria de Finanzas, Mayela Armas, no apelaron la decisión en su momento, sino que Ruiz envió un documento firmado solo por él donde rechazaba su sentencia y la de Armas, pero no apelaron la medida ni solicitaron reconsiderarla? Al no producirse la apelación formal, la decisión quedó definitivamente firme tal como lo establece el artículo 16 del Reglamento del Tribunal Disciplinario.

Dejamos claro, que en lo que se refiere a la amonestación pública a la Secretaria de Finanzas, Mayela Armas, la misma se refiere a un desorden administrativo en el manejo de los recursos del SNTP, y no a un “manejo irregular” tal como afirma el texto que recoge el acuerdo de la Asamblea General Delegada. Por otra parte, en el punto 4 del mismo texto se señala que “el informe correspondiente al ejercicio económico del año 2013, al no observarse ninguna irregularidad que significase o demostrase daño patrimonial a la organización, decisión de la que incluso tuvo participación la delegada del diario Tal Cual, Gloria Villamizar, miembro del Tribunal Disciplinario.”

El desorden administrativo por el cual fue amonestada Armas se refiere a gastos efectuados durante el año 2014, por lo que mal podrían estar reflejados en el Informe Financiero de 2013. En segundo lugar, si el informe administrativo de 2013 fue aprobado inicialmente en una reunión de la Asamblea General Delegada en la que estuvo presente Villamizar y otros delegados, no es menos cierto que hechos posteriores demostraron que Ruiz había mentido a todos los Delegados que levantaron sus manos, con la señal de costumbre, y que falseó la verdad a la Inspectoría del Trabajo tal como quedó evidenciado mediante los documentos que remitió la Federación Internacional de Periodistas (FIP) al Tribunal Disciplinario.

Por lo tanto resulta increíble que ahora una asamblea señale que no hubo irregularidades cuando el monto que Ruiz dice haber recibido, pero que nunca presentó durante los
cuatro meses que duró la investigación del Tribunal y que tampoco ha ingresado a las cuentas del SNTP, es evidentemente menor que el que le fue reembolsado. Ya hemos señalado que si la Directiva tenía todos los soportes de los gastos de los 28 cheques incluidos en un informe administrativo, ¿por qué no fueron capaces de presentarlos durante el tiempo que duró la investigación, a pesar de que en enero de 2015 se comprometieron personalmente a ello? Es risible que ahora ustedes pretendan decirle a los afiliados que ahora sí tienen todos los soportes.

Esperamos que los delegados que aprobaron la fallida restitución de Ruiz respondan las siguientes preguntas:

¿Ustedes vieron los soportes de los 28 cheques? Y el caso de Ruiz, ¿vieron los soportes que certifican que recibió las divisas en Octubre de 2014? ¿Les enseñaron las divisas (dólares y euros)?

No queremos desaprovechar la oportunidad para señalarle al Sr. Ruiz lo siguiente: usted ha señalado en reiteradas oportunidades que no se le garantizó el derecho a la defensa, entre otras cosas porque no le fue nombrado un fiscal y un instructor, como lo señala el reglamento del TD. Le recordamos lo siguiente: pocos días antes de su comparecencia como invitado al TD usted había informado a la Asamblea General Delegada que la FIP le había hecho el reembolso del dinero supuestamente pendiente desde el año 2013. Se trataba de que usted nos presentara los documentos que corroboraban esa afirmación.

¿Qué hubiera pensado usted si lo hubiéramos recibido con un fiscal y un instructor como al acusado de un delito?

Lamentablemente usted engañó al Tribunal Disciplinario haciéndole ver que estaba en capacidad de traer las pruebas, de que decía la verdad, y que dijo tener en su casa, lo cual en ningún momento hizo.

¿La Asamblea que se reunió el 18 de mayo preguntó a Marco Ruiz y a Mayela Armas, por qué no presentaron todos los soportes para ahorrarse una sanción disciplinaria, que ha echado sobre la Institución una manto de desconfianza?

Cuesta creer que la Asamblea tomó una decisión tan importante para la subsistencia de la institucionalidad del Sindicato, sin tener elementos que conllevaran un razonamiento equilibrado y justo para defender los intereses de todos los afiliados que mes a mes aportamos a los fondos sindicales, y que depositan en su Directiva la confianza de administrarlos con pulcritud.

Más allá de los argumentos legalistas que puede esgrimir la Asamblea General de Delegados a instancias de Ruiz, la única verdad es que el ex secretario general del SNTP, no ha podido explicar porqué retuvo y ocultó durante 16 meses que había recibido las divisas de parte de la Federación Internacional de Periodistas. Y esto, señores Delegados que desestimaron la decisión del TD, es una irregularidad. A menos que Ruiz haya presentado el soporte que desmienta a la FIP y la copia de la transferencia bancaria a una cuenta personal, a dónde dice que le depositaron las divisas, aunque la FIP señale que lo entregó en efectivo.

Por tanto, el Tribunal Disciplinario, en vista de que la Asamblea General Delegada que se reunió el 18 de mayo de ese año, decidió sobre una falsa apelación; que no conoció los argumentos en los que basó su decisión el TD, rechaza y desconoce el acuerdo para restituir en sus funciones a Marco Ruiz y la anulación de la sanción disciplinaria a Armas, ratificando por este medio la decisión de suspender temporalmente como miembro del sindicato al Secretario general Marco Ruiz, y la amonestación pública a la Secretaria de Finanzas, Mayela Armas.

Por lo antes expuesto, le exigimos a la espuria Junta Directiva del SNTP colocar esta respuesta en la página web del Sindicato. Tristemente la imagen del SNTP ha sufrido un daño irreparable y en eso la responsabilidad recae directamente sobre el suspendido secretario general Ruiz, al dar origen a todos estos inconvenientes que atentan contra la ética y la moral de nuestro sindicato y por no actuar de acuerdo a nuestros Estatutos. Es la primera vez en los 70 años de existencia del SNTP, que un Secretario General es suspendido de cargo por motivos poco honorables.

Fuente: Cimarrón / Prensa Movimiento 11-M / Ex trabajadores GÚN

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